Allí se observa que la categoría
de mayor incidencia en el total de emisiones del país, es la
de los procesos de combustión no controlada y dentro de esta
categoría la que mayor incidencia tiene es la quema de desechos
domésticos. En todos los países que se llevó a
cabo el inventario utilizando el Toolkit, el mayor porcentaje de emisión
de dioxinas pertenece a la incineración de desechos y procesos
de combustión no controlada. Es decir, que la industria aparece
como un contribuyente menor al problema, cuando es sabido que algunas
operaciones industriales (en particular la producción de celulosa)
han estado al origen de la inclusión de las dioxinas en el Convenio
de Estocolmo.
Cuestionamientos al Toolkit
La Red Internacional por la Eliminación
de los Contaminantes Orgánicos Persistentes (IPEN), recomendó
la no adopción del Toolkit. La principal crítica de IPEN
al Toolkit, es que tiene un efecto distorsionador de las prioridades
y actualmente no es una herramienta verdaderamente útil para
impulsar la adopción de tecnologías limpias en el sector
industrial, debido a que subestima las fuentes industriales que son
las principales liberadoras de COPs y sobrestima las fuentes dispersas
de COPs, como incendios forestales y quemas domiciliarias.
El Toolkit tampoco hace mención
a las emisiones de dioxinas y furanos emitidas por los agrotóxicos
clorados que son utilizados ampliamente en todo el mundo y nuestro país
no escapa de esta realidad. Cabe recordar que en Uruguay se siguen utilizando
el 2,4-D, y 2,4,5-T, que son herbicidas emisores de dioxinas. También
es importante recordar que en Uruguay ha habido un aumento sustancial
del uso del insecticida organoclorado, endosulfán unido a la
expansión del cultivo de soja transgénica.
El Toolkit tampoco hace una clasificación
del tipo de dioxinas y furanos que emite cada proceso productivo. Tal
como se establece en la definición, “dioxinas” es
el nombre con que se conoce a un grupo de 75 compuestos y “furanos”
son un grupo de 135 compuestos. Tanto unos como otros tienen distintos
niveles de toxicidad, por lo que la aplicación del Toolkit no
resulta útil para determinar la importancia relativa de los distintos
tipos de emisiones de dioxinas y furanos.
La leña y las dioxinas
En Uruguay se utilizan distintas
maderas para leña, que en general se pueden agrupar en leña
de eucalipto y leña de monte. La leña de eucalipto puede
provenir de 10 o más especies distintas, agrupadas a su vez en
eucalipto blanco (ej. E. globulus), rosado (ej. E. grandis) y colorado
(ej. E. umbellata). Bajo la denominación de leña de monte
también se encuentra un conjunto variado de más de 10
especies, que varían según las distintas regiones del
país de donde se extraigan (coronilla, algarrobo, molle, espinillo,
arrayán, guayabo blanco, guayabo colorado, etc.). A su vez, ambos
grupos de leña pueden ser quemadas con distintos niveles de humedad
(oreada, seca, muy seca).
Hasta el momento en el país
no se ha hecho medición alguna sobre la posible emisión
de dioxinas y furanos resultante de la quema de ninguna de esas maderas.
Es decir, que toda afirmación que se haga al respecto no está
avalada por estudios concretos. Además, es importante señalar
que el ejemplo presentado en el Toolkit afirma que en los países
europeos donde se llevó acabo la medición de dioxinas
y furanos, los resultados fueron distintos aunque en todos la medición
se hizo con leña no contaminada.
La última expresión
(leña no contaminada) es también muy relevante. En efecto,
se ha comprobado que la quema de madera tratada con pintura, preservantes,
barniz, creosota, retardantes de fuego, insecticidas y funguicidas genera
dioxinas y furanos. También lo hace la madera que ha estado sumergida
en agua salada. La razón es muy sencilla: dichos productos químicos
y la sal marina contienen cloro y la combinación a altas temperaturas
de lignina (el principal componente de la leña) con cloro produce
dioxinas. No se puede por ende comparar la leña contaminada con
la leña virgen.
El Toolkit reconoce además
que: “la vegetación varía entre regiones dependiendo
de las especies, la geografía, y el clima. En consecuencia, de
acuerdo a estas condiciones locales, la forma en que el fuego del bosque
o de la biomasa se desarrolla, puede ser muy diferente de país
a país. Dado que en la actualidad, no se dispone de datos medidos
-por ejemplo incendios típicos en regiones tropicales y la influencia
de su vegetación-, no se puede realizar ninguna distinción
de acuerdo a las diferentes especies arbóreas o especies de cultivo
en este Instrumental. Se necesitan realizar más experimentos
de combustión de tales tipos de biomasas para generar más
datos”.
Lo mismo es aplicable a la leña,
ya que la madera de cada especie de árbol reacciona de distinta
manera de acuerdo a su composición química, grado de humedad
y lugar geográfico donde ha sido producida y quemada.
