Auxiliar de vuelo asocia su enfermedad de Parkinson al uso de insecticidas

Un ex auxiliar de las aerolíneas Quantas con sede en Australia, está demandando al gobierno australiano, afirmando que el uso frecuente de insecticidas en cabinas de aviones resultó en su diagnóstico en la enfermedad de Parkinson. Australia, al igual que Uruguay, se encuentra entre los 49 países que realizan aplicaciones de plaguicidas en algunos o todos sus vuelos.

Brett Vollus, ex auxiliar de vuelo Quantas, trabajó para la compañía durante 27 años, hasta que en mayo pasado fue diagnosticado con Parkinson y de un tumor maligno en el cerebro. El Sr. Vollus comentó que cuando su médico le preguntó qué hacía para vivir y él contestó que era auxiliar de vuelo, su médico solo asintió y dijo: “Otro más, estoy atendiendo a muchos de ustedes”, el Sr. Vollus agrega que "Esto es una pesadilla que ha arruinado mi vida y estoy muy interesado en iniciar una acción legal y si puedo ayudar a otros, estaré feliz en abrir el camino”.

Este caso, pone en evidencia una vez más a nivel internacional, que el uso de plaguicidas tiene relación con la enfermedad de Parkinson. El profesor experto en Parkinson, Kay Doble, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Sydney, comentó: "Hay pruebas epidemiológicas de que la exposición a los productos químicos como los plaguicidas están asociados con un mayor riesgo de la enfermedad de Parkinson. En realidad, es el número de veces y la cantidad a la que se está expuesto, lo que hace que aumente aún más el riesgo".

"El hecho de que los/las auxiliares de vuelo estén expuestos en un lugar cerrado y restringido, y luego respiren los residuos de los productos químicos, hace que esta exposición sea total y gravite en el diagnóstico final," dijo el Dr. Doble. "Sabemos que hay una serie de estos herbicidas y plaguicidas que hacen daño a las células específicas que provocan la enfermedad de Parkinson."

Los plaguicidas más utilizados en las cabinas de los aviones son los piretroides sintéticos, en especial los productos químicos d- fenotrin o permetrina. Múltiples estudios han puesto de manifiesto la relación entre la permetrina y la enfermedad de Parkinson.

Según un estudio realizado en el 2006 en la Universidad de Emory titulado: "Alteraciones inducidas por plaguicidas piretroides en la función del transportador de dopamina", los plaguicidas han demostrado que afectan el transporte de la dopamina (neurotransmisor) en el cerebro, así como el aumento de la respuesta celular de la permetrina puede aumentar la susceptibilidad a la dopamina de las neuronas intoxicándolas.

Otro estudio realizado en 2003 por investigadores de Virginia Tech, encontró que los insecticidas a base de permetrina causan una serie de cambios químicos en el cerebro que eventualmente podrían conducir a la enfermedad de Parkinson, en particular para las personas con una predisposición genética o a personas que han tenido una exposición previa a neurotoxinas. La permetrina también puede conducir a un exceso de producción de proteínas a- sinucleína, que puede acumularse en el cerebro y formar cuerpos anormales de proteínas, presentes en el cerebro de las personas con Parkinson.

El Departamento de Salud de Australia afirma que la fumigación es importante para prevenir la propagación de enfermedades. Por su parte la Organización Mundial para la Salud, no ha encontrado pruebas en que las aplicaciones de plaguicidas con aerosoles, cuando se utiliza de acuerdo a las instrucciones del fabricante, sean perjudiciales para la salud humana. Sin embargo, hay evidencias que muestran que los métodos alternativos sin plaguicidas para el control de plagas en los aviones son efectivos y no tienen los riesgos de estos venenos. Un método denominado "cortina de aire", que consiste en generar corrientes de aire directas con las puertas, impide que las plagas entren. El Departamento de Agricultura de EE.UU. ha afirmado que se trata de un método eficaz para prevenir la entrada de plagas de un avión.

A medida que la relación entre el Parkinson y el uso de plaguicidas se vuelve cada vez más claro y evidente, la presión continuará con el objetivo de hacer uso de prácticas y métodos para eliminar plagas sin hacer uso de productos químicos altamente peligrosos tanto para la salud humana y el medio ambiente.

Ya sea en aviones, granjas, jardines, cursos de agua, en el interior de la propia casa, o en muchos otros lugares, existen alternativas menos tóxicas y sin ser necesario el uso de productos químicos peligrosos, para combatir plagas en los aviones o en la agricultura. La agroecología por ejemplo, ofrece soluciones al tema de la salud además de producir comida de buena calidad y proteger a los/las trabajadoras y las economías nacionales

Artículo basado en: Flight Attendant Links Airline Insecticide Use to His Parkinson’s

RAPAL Uruguay
Diciembre 2013