En la reunión de la ONU, los gobiernos conceden un uso sin precedentes a sustancias químicas tóxicas presentes en productos que están en contacto con los niños

Entre el 23 Abril y el 7 de mayo en la ciudad de Ginebra- Suiza se llevaron a cabo las reuniones de los Convenios de Róterdam, Basilea y Estocolmo.

Los gobiernos partes en la Conferencia octava del Convenio de Estocolmo (COP 8), – acuerdo internacional que regula el uso de las sustancias químicas llamadas Contaminantes Orgánicos Persistentes, acordaron añadir tres productos químicos tóxicos en el tratado, pero concedieron extensas medidas para dos de ellos. Los gobiernos se precipitaron a tomar decisiones para listar dentro del Convenio dos nuevas sustancias químicas tóxicas, pero concedieron exenciones extraordinarias que permiten un gran número de usos. Los productos químicos son el DecaBDE (Decabromodifenil éter o Decabromidifenilo), un retardante de flama que se encuentra comúnmente en los residuos electrónicos, partes plásticas de aeronaves, la industria automotriz y los textiles, y PCCCs, (Parafinas Cloradas de Cadena Corta), sustancias químicas utilizadas en la industria del metal y como retardantes de flama y plastificantes en los plásticos. Ambas sustancias químicas son persistentes, altamente tóxicas, viajan largas distancias y se acumulan en la cadena alimenticia. Estudios recientes de IPEN encontraron que ambas sustancias eran ubicuas en los juguetes y otros productos con los que los niños tienen contacto.

"Los delegados de los países firmantes del Convenio hicieron burla del lema de la reunión,"Un futuro desintoxicado", dijo la Dra. Mariann Lloyd-Smith, asesora senior de IPEN. "Las decisiones tomadas garantizan prolongar su exposición peligrosa a los trabajadores, a los niños y a las comunidades por las corrientes de reciclaje contaminadas. El verdadero lema de la reunión parece ser "Un Futuro Intoxicado".

Gran número de exenciones

El Comité de Expertos de la Convención (POPRC) evaluó cuidadosamente estas sustancias y propuso sólo una exención para el uso del DecaBDE en partes de repuesto para automóviles. Sin embargo, la COP8 otorgó exenciones para una larga lista de usos que en su momento el Comité de Expertos no recomendó debido a la disponibilidad de alternativas. Afortunadamente, se rechazó la propuesta de dos países para conceder una exención para el reciclaje de productos conteniendo DecaBDE. Adicionalmente los gobiernos concedieron numerosas exenciones para el uso de PCCCs (Parafinas Cloradas de Cadena Corta), aunque el comité de expertos no recomendó ninguna de ellas.

“Si bien la decisión aprobada exceptúa el uso de Parafinas Cloradas de Cadena Corta específicos en juguetes y productos para niños, lo permite en plastificantes secundarios para aplicaciones de PVC flexible, lo cual deja abierta la puerta para su uso en productos como flotadores, bañeras, productos inflables, etc. “ Dijo Sofia Chávez, especialista en residuos electrónicos de México quien añadió “ En el caso del DecaBDE, si bien excluye su uso en ropa y juguetes, lo permite en textiles que requieren ser tratados con retardantes de flama como frazadas, tapicería, y otros utensilios del hogar con los que los niños están en contacto.”

"Esta decisión es personal para mí", dijo Pam Miller, copresidente de IPEN e investigadora del Ártico. "Crecí cerca de un importante productor de PCCCs. Ellos contaminaron toda la zona y la comunidad se convirtió en un clúster de cáncer".

Períodos extraordinarios de exención

Los largos períodos de exención concedidos al uso de estas sustancias no tienen precedentes. Por ejemplo, se ha permitido el uso de DecaBDE en partes nuevas y de repuesto para automóviles por los próximos casi 20 años, hasta 2036. El lenguaje que permite el uso del DecaBDE en los aviones esconde ingeniosamente el hecho de que su fabricación probablemente continuará hasta 2050 y se utilizará hasta el 2100. Boeing declaró claramente que esta exención no era necesaria. Parece que ésta exención fue impulsada en nombre de la industria aeroespacial de la Unión Europea. En contraste, el clausulado del Convenio especifica un período de solo cinco años para exenciones específicas.

