Resumen de lo que sucedió en la séptima reunión del Protocolo de Cartagena (MOP 7)

La séptima reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP 9) que actúa como la Reunión de las Partes en el Protocolo de Bioseguridad de Cartagena (COP-MOP 7), se llevó a cabo entre el 29 de septiembre y el 3 de octubre de 2014 en Pyeongchang, República de Corea. Los representantes de las Partes en el Protocolo y otros gobiernos, agencias de las Naciones Unidas, organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales, miembros de la academia y del sector comercial, fueron algunos de los participantes de esta reunión.

1. Pocos avances, conflictos de interés y continuos movimientos transfronterizos no intencionales

Declaración de la Sociedad Civil de Clausura en la COP-MOP 7

Felicitamos el constante trabajo que se ha hecho en la evaluación de riesgos y consideraciones socioeconómicas en la continuación de dos AHTEG (Grupos de Expertos Técnicos Ad Hoc, por sus siglas en inglés), sin embargo, los avances en estos temas han sido lamentablemente muy pocos, mayormente repetitivos y han llegado demasiado tarde.

Estos temas son de vital importancia para el Protocolo y para que las Partes implementen medidas de bioseguridad. No puede haber más retrasos en el desarrollo de guías y directrices para dar asistencia a las Partes en la implementación del Protocolo. Su implementación es crucial para salvaguardar la diversidad biológica, la salud humana y el bienestar de los pueblos del mundo.

Al extender el mandato de los dos AHTEG, la sociedad civil exige que se declaren y escrudiñen los potenciales conflictos de interés (incluyendo intereses económicos y demás intereses ocultos) con transparencia, que se tomen las medidas apropiadas para evitar que los conflictos de interés influyan en las decisiones de manera extraordinaria.

Queremos recordar a las Partes que el trabajo del AHTEG socioeconómico debe estar dentro del alcance y los objetivos del Protocolo, es decir, contribuir a garantizar un nivel adecuado de protección en lo que se refiere a los OVM, que pueden tener efectos adversos a la conservación y el uso sustentable de la diversidad biológica, teniendo en cuenta también los riesgos a la salud humana. El tema de los beneficios de la biotecnología moderna no cabe en este marco ni tampoco se ajusta al objetivo de este Protocolo.

Casos de movimientos transfronterizos no intencionales de los OVM continúan sin tregua. Esto puede observarse aquí en Asia con el hallazgo de la importación de una papaya VM al Japón que fue posteriormente cultivada. Se necesitan disposiciones urgentes para evitar otros casos similares y una mayor capacidad para tomar medidas de emergencia en casos donde la protección ambiental ya no es posible. Se deben abordar los temas de movimientos transfronterizos no intencionales.

Las Partes necesitan tener la capacidad para detectar e identificar OVM, y la información debida para poder detectar e identificar OVM utilizados en estudios de campo y con fines comerciales debe ser proporcionada a las autoridades y ciudadanos. Esta información debe incluir información secuencial y materiales de referencia. Las Partes pueden y deben requerirlo en su legislación de bioseguridad a nivel nacional. El Plan Estratégico requiere una guía de cómo detectar y tomar medidas para responder a una futura dispersión no intencional de OVM. Nuestro trabajo debe comenzar ahora.

Haremos frente a los desafíos en otras reuniones de la COP y la COP-MOP en el año 2016. Estos cambios organizacionales también tienen implicaciones económicas: se debe garantizar la participación plena y efectiva de los países en desarrollo, especialmente aquellos países menos desarrollados, pequeños Estados insulares y países con economías en transición, y proveer con el apoyo financiero adecuado.

Decisiones de la VII conferencia de las partes del protocolo de Cartagena

Manipulación, transporte, envasado e identificación (MTEI) de OVM

Se solicita a las Partes e se insta a los demás gobiernos a seguir tomando medidas para garantizar la implementación de los requerimientos establecidos en el párrafo 2(a) del Artículo 18 del Protocolo, y a cooperar con y dar apoyo a los países en desarrollo y Partes con economías en transición para fomentar las capacidades para implementar los requerimientos de identificación.

