RED POR UNA AMERICA LATINA LIBRE DE TRANSGENICOS - BOLETIN 180

Amig@s:

Dos encuentros internacionales relacionados con la problemática de los transgénicos han tenido lugar en Curitiba estos días: el Protocolo de Cartagena y la Conferencia de las Partes del Convenio de Biodiversidad.
A continuación se presenta un análisis de algunas de las cosas que sucedieron en los dos eventos.

La desición de Curitiba sobre la documentación que debe acompañar a las cargas transgénicas

La RALLT presentó testimonios de victimas de Agronegocios en Curitiba

Victoria sobre Terminator: la COP8 le dice no a las semillas suicidas


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LA DECISION DE CURITIBA SOBRE LA DOCUMENTACION QUE DEBE ACOMPAÑAR A LAS CARGAS TRANSGENICAS

Del 13 al 17 de marzo tuvo lugar en Curitiba la 3ra. reunión del Protocolo de Bioseguridad (MOP3).

Aunque el objetivo del Protocolo de Bioseguridad, que entró en vigor el 11 de septiembre del 2003, es proteger la biodiversidad y la salud humana de los riesgos asociados a la liberación de organismos vivos manipulados genéticamente (OVM) que es como se llama a lo transgénicos en este protocolo, en realidad se ha convertido en un convenio comercial.

El texto del protocolo fue discutido a lo largo de varios años y hacia el final de las negociaciones, el llamado “Grupo de Miami” dividió a los transgénicos en dos tipos: aquellos que están destinados al uso directo en el ambiente como semillas, peces para acuacultura, microorganismos destinados a bioremediación, etc.

Los otros (que comprenden la mayor parte del comercio internacional de transgénicos) son los que van a ser usados para consumo humano, animal y procesamiento. Es decir, son las commodities.

Estos dos tipos de transgénicos están controlados por dos grupos de empresas con intereses distintos pero complementarios. En el caso de las semillas tenemos por ejemplo a Monsanto que controla cerca del 90% del mercado mundial de semillas transgénicas, y otras como Syngenta, DuPont, Bayer.

Las commodities (granos de maíz, soya) es controlado por empresas como ADM, Cargill, Bunge entre las principales.

Lo que vimos en la MOP3 fue a varios países de América Latina representando los intereses de estas empresas. Entre los países que se destacaron por obstaculizar el avance de las negociaciones fueron por un lado aquellos que han firmado tratados de libre comercio con Estados Unidos. Este grupo estuvo liderado por el gobierno de México, y fue apoyado por Perú, y con menor perfil Colombia, El Salvador y Nicaragua.

Por otro lado, los países exportadores de soya tuvieron al gobierno de Paraguay como su vocero, ya que Argentina no puede jugar un rol protagónico porque no es Parte del Protocolo. Fue sintomático constatar que al final de la MOP3, la vocera de la delegación paraguaya fue calurosamente felicitada por delegados de la industria.

QUE ESTABA EN JUEGO EN CURITIBA


Un negocio de millones de dólares: el comercio internacional de granos transgénicos.

Otras de las herencias que el ya mencionado “Grupo de Miami” dejó en el texto del Protocolo fue que la documentación que debe acompañar a las importaciones de transgénicos para uso humano, animal y procesamiento deben seguir un “procedimiento simplificado”, que en realidad es simplificado para el exportador pero no para los países importadores, especialmente para los del Tercer Mundo, los mismos que deben contar con una infraestructura técnica, legal y administrativa bastante compleja para poder implementarlo.

Entre los puntos que incluye este procedimiento simplificado es que la información que debe acompañar a las cargas de granos transgénicos debía contener un documentos (que pude ser una factura comercial sin peso legal) que diga únicamente "puede contener OVM".

Esto supone que es el país importador quien tiene la responsabilidad de analizar si la mercancía importada contienen transgénicos (y cuales). Esto va a ser imposible en muchos países de América Latina, África y Asia.

Esto implica también complicaciones en caso de que se necesite presentar demandas legales en contra de una empresa.

En Curitiba, gran parte de la atención de los asistentes se centró en este punto, aunque habían varios otros temas de interés, como la evaluación del riesgo, la responsabilidad civil y el tránsito internacional de OGM. Un grupo de jóvenes portaban escarapelas con el letrero “CONTAIN” haciendo alusión a que la documentación debe contener toda la información necesaria para que la toma de decisiones sobre las importaciones de transgénicos aseguren la conservación y uso sustentable de la biodiversidad y la salud humana (incluyendo el rechazo de los cargas).

LO QUE SE CONSIGIÓ

Se consiguió un acuerdo sobre el Artículo 18.2(a) que detalla los requisitos para la identificación y documentación que debe acompañar a las mercancías que contengan productos modificados genéticamente.

La decisión adoptada exige una identificación clara y detallada para los cargamentos de mercancías transgénicas (denominadas "organismos vivos modificados para consumo alimentario, destinados a piensos o para procesado" (OVM-APP) en el Protocolo de Bioseguridad). Para los casos en que no se conoce la identidad de los OVM de un cargamento la norma acordada prevé dos etapas.

