El insecto contra Monsanto, David contra Goliath

Una vez más, la eficiencia de los transgénicos fue minado por el ingenio de la naturaleza. Un artículo del periódico francés Le Monde (1 de setiembre), revela que un coleóptero, Diabrotica virgifera, logró resistir a un maíz transgénico (Maíz Bt) producido por la empresa Monsanto. La toxina secretada por el Maíz Bt fue la última arma contra el insecto devastador, una innovación biotecnológica tan avanzada que este insecto (uno de los más resistente) debía desaparecer de los campos infectados como afirmaba Monsanto. No más de 6 años fueron suficientes al coleóptero para adaptarse, una vez más y volverse resistente.


Seguramente es un golpe económico para Monsanto, pero la “fe en el progreso” de la industria de los transgénicos persiste a pesar del insolente coleóptero. Los ingenieros de una empresa competidora de Monsanto, Mycogen desarrollaron otra toxina más eficiente que podrá ser agregada al Maíz Bt. En esta lucha contra la naturaleza, debemos preguntarnos, ¿cuáles son los objetivos? Obviamente pareciera ser el producir el “Súper-Maíz” que resistirá al tsunami sin tomar el tiempo de evaluar los peligros de las modificaciones para el consumidor y el medio ambiente o asegurar productos de calidad y de cantidad suficiente para las necesidades del ser humano, con respeto a la naturaleza y sus consecuencias.


Este nuevo cultivo pide un cambio en nuestra relación con la naturaleza. Considerar al ser humano como parte de un total, y no como “maestro y propietario de la naturaleza”, y por otro lado responsable de las consecuencias.

Esto no es únicamente un nuevo ideal político, pero si una necesidad urgente a tomar en cuenta antes de seguir autorizando nuevos cultivos transgénicos.


RAPAL Uruguay

Setiembre 2011