Se solicita a las Partes e se insta a los demás gobiernos a continuar con la identificación de movimientos transfronterizos de OVM-AFP (alimentación, forraje o procesamiento), al incorporar la información relacionada con la decisión BS-III/10 en la documentación existente sobre los OVM, y hacer disponible al Centro de Intercambio de Información aquellos requisitos normativos internos que estén relacionados con la identificación y documentación de OVM-AFP;

Se decide que no se necesita otra evaluación sobre la necesidad de un documento independiente, a menos que se decida hacerlo en una reunión posterior de las Partes, en base a la experiencia obtenida; y

Se solicita al Secretario Ejecutivo a continuar con la colaboración de los pertinentes órganos internacionales de normalización para mantener a las Partes informadas de cualquier nuevo avance, y poner dicha información a la disposición del Centro de Intercambio de Información.

Simplificando la agenda…

En menos de una semana a partir de ahora, el Protocolo de Nagoya sobre el Acceso y Distribución de Beneficios entrará en vigencia y se llevará a cabo la primera COP-MOP, simultáneamente con la COP 12. Por ser “el nuevo chico del barrio”, es inevitable que el Protocolo de Nagoya desvíe la atención y recursos de la conferencia, lejos del Protocolo de Bioseguridad, presentando el reto a las Partes de ser más eficientes en sus deliberaciones. Algunos sostienen que este proceso de reestructuración es un reconocimiento, pendiente desde hace mucho, de la madurez del Protocolo de Bioseguridad. Once años después de que entrara en vigencia, la COP-MOP ha finalizado las negociaciones de la mayoría de mandatos del Protocolo, tal como lo requieren las estipulaciones de notificación, de responsabilidad y compensación. Esto lleva a esperar con interés si en futuras reuniones habrá un enfoque en las operaciones diarias y en una evaluación de su eficacia. Por otro lado, la COP-MOP debe desarrollar una guía de implementación para una serie de cuestiones todavía pendientes, como lo son la evaluación de riesgos y los movimientos transfronterizos no intencionales.

El tema de los movimientos transfronterizos no intencionales es un buen ejemplo. Muchas Partes que son países en desarrollo han insistido reiteradamente la necesidad de recibir orientación sobre cómo prevenir movimientos transfronterizos no intencionales de OVM en sus territorios y sobre las medidas de emergencia que podrían tomar para minimizar el riesgo de efectos adversos, cuando ocurren estos movimientos. Ciertos elementos han impedido a la COP-MOP a tomar decisiones concretas sobre pasos a seguir, y pusieron fin a la discusión: desacuerdos sobre los requerimientos de notificación en situaciones que pudiesen provocar movimientos transfronterizos no intencionales, como los estudios de campo, así como el establecimiento de un comité consultivo informal para desarrollar una guía de detección e identificación de OVM, como lo fue solicitado por el Grupo Africano. Contrario a decisiones previas sobre este tema, durante la COP-MOP7 no se realizó un análisis adicional sobre la necesidad de guías en una reunión futura.

Otro tema recurrente que ha generado controversia es la documentación de los requerimientos de los OVM que se utilizan directamente para la alimentación, forraje o procesamiento (OVM-AFP) y las directrices asociadas con la detección e identificación de OVM que “pueden” estar presentes en cargamentos de OVM-AFP. El Grupo Africano argumentó que debía examinarse más a fondo la necesidad de un documento independiente, algo que los países en desarrollo importadores han considerado como una necesidad, tradicionalmente, para tomar decisiones sobre importaciones de OVM de manera informada.

Nueva Zelandia, Argentina y Sudáfrica expresaron sus reservas directas, mientras que Paraguay, Honduras, Filipinas, Colombia y Japón, entre otros, también se opusieron a la documentación independiente. La creciente oposición los llevó a un compromiso de que se debía exigir un mayor análisis sobre la necesidad de un documento independiente en una decisión posterior a la COP-MOP, y mientras tanto, usar las directrices ya existentes para la detección de OVM-AFPs en vez de desarrollar nuevas directrices. Mientras que esta decisión frenó la continuación efectiva de más discusiones sobre temas controversiales de OVM-AFP, varias Partes de países en desarrollo indicaron que el tomar decisiones sobre importaciones de OVM-AFP seguiría siendo un reto en vista de la falta de una guía adicional.