Si se conoce la identidad del OVM -a través de un sistema de rastreabilidad, por ejemplo- el cargamento deberá identificarse indicando que "contiene" OVM para consumo alimentario, destinado a piensos o para procesado.

En los casos en que la identidad del OVM no se conoce -a través de un sistema de rastreabilidad, por ejemplo- el cargamento podrá identificarse indicando que "puede" contener un OVM o varios para consumo alimentario, destinados a piensos o para procesado. Este requisito será revisado y evaluado en MOP 5 (2010), "con vistas a considerar una decisión" en MOP 6 (2012) que asegure que el cargamento indica que "contiene" OVM-APP.

En Curitiba, luego del fracaso de la MOP2, se consiguió una solución que significó mucha negociación para alcanzar el consenso.

Algunos requisitos específicos para la documentación incluyen: especificar si la carga “contiene” o “puede contener” transgénicos, que esta no debe ser liberada en el medio ambiente, el nombre común y científico del transgénica, el nombre comercial, el número de código del evento, el código de identificación única, y un punto de contacto que pueda ser encontrado en el Internet del Centro de Facilitación de Información del Protocolo.

El tema de la presencia adventicia de transgénicos en una carga (definida como presencia de OGM técnicamente imposible de evitar) y umbrales de contaminación de transgénicos fue tratada de manera ambigua, y se lo deja a la legislación nacional.

En el texto se habla, pero no se define de “sistemas de preservación de la identidad”, pero podría significar que los países exportadores necesitan implementar un sistema de segregación (entre granos trasngénicos y no transgénicos), análisis para ver si se trata de transgénicos o no, y etiquetado. Este sistema ya existe para cubrir las necesidades del mercado de granos no trasngénicos. Pero, ¿podrán exigir un sistema igual los países del Tercer Mundo?. ¿Puede darse el caso de que se cree un mercado poco exigente en países pobres que acepten transgénicos sin ningún sistema de preservación de identidad?.

La cuestión se complica con la inclusión explícita del gobierno de México en el último minuto, de una cláusula que dice que “el movimiento transfronterizo de OVM-APP debe ser consistente con los objetivos del Protocolo”. Luego aclara que los distintos aspectos incluidos en la decisión no se aplica para el comercio internacional con países que no son parte (Estados Unidos, Canadá, Argentina, entre otros).

Aunque los países tienen derecho de aplicar una legislación nacional más estricta que la requerida por el Protocolo (Art. 2.4), no debemos olvidar que países como Estados Unidos, pueden ejercer una fuerte presión para que esto no suceda. A este respecto hay que mencionar que México también incluyó al último minuto una cláusula sobre acuerdos bilaterales sobre este punto específico.

Aunque para muchos de los presentes en la MOP3 la decisión de Curitiba fue un éxito, es preciso leer la decisión en el contexto de que muchos países en América Latina (y en otras partes del mundo) están firmando tratados de libre comercio, que no solo va a obligarnos a ablandar nuestras legislaciones ambientales, sino que además nos obliga a aceptar cuotas grandes de importación de maíz y soya (¿transgénica?) de Estados Unidos.

Es necesario también recordar los proyectos UNEP GEF sobre marcos de bioseguridad, que se implementan en mas de 120 países del mundo, y que están promoviendo un modelo de legislación interna que facilita el ingreso de los transgénicos en los distintos países.

Fuentes: Ching Li Lim. Análisis of the MOP3 Article 18.2.a decisión.
Notas de Isabel Bermejo

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LA RED POR UNA AMERICA LATINA LIBRE DE TRANSGENICOS PRESENTO DE TESTIMONIOS DE AGRONEGOCIOS EN CURITIBA


Una de las actividades organizadas en el Foro Global de la Sociedad Civil en paralelo a la COP 8 que se realiza esta semana en Curitiba, Brasil, consistió en la presentación de testimonios de víctimas y afectados por las empresas transnacionales de la agroalimentación provenientes de Paraguay, Argentina, México, Brasil y Colombia. Uno de los testimonios más emotivos fue presentado por la campesina paraguaya Petrona Vilasboas, madre del niño Silvino Talavera, quien falleciera envenenado por agrotóxicos regados directamente sobre su vivienda el 7 de enero de 2003.

Otro testimonio fue presentado por Jorge Galeano, dirigente del Movimiento Agrario Popular de Paraguay, quien expuso la situación de los campesinos sin tierra y pequeños agricultores del departamento de Caaguazú ante el avance incontenible de los cultivos de soja transgénica por parte de empresarios extranjeros. Según Galeano, "90 mil campesinos son desplazados de sus tierras anualmente".

“En Paraguay hay actualmente más de dos millones de hectáreas de soja transgénica, y con un crecimientos de 250 mil hectáreas al año. Ocupa el 64 por ciento de todo lo que se cultiva en el país”. Los impactos de este modelo son la expulsión de los pequeños agricultores, comunidades indígenas y campesinos sin tierras.

“Todo esto se expresa en la profundización de la pobreza, la concentración de las tierras en pocas manos y en la permanente violación a los derechos humanos de los campesinos” aseguró Galeano.

