Transtrébol
celeste: cada vez más cerca
Por: bioptimistas Thursday, Sep. 01, 2005 at 6:52 PM
bioptimistas@riseup.net
El trébol blanco
transgénico se evaluará en la estación La Estanzuela
del INIA; podría solicitarse autorización del evento
para 2007
En nuestro artículo
El trébol de la mala suerte informamos que se había pedido
autorización para evaluar un trébol GM. Esto se publicó
en el Diario Oficial el 10 de febrero de 2005; se publicó también
en dos diarios "de circulación nacional", en este caso
dos diarios que no se venden en los quioscos sino que solamente se reciben
por suscripción. El plazo para la vista pública vencía
el 11 de marzo, aunque en el expediente figuraba "3 de marzo":
calcularon veinte días corridos y no veinte días hábiles,
que es lo que establece el decreto, y así el público dispuso
de una semana menos para ver los documentos.
La noticia causó
un revuelo moderado. El artículo fue destacado en Biotech Indymedia
y replicado en varios sitios web. Fuera de la red apareció textualmente,
aunque con otro título, en el Nº 316 del semanario Trato
Hecho y fue leído íntegramente en Mundo Cañón
y citado parcialmente en un artículo publicado en Brecha (curiosamente,
en ninguno de estos casos se mencionó la
fuente). Resumiendo, si bien la noticia circuló en diversos medios
no hubo ningún aporte a lo que ya se había dicho. No se
sabía si la solicitud se había aprobado o no, ni tampoco
a quién preguntarle.
En Servicios Agrícolas,
donde estaba el expediente para la vista pública, no supieron
ayudarnos. Para empezar no sabían , pero además, vencido
el plazo no podían mostrarnos nada si no éramos parte
interesada. Nos explicaron que seríamos parte interesada, por
ejemplo, si representáramos a la empresa que solicitó
la autorización. Como no era el caso, preguntamos qué
se podía hacer para conocer la decisión de la CERV. Nos
recomendaron dirigirnos al jefe del servicio, que en ese momento era
Gonzalo Arocena.
Conocí a Arocena
en la famosa audiencia del MON 810, y tuve el honor de que me dirigiera
dos palabras: Cállese, señorita. Con ese antecedente,
decidimos que lo mejor era intentar averiguar por otro lado, mientras
esperábamos los cambios de autoridades. Así pasó
el mes de marzo, sin novedad sobre el trébol. El 1º de abril
el boletín Conexión Tecnológica (número
86) publicó una entrevista con el nuevo presidente de INIA, Pablo
Chilibroste, de la que transcribimos la parte interesante:
¿Cómo
se plantea el INIA la tecnología de transgénicos de cara
al futuro de la investigación en Uruguay?
No se cómo es que la institución va a enfocar este
tema concretamente, al menos no en este momento.
Puntualmente,
circuló la noticia de que INIA iba a estar liberando un cultivar
de trébol blanco transgénico, lo que preocupó a
varios sectores -especialmente el cárnico- ya que va en contra
a lo que es la imagen que el país quiere dar fronteras para afuera.
¿Es cierto ese rumor?
Es un tema sobre
el que me he estado informando. INIA no está por lanzar una variedad
de trébol blanco transgénica. Simplemente, en un viaje
que hizo la Junta Directiva pasada a Australia se estuvo discutiendo
la posibilidad de evaluar algunos eventos acá, pero eso va a
ser decisión de esta Junta y no hay nada resuelto al respecto.
Más allá
de mi posición personal, creo que es uno de los temas que requiere
una apertura de discusión en los dos campos: el político
y el técnico, y tienen que opinar los que están en cada
área. Lo que es claro y necesario clarificar es que INIA no está
planeando liberar una variedad transgénica al mercado interno.
Por otra parte se nos
aseguraba una y otra vez que todas las autorizaciones estaban congeladas
porque el organismo encargado, la CERV, estaba siendo reformado. Una
jerarca de la Dinama subrayó que no habría aprobaciones
porque la
representante del MSP no había ido a las reuniones de la comisión
(lo cual es cierto). En agosto se realizó la evaluación
de la gestión institucional sobre transgénicos a puertas
cerradas: no sólo no había prensa y los invitados fueron
seleccionados a dedo riguroso (organizaciones, pero también personas
dentro de éstas) sino que se dejó afuera a organizaciones
como la UITA y Rapal e incluso a dos parlamentarios. Según informan
personas que concurrieron a estos talleres, allí se repitió
que por el momento no habría nuevas autorizaciones.
Y quizá se estén refiriendo a nuevas liberaciones comerciales,
porque el hecho es que la evaluación del trébol sí
se autorizó, según la revista del propio INIA publicada
en marzo y que lamentablemente no vimos en su momento. La revista empieza
con la presentación del flamante director del instituto y termina
con la noticia del trébol blanco. Esto salió en marzo,
pero en la entrevista publicada el 1º de abril Chilibroste afirma
que "no hay nada resuelto al respecto". Según el artículo,
la solicitud se presentó en diciembre y fue aprobada en marzo;
parece que la CERV trabajó duro en esos meses. Evidentemente
se aprobó poco menos que el día mismo que vencía
el plazo para la vista pública, si no antes, y la revista publica
una noticia muy fresca. En todo
caso el trámite se inició en diciembre, pero en abril
Chilibroste dice que "simplemente se estuvo discutiendo la posibilidad
de evaluar algunos eventos".
Sin embargo en el artículo
ya se plantea la "estrategia a seguir para el eventual uso de este
transgénico": en la mejor de las hipótesis, en 2007
podría solicitarse la autorización para hacer "trabajos
de mejoramiento que incluyan esta característica", luego
vendría la etapa del mejoramiento convencional y para 2010 podría
empezarse a trabajar en la formación del cultivar, que lleva
dos o tres años. En menos de una década el transtrébol
celeste podría estar en nuestros campos. No tiene ningún
sentido invertir tantos años en ensayos y burocracia si no se
pretende lanzar el evento al campo después. Cuando Chilibroste
aclara que "INIA no está planeando liberar una variedad
transgénica al mercado interno" en realidad quiere decir
"no ahora, eso es imposible. Habrá que esperar unos años,
no hemos dado más que los primeros pasos". /p>
Hay que arrancar el
problema de raíz: lo único sensato es que la evaluación
no se realice, porque no hay deseo ni necesidad de un trébol
transgénico y mejor sería que el INIA aprovechara sus
recursos en algo más útil. Si el ensayo se lleva a cabo,
el resto vendrá solo. Incluso en el improbable caso de que se
destruyeran los ensayos, serían capaces de darlos por buenos
(como con la audiencia). Sea como fuere, no es imposible que en pocos
años haya trébol GM en nuestros campos. Es más:
si se realiza la evaluación, casi podría darse por hecho.
Los ensayos con OGM
siempre son peligrosos, y la liberación de estos organismos es
prácticamente irreversible. Pero la autorización del ensayo,
otorgada en forma tan confusa y poco transparente, sí puede revertirse.
Se prevé que la evaluación comience en la segunda quincena
de noviembre en la estación experimental de La Estanzuela. Quedan
diez semanas libres de trébol transgénico.