Exposición
a sustancias químicas influyen en el crecimiento de los bebés
De acuerdo
a un nuevo estudio realizado recientemente en Valencia, España,
la exposición a incluso cantidades moderadas de ciertos plaguicidas
durante el embarazo puede afectar el tamaño de los bebés
al nacer.
El estudio
se realizó entre el 2003 - 2006, y en el mismo participaron
un total de 494 madres y sus recién nacidos. Los análisis
que se llevaron a cabo estuvieron relacionados al peso al nacer, largo
o circunferencia de la cabeza de los bebés. Los investigadores
hallaron que aquellos recién nacidos en cuya sangre del cordón
umbilical se hallaron niveles más altos de residuos de plaguicidas,
tienden a ser más pequeños al nacer que los que tienen
niveles más bajos.
Las sustancias
químicas en cuestión son el DDT, (p-dicloro-difenil)
etileno (DDE), hexaclorobenceno (HCB) y bifenilos policlorados PCB,
todo ellos compuestos organoclorados que tienen lenta biodegradación
y se acumulan en los tejidos grasos y su vida media es larga. Dichas
sustancias se encuentran hoy prohibidas o rigurosamente restringidas
en muchos países del mundo a través del Convenio de
Estocolmo.
Sin embargo,
las sustancias catalogadas como organoclorados persisten en el ambiente
por años. Los alimentos grasos son la principal fuente potencial
de exposición.
En este
nuevo estudio, los investigadores encontraron que por cada aumento
de 10 veces en cualquiera de las cuatro sustancias químicas
en la sangre del cordón umbilical de los recién nacidos,
el peso al nacer disminuyó en aproximadamente 60 a 120 gramos.
Mayores
niveles de DDT, también se asociaron a una disminución
de la circunferencia de la cabeza, mientras que otro plaguicida –
el hexaclorobenceno (HCB), una vez utilizado como funguicida - estaba
asociado al largo del bebé.
Los resultados,
publicados en la revista Pediatrics, no prueban que los propios plaguicidas
dificultan el crecimiento fetal. Uno de los problemas, dicen los investigadores,
es que las personas están expuestas a una "gran variedad
de sustancias químicas" en el medio ambiente, tales como
productos para el hogar y alimentos, por ejemplo. Por lo tanto, los
niveles más altos de plaguicidas podrían ser simplemente
un marcador de la exposición a sustancias químicas en
general más alta.
Además,
estudios anteriores realizados por los mismos investigadores del Centro
de Investigación en Salud Pública en Valencia, España,
sobre los plaguicidas y el tamaño de los bebés al nacer
han llegado a conclusiones contradictorias.
Sin embargo,
ellos dicen que sus hallazgos plantean preocupaciones, especialmente
porque las mujeres en el estudio parecían tener una exposición
relativamente moderada a los plaguicidas durante el embarazo. Por
lo tanto la relación entre plaguicidas y el tamaño de
los bebés al nacer no se corresponde con "extrema"
exposición.
Cuando
los investigadores observaron a los recién nacidos cuyo nivel
de DDT estaba por encima de la media, o el punto medio, para el grupo,
ellos encontraron que la circunferencia de la cabeza de los bebés
fue más pequeña en comparación con los niños
con niveles de DDT por debajo de la media.
Al tratarse
del hexaclorobenceno (HCB), cada aumento de 10 veces en los niveles
de sangre en el cordón se relacionó con una disminución
de 0,2 pulgadas en el largo al nacer. Las cuatro sustancias químicas
están vinculadas a la disminución de peso al nacer.
Aunque
no está claro que los plaguicidas sean la causa de las diferencias
de tamaño de los bebés al nacer, ello es plausible,
según los investigadores, ya que se cree que las sustancias
químicas interfieren con las hormonas tiroideas, que juegan
un papel importante en el crecimiento y desarrollo.
En Uruguay
se han utilizado las cuatro sustancias químicas en cuestión.
Si bien en el caso de los plaguicidas sus usos están prohibidos
hace varios años, siguen entre nosotros por sus características
de bioacumulación y persistencia en el ambiente.
En el caso
de los PCB (Bifenilo Policlorados) en Uruguay se utilizan como aceite
dieléctrico en transformadores. Algunos de estos transformadores
se encuentran en desuso. Según la Dirección Nacional
de Medio Ambiente (DINAMA) “en nuestro país, no hay un
marco legal referente a la gestión de aceites y equipos contaminados
con PCB”, razón por la cual posiblemente estas sustancias
estén contaminando nuestro ambiente a través de transformadores
en desuso o almacenados en lugares que no son los más apropiados.
Posiblemente,
si el estudio realizado por el Centro de Salud de Valencia se llevase
a cabo en nuestro país, podría dar resultados similares
en bebés nacidos en nuestros centros de salud, con bajo peso,
pequeños tamaños y con la circunferencia de la cabeza
inferior a lo normal, rasgos que interfieren desde el nacimiento en
el buen desarrollo infantil, todo ello causado por la exposición
de estas sustancias tóxicas organocloradas.
Artículo
basado en::
Prenatal Exposure to Organochlorine Compounds and Birth Size
http://pediatrics.aappublications.org/content/early/2011/06/08/peds.2010-1951.abstract
RAPAL Uruguay
Julio 2011