De igual manera, no se desarrollaron directrices específicas sobre el uso restringido de OVM. Japón, Irán, Filipinas y Honduras no consideraron que fuese necesario desarrollar este tipo de directrices ya que consideraron que las leyes ya existentes a nivel nacional y guías proporcionadas por organizaciones e instituciones académicas internacionales, eran suficientes para un manejo responsable de los OVM que estaban destinados a un uso restringido. En su lugar, se ha extendido una invitación a los países, a través del BCH (Centro de Seguridad de la Biotecnología), de proveer con información, herramientas, experiencias, prácticas y directrices sobre usos restringidos, para que estas sean consideradas en la COP-MOP 8.

…Sin desmantelar el protocolo

El intento más polémico de reducir la agenda fue aquel enfocado en la evaluación de riesgos. Después de repetidas rondas y revisiones, pruebas y revisión por pares, la mayoría de los delegados esperaban adoptar un borrador de directriz sobre la evaluación de riesgos, y permitir a la COP-MOP que se enfocara en guías más amplias sobre tipos específicos de OVM, como los son el pescado genéticamente modificado, insectos y microorganismos. Sin embargo, el borrador para la directriz fue duramente atacado por algunos países como Irán, Filipinas y Honduras que lo llamaron “contraproducente” y “no-científico”, solicitando a la COP-MOP que descartara el borrador y detuviera el proceso para desarrollarlo a futuro, a través del Grupo de Expertos Técnicos Ad Hoc (AHTEG).

Los miembros del AHTEG que habían estado involucrados en el desarrollo del borrador de directrices no solo vieron este ataque como, francamente, grosero, sino que estuvieron de acuerdo con las preocupaciones expresadas por representantes de las ONG de que “desechar el trabajo de la COP-MOP en las evaluaciones de riesgo era prácticamente desmantelar el Protocolo por completo.” Luego de extensas discusiones grupales, los adversarios de las directrices abandonaron su reclamo diciendo que “en el espíritu del compromiso” podrían adoptar las directrices de la COP-MOP8 después de una ronda final de estudio por el AHTEG. Como resultado de estas extensas discusiones, la COP-MOP7 nunca tuvo tiempo de dedicarse a la evaluación de riesgos específicos de nuevos tipos de OVM.

El inesperado tono grosero de las discusiones tuvo repercusiones más allá del grupo de contacto en evaluación de riesgo. Algunos delegados expresaron su desilusión con la vehemente oposición expresada que ellos relacionaron con intereses poco disimulados comerciales. Para estos delgados, la cautela expresada por la industria hacia la evaluación de riesgo, así como su persistente énfasis sobre los beneficios de la biotecnología, son efectivamente contrarias a los objetivos del Protocolo. Como observó un delegado, con base en esta persistencia de que los riesgos de los OVM no han sido comprobados y que las preocupaciones sobre la bioseguridad son solamente barreras comerciales infundadas, “nos haría retroceder a tiempos antes que se negociara el Protocolo e ignora que el Protocolo es la manifestación de un aproximamiento científico de colaboración para promover la introducción y uso seguros de OVM, mientras se identifican y administran los riesgos a la biodiversidad y a la salud humana.”

También surgieron tensiones sobre las consideraciones socioeconómicas debido al impacto de OVM en la conservación y el uso sustentable de la diversidad biológica, especialmente con respecto al valor de la diversidad biológica para las comunidades indígenas o locales (CIL), y que es específica en circunstancias locales, nacionales y regionales. Para empezar, algunos países todavía sostienen firmemente opiniones sobre si el tema debería ser abordado o no por la COP-MOP. Los delegados discutieron, en particular, sobre la continuación del trabajo en una claridad conceptual y avanzar las guías sobre consideraciones socioeconómicas bajo el Plan Estratégico del Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad. El AHTEG sobre Consideraciones Socioeconómicas se extendió probablemente mucho más allá de la COP-MOP8, el cual tenía la tarea de desarrollar la claridad conceptual así como un esquema para una guía. Mientras que la mayoría de aquellos delegados que apoyaban la labor sobre las consideraciones económicas expresaron alivio al saber que se continuará con el trabajo, afirmaron que la COP-MOP ha regresado a su viejo hábito de “patear la lata camino abajo.”