Por su parte Sofía Gatica presentó la desesperada situación que viven los habitantes del barrio Ituzaingó Anexo, en la provincia de Córdoba, Argentina. Gatica es fundadora de la organización Madres de Ituzaingó Anexo, que viene denunciando el sistemático e indiscriminado uso de agrotóxicos para los plantíos de la soja transgénica.

Ante la gran cantidad de malformaciones congénitas, casos de cáncer, leucemia y púrpura, que afecta sobre todo a los niños, el barrio Ituzaingó Anexo fue declarado hace tres semanas como “inhabitable” por las autoridades sanitarias de la provincia.

“Esto se le debemos a que Argentina es el segundo exportador de soja transgénica del mundo” expresó Gatica. El barrio Ituzaingó Anexo está rodeado de plantíos de soja transgénica, que son rociados permanentemente con agrotóxicos como glifosato, endosulfan, DDT y malation.

“Los análisis médicos que se realizaron en el agua que consume el barrio revelaron que está contaminada con Endosulfan” informó la activista. No obstante estas pruebas, “el gobierno provincial niega la problemática” concluyó.

Las Madres de Ituzaingó Anexo han comenzado a coordinar acciones y campañas con otras organizaciones de base como la de los campesinas del norte de la provincia de Córdoba, “que también están sufriendo el desplazamiento de sus tierras por el avance de la soja”.

Otra estrategia que emplea la organización de Ituzaingó Anexo es la denuncia internacional de lo que están padeciendo, ya que según Gatica, “ya no sabemos como defendernos”.

Radio Mundo Real

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Victoria sobre Terminator: la COP8 le dice no a las semillas suicidas


La presión de toda la sociedad civil fue fundamental para que se mantenga la moratoria a esta tecnología.


Con un aplauso cerrado de toda la sociedad civil y festejos de los más de 400 integrantes del Movimiento de los Trabajadores sin Tierra (MST) que manifestaban en la calle se cerró esta mañana una etapa más de la resistencia de la sociedad civil de todo el planeta a la Tecnología Terminator. El Grupo de Trabajo de la Conferencia de las Partes del Convenio de Diversidad Biológica (COP8) decidió eliminar el párrafo que pretendía imponer la evaluación “caso por caso” de las investigaciones sobre la Tecnología Terminator manteniendo la moratoria que el mismo Convenio estableció en el año 2000.

La Tecnología Terminator se refiere a que plantas genéticamente modificadas arrojan semillas estériles en la cosecha (Tecnología de Restricción en el Uso Genético o GURT). La tecnología Terminator fue desarrollada por una industria multinacional de agroquímicos/semillas y el gobierno de Estados Unidos para evitar que los agricultores guardaran y resembraran toda semilla cosechada que se hubiera desarrollado con biotecnología por las corporaciones de semillas. Terminator no se comercializa aún, ni se prueba en el terreno, pero ya se llevan a cabo pruebas en invernaderos estadounidenses.

Desde el primer día de desarrollo de la octava Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica la sociedad civil estuvo presente informando y denunciando el intento de la industria multinacional de las semillas, los Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda y Australia de imponer la evaluación “caso por caso” de la Tecnología Terminator como una manera de abrir el camino para desarrollar pruebas de campo y poder comercializar estas semillas

El día martes, el MST la Vía Campesina y decenas de organizaciones de la sociedad civil realizaron un cordón alrededor de todos los delegados oficiales que ingresaban a la COP8 con carteles y consignas que expresaban el rechazo absoluto de todos los campesinos del mundo a las semillas Terminator. El día miércoles fue el turno de las mujeres, cuando un grupo de 50 mujeres de la Vía Campesina ingresaron al plenario de los delegados de la COP y se manifestaron pacíficamente encendiendo significativas velas en silencio. Hoy por la mañana un nuevo cordón de más de 400 personas anunció a la COP que la sociedad civil seguía atenta y vigilante sus decisiones. Hasta que a las diez de la mañana llegó a sus filas la noticia y comenzaron los festejos.

Ahora solo resta que el plenario de la COP confirme la semana próxima esta decisión. Pero esta victoria sienta la bases para una pronta prohibición absoluta de esta tecnología a la vez que deja claro que la sociedad civil permanecerá atenta para defender las semillas en todos los frentes en que las grandes corporaciones intenten imponer sus prácticas de control y dominación.

Fuente:

http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/22733


PAISES PIDEN UNA MORATORIA GLOBAL A LOS ARBOLES GENETICAMENTE MODIFICADOS




El día miércoles 22 de marzo del 206, los delegados de varios países del mundo reunidos en la VIII Conferencia de las Partes del CBD, pidieron que se declare una moratoria a la liberación de árboles genéticamente modificados alrededor del mundo. Adicionalmente, los delegados insistieron también en que la CBD inicie una evaluación global de los riesgos e impactos de los árboles transgénicos, los mismos que hasta el momento no han sido evaluados adecuadamente.

Los países que apoyaron esta posición incluyen Ghana, Irán, Noruega, Madagascar, Egipto, Las Filipinas, Senegal, Malawi, Ecuador y otros.