El paquete de los transgénicos se destapa
Peligroso agente patógeno vinculado a cultivos Roundup Ready

Mientras en Uruguay se continúa aplicando masivamente el herbicida Round up (glifosato) y promoviendo la expansión de más y más cultivos transgénicos, surgen bien fundadas voces de alarma en el país donde se los produce y desde donde se los promueve: los Estados Unidos.

En estos momentos está circulando ampliamente una carta abierta al Ministro de Agricultura de ese país (Tom Vilsack), redactada por el Profesor Huber, profesor emérito de la Universidad de Purdue.

Cabe destacar que el profesor Huber no es una persona cualquiera sino que, como lo expresa en su carta, durante los últimos 40 años ha sido “un científico en las agencias profesionales y militares que evalúan y hacen preparativos para enfrentar amenazas biológicas naturales y fabricadas por el hombre, incluyendo guerra biológica y ocurrencia de epidemias”.

El profesor Huber informa al Ministro acerca del descubrimiento reciente de un agente patógeno solo visible a través de microscopio electrónico “que parece impactar significativamente en la salud de plantas, animales y probablemente seres humanos”. A continuación agrega que “en base a la revisión de la información [dicho patógeno] se ha difundido ampliamente, es muy peligroso y se lo encuentra en concentraciones mucho mayores en soja y maíz Roundup Ready (RR), lo que sugiere un vínculo con el gen RR o, más probablemente, con la presencia de Roundup”.

La que ahora es una carta abierta había sido enviada al Ministro el 16 de enero, en momentos en que éste estaba a punto de aprobar la alfalfa transgénica RR (Round up Ready) de Monsanto. En la misma el Prof. Huber decía:

“Estamos informando tempranamente sobre nuestros hallazgos al Departamento de Agricultura (USDA) específicamente debido a su pendiente decisión sobre la aprobación de la alfalfa RR. Naturalmente, ya sea si el gen RR o el propio Roundup es un promotor o co-factor de este patógeno, entonces tal aprobación podría ser una calamidad. En base a la evidencia disponible, la única línea razonable de acción en estos momentos sería la de diferir la desregulación al menos hasta que hayan datos suficientes para exonerar al sistema RR, en caso de que ello ocurra”.

Dado que el Ministro hizo caso omiso a las pruebas científicas contenidas en la carta y autorizó el cultivo de la alfalfa transgénica de Monsanto, el profesor Huber decidió hacer pública su carta, en la que resume las principales característica e impactos de este patógeno. Al respecto dice que:

- “Existen fuertes evidencias de que este agente infeccioso promueve enfermedades tanto en plantas como en mamíferos, lo que es muy raro”.

- “Se lo encuentra en altas concentraciones en harina de soja y maíz Roundup Ready, en harinas destiladas, en productos alimenticios fermentados, en contenidos del estómago de cerdos y en placentas de cerdos y vacas”.

- “el organismo abunda en plantas infectadas con dos enfermedades que están haciendo disminuir los rendimientos de los cultivos y los ingresos de los agricultores: el síndrome de muerte súbita [sudden death syndrome – SDS] en soja y el marchitamiento de Goss [Goss' wilt] en maíz.”

- “Ensayos de laboratorio han confirmado la presencia de este organismo en una amplia variedad de bovinos que han experimentado abortos espontáneos e infertilidad … Este patógeno puede ser la explicación de la creciente frecuencia de infertilidad y abortos espontáneos durante los últimos años en la cría de ganado de carne, lechero, suino y caballar. Estos incluyen recientes informes de tasas de infertilidad en vacas lecheras superiores al 20% y de abortos espontáneos en ganado vacuno en el entorno del 45%”.

En sus recomendaciones, el Prof. Huber aporta aún más datos para justificar “una moratoria inmediata sobre la desregulación de cultivos RR”. Entre ellos vale la pena destacar el siguiente:

“Urge estudiar si los efectos secundarios del uso del glifosato pueden haber facilitado el desarrollo de este patógeno, o haberle permitido causar mayores daños a plantas y animales debilitados. Está bien documentado que el glifosato promueve el desarrollo de patógenos en el suelo y que está actualmente implicado en el desarrollo de más de 40 enfermedades de plantas” Entre los principales efectos, destaca que el glifosato “desmantela las defensas de las plantas” y “reduce la biodisponibilidad de nutrientes en los alimentos, lo que a su vez puede causar trastornos en los animales”.

En Uruguay existe casi 1 millón de hectáreas sembradas con soja RR y el uso del Roundup se ha convertido en práctica común en el millón de hectáreas forestadas y en muchas otras actividades. Ello implica que tanto la ganadería lechera como la de de carne podrían verse afectadas por infertilidad y abortos vinculados al uso del Roundup. Sería importante por tanto encarar estudios para saber si ello ya está ocurriendo y para tratar de identificar la presencia en Uruguay del peligroso patógeno recién descubierto en Estados Unidos.

Ver carta completa (en inglés) en: http://www.i-sis.org.uk/newPathogenInRoundupReadyGMCrops.php

RAPAL Uruguay
Febrero 2011