¿Cuál es la visión para el futuro?

Para algunos, las extensas discusiones sobre la evaluación de riesgo y consideraciones socioeconómicas son indicativas de típicos enfrentamientos entre posturas amigables hacia la actividad empresarial y aquellas personas inclinadas más hacia los intereses de la sociedad civil. Sin embargo, si miramos más de cerca esta interpretación vemos que puede estar ignorando un importante trasfondo. La vehemente solicitud de guías y más herramientas para abordar las obligaciones del Protocolo vienen de aquellos países que también indicaron en sus informes nacionales que su implementación se ve obstaculizada por la falta de capacidades.

Aquellos países con la suficiente capacidad, como Noruega o miembros de la Unión Europea, lograron abordar estos temas sin directrices adicionales del Protocolo. Por ejemplo, durante una sesión especial sobre su implementación, Noruega describió cómo el Acta de Tecnología Genética de Noruega aborda consideraciones medioambientales, de salud, ética, utilidad social y desarrollo sustentable, al requerir consultas populares y al integrar en la toma de decisiones las perspectivas de académicos, la sociedad civil y demás partes interesadas. De manera similar, Moldova describió los avances en sus leyes de bioseguridad y capacidad institucional, a nivel nacional, para la detección de OVM en el proceso de alinear su marco con directivas específicas de la Unión Europea, bajo el acuerdo de asociación entre Moldova y la UE.

La detección e identificación de OVM ha sido desarrollada en pocos países como en la UE, y muchos países en desarrollo no tienen la capacidad institucional para identificar adecuadamente y administrar estos riesgos. A medida que varios países en desarrollo integran estrategias en biotecnología en sus planes de desarrollo, como fue descrito en las presentaciones hechas por Uganda y la India, se han interesado en fomentar capacidades más amplias para la investigación, el desarrollo y poner a prueba los OVM. Aunque el fomento de capacidades para un desarrollo más amplio en biotecnología está fuera del alcance del Protocolo, tales estrategias pueden proveer con las sinergias necesarias para también construir capacidades necesarias para su implementación.

Esta transición de un enfoque sobre la implementación del Protocolo hacia un desarrollo más amplio en biotecnología da espacio para nuevas colaboraciones que abordan la necesidad de capacidades institucionales bajo el Protocolo como parte de un desarrollo en biotecnología integrado. Algunos delegados fueron optimistas al decir que las siguientes reuniones de la COP-MOP con el CDB COP darían espacio para un foro para facilitar estas colaboraciones entre el gobierno, la industria, la sociedad civil y otras partes interesadas. Sin embargo, el prerrequisito para esto es, como expresó un delegado de una ONG, que “no podemos seguir acusándonos el uno al otro de que exageramos sobre los riesgos de los OVM o los riesgos al comercio y descubrir finalmente que la implementación exitosa del Protocolo puede evitar ambos.”

Responsabilidad y compensación

La Secretaría da la bienvenida a las Partes del Protocolo de Cartagena y que han depositado su instrumento de ratificación, aceptación, aprobación o consentimiento al Protocolo Suplementario de Nagoya-Kuala Lumpur sobre Responsabilidad y Compensación; hace un llamado a otras Partes para acelerar sus procesos internos y depositar tan pronto sea posible su instrumento de ratificación, aceptación, aprobación o consentimiento con el fin de garantizar que el Protocolo Suplementario entre en vigencia a tiempo para la COP-MOP8; y hace un llamado a los Estados que son Partes de la Convención pero no Partes del Protocolo de Cartagena a ratificar, aceptar, aprobar o dar consentimiento al Protocolo, como sea apropiado pero sin mayor demora, para que también puedan ser partes del Protocolo Suplementario.

