Evaluaciones realizadas en cultivos transgénicos muestran que habrá una mayor pérdida de la Biodiversidad

Los cultivos transgénicos fueron introducidos por primera vez en la década de los 90’s. La gran mayoría de ellos son cultivos tolerantes a herbicidas, esto quiere decir que pueden administrárseles cantidades muy importantes de agroquímicos sin que el cultivo se dañe aunque se muera toda el área a su alrededor. En mucho menor escala se han plantado cultivos combinados a los que se le denomina apilados que además de resistir los agrotóxicos también resisten a los insectos.

En el año 2012 los cultivos transgénicos tolerantes a los herbicidas ocuparon alrededor del 59% del área cultivada a nivel mundial. Los cultivos con rasgos apilados, es decir, cubrieron el 25,6%.

Un estudio publicado recientemente y financiado por tres agencias gubernamentales, de Alemania, Suiza y Austria, tuvo como principal objetivo sintetizar las lecciones aprendidas del uso intensivo de agroquímicos y de los cambios en la agricultura durante estos últimos 25 años prestando especial atención al impacto sobre la biodiversidad.

Los resultados de estos estudios científicos han establecido que la intensificación de la agricultura y el uso de agrotóxicos, están entre las principales causas de pérdida de biodiversidad. Existe la preocupación de que los cultivos tolerantes a herbicidas traen aparejados esa intensificación y por tanto, puede aumentar aún más la desaparición de la biodiversidad.

En la evaluación se encuentra evidencia, que el aumento del uso de herbicidas en el largo plazo y la una mayor pérdida de biodiversidad, se asocia a la dificultad en la producción de alimentos, pérdida de flora silvestre y semillas y alteración importante en ecosistemas de campos agrícolas.

Otras inquietudes planteadas incluyen observaciones en regiones donde los cultivos tolerantes a herbicidas son ampliamente adoptados, en ellos se percibe una menor rotación de cultivos y diversificación y una clara tendencia hacia el monocultivo. También se verifica un desarrollo de malezas resistentes a los herbicidas, y como resultado de esto, los agricultores recurren a mayores dosis de herbicidas y el uso de otros aún más potentes.

Dado la extensión territorial y continua de los cultivos transgénicos tolerantes a herbicidas, existe una preocupación particular de que se produzca un cruzamiento en malezas emparentadas, especialmente en los centros de origen de cultivos. Además, ha habido poca contribución, en caso de que exista alguna, a aumentar el rendimiento de los cultivos.

En Uruguay, malezas resisten al glifosato

La realidad de nuestro país no es muy diferente a la plateada en la investigación. Técnicos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) vienen manifestando su preocupación hace varios años por la resistencia de ciertas malezas. Tanto el raigrás como la yerba carnicera, entre otras, tienen declarada resistencia al glifosato en distintos países del mundo, incluyendo el nuestro.

¿Cuál es el costo de esta resistencia?

Nada más y nada menos que la introducción de nuevos cultivos transgénicos tolerantes a más de un herbicida, como es el caso de la soja transgénicas DAS-44406-6, resistente no sólo al glifosato, sino que también a otros dos poderosos y peligrosos herbicidas como lo son el glufosinato de amonio y al 2,4-D. Mientras el glifosato es un herbicida de amplio espectro, el glufosinato es un herbicida para plantas de hojas angostas y el 2,4-D para plantas de hojas anchas.

Estudios varios han demostrado los impactos negativos de los agrotóxicos. Es momento que Uruguay, como país responsable con su gente y el medio ambiente, tome medidas con respecto al uso masivo de estos venenos.

Los cultivos tolerantes a los herbicidas no son parte de la solución, sino parte del problema. Hacemos un llamado a detener la pérdida de biodiversidad, invertir la tendencia actual de desarrollo en la agricultura, y aumentar la biodiversidad en los ecosistemas agrícolas con prácticas más amigables para el medio ambiente y menos dependencia de los agrotóxicos.

RAPAL Uruguay

Noviembre 2014