Mosquitos ignoran repelentes con DEET tras la primera exposición

En un artículo publicado recientemente por Rebecca Morelle en la BBC se informa que
el ingrediente más habitual usado en los repelentes, N,N-Dietil-meta-toluamida, conocido como DEET, pareciera estar perdiendo su eficacia contra los mosquitos.

Investigadores de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres informaron que al principio los mosquitos son repelidos por la sustancia, pero luego la ignoran.

Los especialistas dijeron que era necesario realizar más investigaciones para buscar alternativas al DEET, que fue desarrollado originalmente por el ejército de Estados Unidos. Durante muchos años no se tenía muy claro cómo funcionaba el químico, pero investigaciones recientes sugieren que al mosquito sencillamente no le gusta el olor.
Sin embargo, existen indicios de que algunos de estos insectos se están volviendo resistentes.

Para saber un poco más, los investigadores ingleses llevaron a su laboratorio una muestra de mosquitos A. aegypti y los tentaron con un brazo humano cubierto con DEET.Tal y como se esperaba, el repelente rechazó su potencial banquete.

Sin embargo, horas más tarde, cuando se le ofreció la misma comida al mismo mosquito, los especialistas descubrieron que el DEET era menos efectivo.

Se cree que es cuestión de olfato

Para investigar el motivo de esta conducta, se adhirieron electrodos a las antenas de los insectos. "Pudimos registrar la respuesta de los receptores en la antena del DEET, y lo que descubrimos fue que los mosquitos ya no eran sensibles al químico", explicó Logan.

"Hay algo en la exposición del químico la primera vez que cambia el sistema olfativo -cambia su sentido del olfato- y su habilidad para oler DEET, que la hace menos efectiva".

"Los mosquitos son muy buenos para evolucionar muy, muy rápido", agregó.

Problemas de resistencia y efectos en la salud

Científicos, doctores y grupos ambientalistas han mostrado preocupación no sólo debido a problemas con la resistencia de esta sustancia, sino por los efectos que causa en la salud de las personas que lo utilizan.

DEET es rápidamente absorbido por la piel y puede causar reacciones graves en concentraciones altas, incluyendo ampollas grandes y sensación de ardor. Un estudio realizado en 2009 encontró que DEET tiene el potencial de causar daños neurológicos en los seres humanos dado que interfiere con el sistema nervioso central, especialmente la enzima acetilcolinesterasa (AChE). AChE es crucial para la regulación de los impulsos nerviosos tanto en insectos como en mamíferos. La interferencia con el proceso de señalización nerviosa puede causar convulsiones y conducir a la parálisis muscular. En los seres humanos, los síntomas de este trastorno incluyen dolor de cabeza, cansancio y confusión mental junto con visión borrosa, salivación, opresión en el pecho, espasmos musculares y calambres abdominales.

El estudio investigó también las consecuencias sobre el sistema colinérgico, de las interacciones con los insecticidas a base de carbamato, que contienen DEET. Se ha encontrado que el DEET tiene la capacidad de reforzar la toxicidad de los carbamatos, y también se sabe que bloquean la acetilcolinesterasa.

DEET poseen una toxicidad sinérgica con otros plaguicidas. Un estudio del 2001 mostró que una combinación de DEET y la permetrina, otro producto químico que se utiliza a menudo para el control de mosquitos, condujo a defectos motrices y disfunción de la memoria en seres humanos.

Combate a los mosquitos

La mayoría de los repelentes que se encuentran a la venta en nuestro país, contienen DEET. Ahora que se sabe que los mosquitos no tienen la reacción esperada frente a este repelente, y que dicha sustancia tiene efectos sobre la salud de las personas, tal vez sea el momento de pensar en alternativas menos agresivas, antes de aplicar estos productos a niños y personas sensibles.

RAPAL Uruguay
Febrero 2013