“Humanidad, Capital
Natural y agrotóxicos”
Día
Mundial del Medio Ambiente - 5 de junio 2006
De acuerdo al Mensaje del Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente: “ el 5 de junio
Día Mundial del Medio Ambiente ofrece a las comunidades y los
gobiernos alrededor del mundo la oportunidad de reflexionar sobre
el papel esencial que desempeña el medio ambiente en la vida
cotidiana y los planes para el futuro.” Agrega que: “a
pesar de los conocimientos cada vez mayores que poseemos y la creciente
lista de acuerdos y compromisos políticos, la humanidad sigue
dilapidando su capital natural.”
Esta realidad no escapa a nuestro
país, donde día tras día se degradan nuestros
ecosistemas. El agua, el suelo y el aire se contaminan a causa del
uso masivo de agrotóxicos altamente contaminantes, cuyo objetivo
es responder a los intereses de las grandes multinacionales, que solo
buscan lucrar a costa de la explotación de los recursos naturales
de nuestro país, implantando un mismo modelo tanto en la forestación
como en los cultivos transgénicos (soja y maíz), basado
en grandes monocultivos.
Con la introducción de los cultivos transgénicos u organismos
genéticamente manipulados (OGM) no se han tomado en cuenta
los aspectos ambientales ni los riesgos que pueden acarrear en cuanto
a la disminución de la biodiversidad de flora y fauna, ni el
peligro para el equilibrio ecológico, la potencial transferencia
de genes entre cultivos modificados y naturales, el aumento de la
aplicación de agrotóxicos, el aumento del riesgo de
aparición de resistencia a las toxinas producidas por los OGM,
la posibilidad de creación de plagas más resistentes
y la aparición de súper malezas.
Tampoco se ha tomado en cuenta las miles de toneladas de envases de
agrotóxicos que han quedado esparcidos por nuestros campos.
Y si estos llegasen a ser reciclados la contaminación continúa,
transformada pero no eliminada, ya que una vez que es generada no
es posible hacerla desaparecer. Algunos han buscado como solución
a este grave problema la quema de estos envases, pero sin tomar en
cuenta que ello resulta en el aumento de las emisiones de dioxinas
y furanos, sustancias altamente tóxicos para los seres vivos.
Los seres humanos son parte del
medio. Recientemente la población de Palmitas (Soriano), se
ha visto afectadas por los cultivos de la soja transgénica,
que fueron fumigados sobre sus propias cabezas. Poblaciones de distintos
departamentos del país como por ejemplo de Paraje Pence, Cerro
Alegre (Soriano), pueblo Las Flores (Paysandú), se han quedado
sin agua, a consecuencia de las plantaciones de eucaliptos instaladas
en su entorno.
En este 5 de junio RAP-AL llama
a la reflexión a las autoridades correspondientes a tomar medidas
concretas sobre el control de los agrotóxicos y una evaluación
de los impactos ambientales, económicos y sobre la salud de
la población que están provocando tanto los cultivos
transgénicos como los forestales.
La “Humanidad” que
según las Naciones Unidas “sigue dilapidando su capital
natural”, tiene nombre y apellido. No se trata de las poblaciones
que viven en nuestro país, sino de las grandes multinacionales
vendedoras de agrotóxicos, transgénicos y celulosa.
Tanto los monocultivos transgénicos como los forestales, sirven
a los intereses económicos de esa minoría, pero van
en contra del desarrollo sostenible de la humanidad.