La introducción de miles de toneladas de glifosato en la cadena alimentaria: una evaluación de soja tolerante de glifosato

Alrededor del 77% de la producción mundial de soya proviene de la soja transgénica tolerante al glifosato. Los países principales productores y exportadores de soja: Brasil, Estados Unidos y Argentina han adoptado masivamente semillas transgénicas (entre el 94% al 100% de los cultivos son genéticamente modificados). En la temporada2016-2017, de la soja que circuló en el mercado internacional, 270 millones de toneladas métricas fue transgénica, de un total de 349 millones de toneladas métricas.

Una investigación reciente ha demostrado que la soja transgénica: a) acumula herbicidas; b) tiene una composición nutricional alterada; c) causa efectos adversos relacionados con la dosis en los estudios de alimentación en un organismo modelo relevante.

El estudio informa que los agricultores han duplicado sus aplicaciones de glifosato por temporada (de dos a cuatro) ,y que los residuos de la pulverización de glifosato a fines de la temporada, dieron como resultado residuos mucho más altos en las plantas y productos cosechados.

Además, las muestras de granjas comerciales de soja transgénica contienen concentraciones mucho más altas de glifosato en comparación con la soja transgénica proveniente de ensayos de campo que se utilizaron en las evaluaciones de bioseguridad.

El estudio estimó que la soja transgénica producida en granjas comerciales en los EE. UU., Brasil y Argentina acumula un total de entre 2.500-10,000 toneladas métricas de glifosato por año. Este herbicida ingresa a las cadenas alimentarias mundiales.

Las muestras agrícolas de Brasil mostraron niveles promedio de residuos de glifosato a 38,5 mg / kg, casi el doble que el nivel máximo de residuos aceptado especificado por el Codex y la UE.

En las muestras provenientes de Argentina, los niveles promedio y máximo de residuos fueron de 31,7 mg / kg y 72.8 mg / kg, respectivamente.

Hay muchas lagunas sobre los impactos que estos altos residuos de glifosato pueden generar, porque las evaluaciones han sido incompletas, por ejemplo, no se ha evaluado las posibles interacciones entre los residuos de glifosato y la composición de la planta, y los posibles efectos negativos en los consumidores.

El sistema actual de evaluación de riesgos solo pide y recibe datos de ensayos de campo de los granos de soja que han sido fumigados con dosis mucho más bajas de glifosato, que lo que en realidad se aplica en las granjas comerciales.

Los investigadores sostienen que la soja transgénica necesita ser probada en contextos totalmente representativos y realistas, es decir, se debe evaluar la soja que circula en el mercado mundial, y que se necesitan estudios de alimentación in vivo a largo plazo.

El estudio puede encontrarse en:

Bøhn, T., & Millstone, E. Foods 2019, 8(12), 669

11 Dec 2019