La COP-MOP también invita a las Partes, otros gobiernos, organizaciones e instituciones competentes a comprometerse y apoyar esfuerzos de concientización y fortalecimiento de capacidades para promover el entendimiento y la implementación del Protocolo Suplementario incluyendo, cuando sea apropiado, el desarrollo de las políticas e instrumentos legales para proveer con medidas de acción ante los daños de la conservación y el uso sustentable de la diversidad biológica que resultan cuando existe un movimiento transfronterizo de OVM, tomando en consideración también los riesgos a la salud humana. También se solicita al Secretario Ejecutivo que organice, en base a los fondos disponibles, talleres y demás actividades de concientización y fortalecimiento de capacidades para mejorar la comprensión del Protocolo Suplementario; además, que colabore con organizaciones competentes a preparar, en base a los fondos disponibles, un guía informativa para acelerar la entrada en vigencia e implementación del Protocolo Suplementario.

Evaluación y gestión de riesgo

La COP-MOP acoge con satisfacción los resultados de las pruebas de la Guía de Evaluación de Riesgos de OVM e invita a las Partes, otros gobiernos y organizaciones competentes a probarla o utilizarla en casos reales de evaluación de riesgo y como una herramienta para actividades de fortalecimiento de capacidades en evaluación de riesgo. La COP-MOP entrega nuevos términos de referencia al Foro En Línea y el AHTEG, y expande la conformación del AHTEG para incluir un miembro nuevo de cada región, haciendo el pedido al Secretario Ejecutivo de continuar facilitando su trabajo y mejorar el mecanismo para la actualización de documentos de antecedentes.

La COP-MOP además invita a las Partes a: rendir guías ya existentes así como información sobre sus prioridades para pautas adicionales sobre temas específicos sobre evaluación de riesgos de OVM; solicita al Secretario Ejecutivo a sintetizar las opiniones proveídas; y accede a considerar, en la COP-MOP 8, la necesidad de desarrollar una guía adicional en temas de prioridad.

En lo se refiere al paquete que alinea la Guía y el Manual de Entrenamiento, la COP-MOP invita a las partes a probar y utilizarlo, como sea apropiado, y solicita al Secretario Ejecutivo de usarlo, en base a los fondos disponibles, y llevar a cabo actividades de fortalecimiento de capacidades en la evaluación de riesgos. La COP-MOP también recomienda que se coordinen acciones con la COP en el tema de la biología sintética, ya que se podrían aplicar las estipulaciones del Protocolo.

En lo que se refiere a los términos de referencia para el Foro En Línea y el AHTEG, la Guía de Evaluación de Riesgos de OVM deberá ser estudiada para tomar en cuenta las observaciones que se hicieron en un inicio al poner la Guía a prueba e incorporar sugerencias específicas, así como tomar en cuenta la priorización de temas por el AHTEG en base a las necesidades expresadas por las Partes. Los miembros del AHTEG se deben reunir en persona por lo menos una vez antes de la COP-MOP8, con el propósito de elaborar una versión más avanzada de la Guía para ponerla a consideración durante la COP-MOP8.

Consideraciones socioeconómicas

En la decisión (UNEP/CBD/BS/COP-MOP/7/L.14) de la COP-MOP, entre otras: se reconoce el rol y la contribución de las comunidades indígenas o locales (CIL) hacia el desarrollo de una claridad conceptual sobre las consideraciones socioeconómicas a tomar; y decide que el AHTEG sobre las Consideraciones Socioeconómicas debe ser ampliado, condicionado a los fondos disponibles; seguir desarrollando de manera gradual la claridad conceptual de las consideraciones socioeconómicas que derivarían del impacto de OVM sobre la conservación y el uso sustentable de la diversidad biológica; y desarrollar un esquema para una guía sobre el progreso a realizarse en vías a alcanzar el objetivo operacional 1.7 (consideraciones socioeconómicas) del Plan Estratégico.