Es interesante señalar que
en Canadá existe una organización (The Wood Heat Organization)
que promueve el uso de la leña como combustible alternativo.
Sin embargo, la organización enfatiza que solo se debe quemar
leña limpia, sin pintura, no cargada de sal, que no haya sido
tratada con preservantes, pinturas, barnices y otros productos químicos,
dado que en ese caso se generan dioxinas. Es decir, que el uso de madera
limpia no las generaría. Esto último tiene mucho sentido,
dado que la especie humana viene usando el fuego para cocción
de alimentos y calefacción desde hace millones de años
sin que al parecer ello haya resultado en una liberación masiva
de dioxinas originadas a partir de esa actividad. En este sentido, es
importante destacar que ni las moléculas de lignina (parte leñosa
del árbol) ni las de celulosa (el otro gran componente de la
madera) contienen cloro, por lo que no se pueden formar dioxinas a partir
de estos elementos.
Conclusiones
No se puede afirmar que la quema
de leña genere dioxinas y/o furanos. Las cifras que aparecen
en el inventario elaborado por la DINAMA no están basadas en
ninguna investigación nacional, sino que surgen de la aplicación
matemática de una herramienta cuestionada (el Toolkit).
No se pueden comparar las posibles
emisiones de un proceso natural como el fuego con las de procesos industriales
como la fabricación de celulosa, cuyas emisiones de dioxinas
y furanos han sido comprobadas a partir de la contaminación generada
en las regiones donde opera.
No se puede culpabilizar a la población
que tradicionalmente prepara su “asadito”, comparando sus
emisiones (no comprobadas) con las de industrias contaminantes como
las fábricas de celulosa (científicamente comprobadas).
No se puede hablar genéricamente
de emisiones de dioxinas y furanos sin identificar el tipo de dioxina
o furano de que se trata, dado que sus niveles de toxicidad varían
de acuerdo con su composición química.
Uruguay cuenta con una gran masa
de plantaciones de eucalipto y con una importante experiencia en materia
de uso de la leña de esas especies como combustible industrial,
comercial y residencial. Se trata entonces de una importante fuente
alternativa de energía, cuyo uso debe ser promovido como sustituto
a las fuentes de energía fósil que impactan sobre el clima
mundial.
Sin embargo, es importante que se
lleven a cabo investigaciones acerca de las emisiones resultantes de
su quema, que pueden resultar en impactos sobre el ambiente y la salud
de la gente. Simultáneamente, deben estudiarse distintos métodos
de uso de la madera como combustible (quema directa, gasificación,
conversión en etanol) que aseguren la no contaminación
ambiental. Los mismos tipos de estudios deben ser hechos con la leña
de monte, aunque enfatizando en sus posibles impactos a nivel residencial.
Fuentes consultadas:
- Asociación para la Defensa
de los Recursos Naturales de Cantabria (2004).-Dioxinas y furanos
http://www.iarca.net/pdf/dioxinasyfuranos.pdf
- Lavric, Elena, Konnov Alexander,
De Ruyck Jacques (2003).- Dioxin levels in wood combustion—a review.
Biomass and Bioenergy, Volume 26, Issue 2, February 2004, Pages 115-145
http://www.sciencedirect.com/science?_ob=ArticleURL&_udi=B6V22-4991NGB-1&_coverDate=02%2F29%2F2004&_alid=349633548&_rdoc=1&_fmt=&_orig=search&_qd=1&_cdi=5690&_sort=d&view=
c&_acct=C000050221&_ version=1&_urlVersion=0&_userid=10&md5=3626ac1b219f7e6166256522a3182aed
- Nussbaumer Thomas (2004).- Emissions
of PCDD/F and PAH from Private Waste Incineration
http://www.umwelt-schweiz.ch/buwal/shop/files/pdf/phpmuGUCb.pdf
- Programa de las Naciones Unidas
para el Medio Ambiente (2003).- Instrumental normalizado para la identificación
y cuantificación de liberaciones de dioxinas y furanos
http://www.pops.int/documents/guidance/toolkit/sp/Toolkit_2005es.pdf
- Programa de las Naciones Unidas
para el Medio Ambiente (2005).- Proyecto de directrices sobre mejores
técnicas disponibles y mejores prácticas ambientales en
relación con el artículo 5 y el anexo C
http://www.pops.int/documents/meetings/cop_1/meetingdocs/sp/inf1_7/INF-7s.pdf
- Uruguay. DINAMA. Plan de Implementación
del Convenio de Estocolmo (2005).- Inventario Nacional de Liberaciones
de dioxinas y furanos
http://www.nip.gub.uy/docu/novedades/inventario2003.pdf
- Wikimedia (s.f.).- Dioxin
http://www.answers.com/topic/dioxin
- Woodheat Organizatation (s.f.).-
A good place to learn how to burn wood better
http://www.woodheat.org/
RAP-AL Uruguay
Diciembre 2005