Sin identificar

Los países en desarrollo y en transición no podrán cumplir fácilmente con las decisiones que se han tomado en el Convenio sobre estas sustancias y residuos dado que un pequeño grupo de países rechazó propuestas para, al menos, marcar los productos que las contienen. Los consumidores no tendrán información sobre su contenido en el caso de que los productos estén contaminados.

"El derecho de los países y las personas a la información es un principio fundamental de la seguridad química", dijo la Dra. Olga Speranskaya, Co-Presidenta de IPEN. "Los consumidores sin saberlo compran y exponen a sus hijos a estas sustancias químicas porque los gobiernos no fueron lo suficientemente enérgicos para exigir su etiquetado por parte de la industria."

El reciclaje tóxico continúa

Los delegados de los países también acordaron seguir permitiendo el reciclaje de productos que contienen Pentabromodifenilo y Octabromodifenilo (PentaBDE y OctaBDE) retardantes de flama tóxicos encontrados en muebles y residuos electrónicos. Si los productos que contienen sustancias químicas tóxicas no se eliminan de manera adecuada, se llevan a nuevos productos cuando el plástico se recicla. Esta práctica viola el Convenio de Estocolmo, que prohíbe explícitamente el reciclaje y la reutilización de las sustancias listadas. Irónicamente, la decisión admitió que se habían detectado retardantes de flama tóxicos en una serie de artículos en uso, incluyendo juguetes de plástico reciclado. Un nuevo estudio mundial de IPEN muestra que la continuación de la política del reciclaje tóxico contamina ampliamente los productos para niños. En América Latina muestras de juguetes provenientes de Brasil, México y Argentina lo confirman.

"¿Cómo pueden los países continuar con una política que potencialmente envenena a los niños?", Dijo el Dr. Joe DiGangi, Asesor de ciencia y tecnología de IPEN "El reciclaje de materiales que contienen sustancias químicas tóxicas contamina nuevos productos, continúa la exposición y socava la credibilidad del reciclaje".

El Comité de Expertos del Convenio de Estocolmo advierte sobre el reciclaje tóxico

El Comité de Expertos del Convenio ha advertido sobre los riesgos de la práctica de reciclado de productos con sustancias tóxicas y ha recomendado explícitamente eliminar estas sustancias de la cadena del reciclaje "tan rápidamente como sea posible", señalando que "si no se hace así, se generará una mayor contaminación humana y ambiental y se provocará una pérdida a la credibilidad del reciclaje a largo plazo". La exención de reciclaje también significa la legalización del vertido de residuos electrónicos en los países en desarrollo, misma que se encubre cínicamente con la excusa de su exportación para reciclaje.
"Los residuos electrónicos son el flujo de residuos de mayor crecimiento a nivel mundial y parece que los gobiernos quieren impulsar esta tendencia aún más", dijo el Dr. Tadesse Amera, PAN Etiopía. "Ya recibimos cantidades masivas de residuos electrónicos y ahora parece que quieren aumentar nuestra carga tóxica – meta diametralmente opuesta al propósito del Convenio".

Listado del Hexaclorobutadieno

El Hexaclorobutadieno (HCBD) se genera de manera no intencional en la producción de hidrocarburos clorados, en particular de percloroetileno, tetracloruro de carbono y tricloroetileno.

Los delegados acordaron agregar el Hexaclorobutadieno (HCBD) al Anexo C del Convenio de Estocolmo - sección del Convenio que lista las sustancias generadas de manera no intencional. El listado en el anexo C facilita abordar las emisiones de HCBD a través de recomendaciones sobre Mejores Técnicas Disponibles y Mejores Prácticas Ambientales.

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IPEN es una red de organizaciones no gubernamentales de interés público que trabajan en más de 100 países para reducir y eliminar los daños a la salud humana y al medio ambiente de las sustancias químicas tóxicas. CasaCem- Vías Verdes A.C., Centro de Análisis y Acción en Tóxicos y sus Alternativas (CAATA) en México, La Red de Ación en Plaguicidas y sus Alternativas en América Latina (RAP-AL) RAPAL Uruguay, RAPAL Argentina son miembros activos de la red de IPEN. www.ipen.org


IPEN - mayo 2017