La COP-MOP también solicita al Secretario Ejecutivo que:

Compile y distribuya información sobre políticas, leyes, regulaciones y directrices sobre las definiciones de las consideraciones socioeconómicas; y aplicaciones prácticas de las consideraciones socioeconómicas en el proceso de toma de decisiones sobre OVM, incluyendo casos donde debe considerarse los impactos socioeconómicos positivos y negativos;

Convoque a grupos de discusión en línea para facilitar el intercambio de puntos de vista, información y experiencias sobre las consideraciones socioeconómicas dentro del contexto del Artículo 26(1) del Protocolo, incluyendo: las obligaciones internacionales que pueden ser relevantes a las consideraciones socioeconómicas; consideraciones socioeconómicas y el valor de la diversidad biológica para las CIL; aspectos de consideraciones socioeconómicas relacionados con el medio ambiente, así como la relación, cualquiera fuere, con la evaluación de riesgos y temas relacionados con la salud humana;

Compile y prepare una síntesis de los puntos de vista y comentarios puestos en consideración por el AHTEG sobre los temas en consideraciones socioeconómicas; y

Comisione, dependiendo de los fondos disponibles, un estudio sobre los acuerdos internacionales que pueden tener relevancia para las consideraciones socioeconómicas, como lo estipula el Artículo 26 del Protocolo, y poner el informe a la disposición del público en el BCH.

Movimientos transfronterizos no intencionales y medidas de emergencia

La Decisión de la COP-MOP: En su decisión (UNEP/CBD/BS/ COP-MOP/7/L.11), la COP-MOP invita a las Partes y otros gobiernos a presentar información al Secretario Ejecutivo sobre los casos concretos de movimiento transfronterizo no intencional y casos de estudio relacionados con los mecanismos ya existentes de medidas de emergencia, así como presentar información, herramientas, guías y experiencias prácticas sobre el uso restringido de OVM.

La COP-MOP también invita a las Partes y otros gobiernos a presentar sus puntos de vista sobre qué constituye un movimiento transfronterizo no intencional en contraste con movimientos transfronterizos ilegales, y solicita al Secretario Ejecutivo que compile y sintetice estos puntos para ser considerados por el Comité de Cumplimiento durante su 13ava reunión, junto con las clarificaciones debidas.

La COP-MOP anima a las Partes y otros gobiernos a garantizar que, para propósitos regulatorios, la información proveída por un notificador incluya toda la información necesaria para detectar e identificar OVM, incluyendo información que permita su identificación única y el lugar donde los materiales de referencia pueden ser obtenidos. Solicita que la Red En Línea de Laboratorios para la Detección e Identificación de OVM continúe trabajando en temas de relevancia relacionados con la detección e identificación de OVM.

La COP-MOP solicita al Secretario Ejecutivo que, entre otros:

Se continúe organizando discusiones en línea a través de la Red de Laboratorios que se enfocan en la detección e identificación de OVM;

Se cree, en el BCH, un sistema de fácil identificación de notificaciones relacionadas con los movimientos transfronterizos no intencionales de OVM, en el contexto del Artículo 17, y que se provean remisiones entre las notificaciones así como métodos pertinentes conforme se de el caso;
Se organice, en cooperación con organizaciones competentes en base a fondos disponibles, actividades de fortalecimiento de capacidades como talleres en línea y en persona sobre el muestreo, detección e identificación de OVM.

Uso confiando de OVM

Invita a las Partes y otros gobiernos a proveer con información, herramientas, experiencia práctica y guías al Secretario Ejecutivo relacionados con los mecanismos y requerimientos ya existentes sobre el uso confiando de OVM, incluyendo cualquier requerimiento específico sobre el tipo y nivel de contención;

Solicita al Secretario Ejecutivo a crear secciones en el BCH sobre dónde se puede proporcionar esta información, así como recuperarla fácilmente; y

Decide considerar la información proporcionada a la COP-MOP8, tomando en consideración la falta de datos y necesidades identificadas por las Partes, si hubiese alguna, con vista a facilitar la implementación de las estipulaciones del Protocolo.

RALLT octubre 2014