
Comunicado
de Prensa de RAPAL Uruguay
Años
anteriores
POR QUÉ
CONMEMORAR ESTA FECHA
“Doce y
cinco de la noche del 2 al 3 de diciembre de 1984. Una fulgurante nube
de gas tóxico se escapa de una fábrica norteamericana
de pesticidas construida en el corazón de la antigua ciudad india
de Bhopal. Causa treinta mil muertos y quinientos mil heridos. Es la
catástrofe industrial más mortífera de la historia.”
“Era media noche en
Bhopal”, de Dominique Lapierre y Javier Moro (2001)
El 3 de diciembre
como Día Mundial del NO Uso de Plaguicidas fue establecido por
PAN International (Pesticide Action Network), para recordar las 30.000
personas fallecidas (8.000 murieron en los tres primeros días),
muchas de ellas niños y niñas, en la catástrofe
de Bhopal, India, ocurrida en 1984, y a los miles que sobreviven con
lesiones físicas y del sistema nervioso como consecuencia del
escape de 27 toneladas del gas tóxico metil isocianato, químico
utilizado en la elaboración de un plaguicida de la Corporación
Union Carbide en una zona densamente poblada.
Éste y muchos otros accidentes
graves han ocurrido y siguen ocurriendo en el mundo desde que se impuso
la agricultura modelo revolución verde (monocultivos y agrotóxicos),
y más aún actualmente que se están introduciendo
las semillas transgénicas o modificadas por ingeniería
genética, tolerantes a la acción de herbicidas (como la
soya “Roundup Ready de Monsanto resistente al herbicida glifosato)
o productoras ellas mismas de su propio insecticida (como las variedades
Bt que producen la toxina del Bacillus thuringiensis para el control
de algunos insectos plaga).
Estos cultivos transgénicos
son en sí mismos plaguicidas y/o inducen un mayor uso de insecticidas,
herbicidas y fungicidas químicos, por aumentar la resistencia
de las plagas y “malezas” o plantas arvenses a los venenos
e incrementar la susceptibilidad de las plantas al ataque de enfermedades.
Por consiguiente, contribuyen cada vez más al aumento dramático
de intoxicaciones y muertes en el campo, a la destrucción de
la biodiversidad y a la contaminación ambiental y de los alimentos.
SÍ A LA SOBERANÍA
ALIMENTARIA
En esta oportunidad RAP-AL se vincula
al llamado por la Soberanía Alimentaria de los Pueblos, ratificando
su compromiso y reafirmando su apoyo y solidaridad con las organizaciones
de campesinos y campesinas, con los pequeños agricultores, trabajadores
agrícolas y comunidades rurales. También con los pueblos
indígenas, pescadores, mujeres y organizaciones sociales de economías
populares y con las redes continentales, quienes en el Foro de Soberanía
Alimentaría de América del Sur en Uruguay del 27 al 29
de noviembre de 2006, deliberarán sobre el mensaje de Vía
Campesina: “YA ES TIEMPO DE SOBERANIA ALIMENTARIA”, para
llevar sus reflexiones al Primer Foro Mundial de Soberanía Alimentaría
“Nyéléni” que tendrá lugar en febrero
de 2007 en Malí – África.
Este Foro Mundial de 2007 lleva
el nombre de “Nyéléni” en homenaje a una de
las grandes mujeres de la historia de Malí, luchadora por los
derechos y dignidad de campesinos y campesinas, cuyo mayor mérito
fue haber domesticado el “fonio”, uno de los cereales más
importantes base de la alimentación local.
RAP-AL se une al llamado de los
organizadores de estos Foros para que se impulsen procesos locales que
permitan enriquecer el concepto de Soberanía Alimentaría
y ampliar las alianzas construyendo propuestas de acción orientadoras,
para convertir la Soberanía Alimentaría en un principio
que guíe nuestras luchas por un mundo sano y justo.
RAP-AL PROMUEVE LA AGRICULTURA
ECOLÓGICA COMO ALTERNATIVA VIABLE PARA ALCANZAR LA SOBERANÍA
ALIMENTARIA DE LOS PUEBLOS
La Soberanía Alimentaria
no sólo tiene que ver con la decisión de cada país
y cada comunidad sobre qué producir de acuerdo con su cultura,
con el derecho a la tierra, al agua y a las propias semillas, sino también
con el cómo producir, con el respeto a los derechos humanos fundamentales
individuales y colectivos, con el derecho a la vida, al ambiente sano
y a una alimentación sana y adecuada. Por tanto la Soberanía
Alimentaria nada tiene que ver con agricultura de agrotóxicos
y transgénicos conocida como “nueva revolución verde”
promovida por las transnacionales.
La alternativa viable es la agricultura
basada en prácticas ecológicas y ancestrales, que requiere
menos consumo de agua y energía y no usa agroquímicos,
entre otras ventajas. Es una alternativa real para satisfacer las necesidades
de alimentación a nivel global sin necesidad de convertir hábitats
naturales a la agricultura y ofrece a pequeños productores y
productoras una alternativa de producción, no solo de alimentos
sino de cultura y vida digna. Por tanto, es la mejor garantía
para alcanzar la Soberanía Alimentaria de los Pueblos.
OTRAS CAMPAÑAS DE
RAP-AL
Por la prohibición de los
plaguicidas extremada y altamente tóxicos, empezando por los
clasificados por la OMS en la Categorías 1a y 1b, por ser los
principales responsables de intoxicaciones agudas y muertes en las zonas
rurales (bandas roja y amarilla en la etiqueta).
Por la eliminación de los
plaguicidas con efectos cancerígenos, teratogénicos (malformaciones
congénitas) y alteradores hormonales o endocrinos (causan problemas
reproductivos, de la inteligencia y otros).
Por la introducción del herbicida
PARAQUAT (herbicida que más muertes causa en Centro América)
en la lista PIC del Convenio de Rotterdam y su prohibición total
en América Latina.
Por la introducción del insecticida
organoclorado ENDOSULFAN en las listas de los Convenios de Rotterdam
y Estocolmo; por el control de su uso ilegal en Colombia y por su prohibición
total en América Latina.
Por la no reintroducción
del DDT en el control de insectos vectores de enfermedades.
Por la eliminación de las
aspersiones aéreas de plaguicidas, como las aspersiones de Roundup
(glifosato+POEA) en zonas de cultivos de uso ilícito en Colombia
y en las áreas agrícolas del sur del continente.
Por la ratificación en Colombia
y otros países que no lo han hecho del Convenio de Estocolmo,
para la eliminación de los Contaminantes Orgánicos Persistentes,
COPs.
Por la eliminación de los
cultivos transgénicos y los agrotóxicos, que atentan contra
la salud y el ambiente, la diversidad biológica, la economía
y la soberanía alimentaria de los pueblos y naciones.
Por el pago de la deuda histórica,
social y ecológica que el norte le debe al sur.
RAP-AL (Red de Acción en
Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina) es el Centro
Regional de PAN (Pesticide Action Network) en esta región. Fundada
en junio de 1983, rechaza el uso de agrotóxicos y fomenta alternativas
viables para mejorar la calidad de vida mediante el desarrollo de una
agricultura socialmente justa, ecológicamente sustentable y económicamente
viable, que permita alcanzar la salud humana y ambiental y la soberanía
alimentaria de los pueblos.
RAP-AL - Coordinadora
Regional: Elsa Nivia