Arnika coordina
un proyecto internacional sobre químicos tóxicos
Comunicado de prensa, 1.3.2005
Contacto: RNDr. Jindrich Petrlík,
jindrich.petrlik@arnika.org, tel: 603 582 984
ARNIKA Agente de prensa: Marek
Jehlicka, marek.jehlicka@arnika.org, tel/fax: +420 2 22 78 14 71,
móvil: +420 606 72 79 42
PRAGA (Arnika - Program Toxické látky a odpady) - Huevos
de gallinas de 20 países (1) de cinco continentes serán
analizados en laboratorios de República Checa para examinar
su nivel de contaminación con químicos tóxicos
peligrosos. La asociación ambiental ARNIKA conduce este original
proyecto internacional como parte de la campaña mundial “Cumplan
la Promesa, Eliminen los COPs” lanzada por IPEN en Nairobi el
año pasado. Arnika coordina el centro del Grupo de Trabajo
sobre Dioxinas, PCBs y Residuos de IPEN (= Red Internacional para
la Eliminación de COPs) (2).
El objetivo del proyecto es conocer
la extensión de la contaminación con sustancias tóxicas
en huevos recolectados en varios países de nuestro planeta
Tierra. Los huevos serán analizados en su contenido de químicos
tóxicos peligrosos – contaminantes orgánicos persistentes
(COPs) (3). Los resultados de los análisis se conocerán
en abril y serán publicados por varias organizaciones miembro
de IPEN, entre las que se incluyen aquellas de los 20 países
que participaron del proyecto. Además, los resultados del proyecto
serán enviados a los delegados nacionales que asistirán
a la Conferencia de las Partes del Convenio de Estocolmo (4) planificada
para principios de mayo de 2005 en Uruguay. El informe final también
será enviado a los principales representantes de PNUMA (Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) y la OMS (Organización
Mundial de la Salud).
”Difícilmente podamos
predecir los resultados de los análisis, pero en base a nuestra
experiencia previa es probable que se encuentren COPs en todas las
muestras de huevos... Esperamos que los ciudadanos y políticos
de todo el mundo, así como los delegados en la Conferencia
del Convenio de Estocolmo en particular, tomen conciencia sobre lo
significativa que es la amenaza de tóxicos peligrosos como
dioxinas, PCBs y otros contaminantes persistentes. Por ejemplo, se
han encontrado COPs en tejidos de osos polares y poblaciones indígenas
que viven lejos de fuentes de contaminación con COPs. Pretendemos
que este proyecto le sirva a los delegados para reconocer completamente
estos daños. Como consecuencia, esperamos que adopten medidas
más estrictas para cumplir con las metas del Convenio de Estocolmo,”
dijo Martín Skalský, vicepresidente de Arnika.
“No es muy frecuente que
en Turquía se realicen análisis para detectar la presencia
de químicos tóxicos como dioxinas, dado que es algo
que requiere un equipamiento de laboratorio. Es por eso que por ejemplo
las ONGs turcas recibieron con agrado la oportunidad de que su país
participe en el proyecto y se pueda conocer más sobre el estado
de su medio ambiente. Las ONGs turcas son concientes de los riesgos
asociados con las sustancias tóxicas y presionarán a
su gobierno para que ellas se eliminen más rápidamente,”
dijo Hana Kuncova, quien coordina el proyecto en Turquía.
Se eligieron huevos para este
proyecto de análisis internacional debido a que representan
un producto alimenticio consumido ampliamente en todo el mundo y porque
es también un símbolo de nueva vida. Deberíamos
en consecuencia dejar de contaminar nuestros fetos y los niños
que están por nacer.
Expertos del reconocido laboratorio
Axys-Varilab examinarán los huevos para detectar la presencia
y el nivel de contaminación por dioxinas (5), PCBs (6), HCB
– hexaclorobenceno (7) y lindano (8). Los análisis sobre
éteres de difenilos polibromados – PBDE (9) serán
realizados por el Institute of Chemical Technology de Praga. “Si
los huevos son seguros no deberían contener rastros de las
sustancias antes mencionadas,” agregó Skalský.
Apéndice:
(1) Países involucrados
en el proyecto:
Argentina, Australia, Bielorrusia, Bulgaria, Islas Cook, República
Checa, Egipto, Estados Unidos, Filipinas, Francia, India, Kenia, México,
Mozambique, Rusia, Senegal, Eslovaquia, Tanzania, Turquía y
Uruguay.
(2) IPEN – la Red Internacional
para la Eliminación de COPs está integrada por organizaciones
no gubernamentales que cooperan para el cumplimiento de las metas
adoptadas por el Convenio de Estocolmo sobre COPs (Compuestos Orgánicos
Persistentes). El propósito de IPEN es trabajar para lograr
una prohibición y eliminación de sustancias tóxicas
(por ejemplo aldrín, dieldrín, endrín, DDT, clordano,
heptacloro, hexaclorbenceno, mirex, toxafeno, PCBs y dioxinas). La
red se creó durante los preparativos del convenio internacional
sobre la eliminación de COPs en la primavera boreal de 1998.
Arnika ha sido una organización miembro desde los comienzos
de la red. Actualmente hay más de 350 ONGs de todo el mundo
involucradas en el trabajo de IPEN. De forma simultánea, IPEN
está realizando comentarios sobre un estudio en contra de la
incineración de residuos que contienen COPs y especifica las
condiciones para las directrices sobre BAT/MTD (MTD = Mejores Técnicas
Disponibles) y directrices sobre BEP/MPA (MPA = Mejores Prácticas
Ambientales) propuestas. Es probable que estas directrices se aprueben
en la Conferencia de las Partes del Convenio de Estocolmo. Se solicitará
a los gobiernos nacionales que sigan estas recomendaciones al ejecutar
los Planes Nacionales de Aplicación para la eliminación
de COPs en sus países.
(3) Compuestos Orgánicos
Persistentes (COPs): un amplio grupo de químicos muy estables,
que persisten en el ambiente por períodos de tiempo muy largos.
Pueden “viajar” miles de kilómetros desde sus fuentes
de origen. No son solubles en agua, pero se ligan a las grasas, donde
frecuentemente se bio-acumulan y se traspasan a través de toda
la cadena alimentaria.
(4) Conferencia de las Partes
del Convenio de Estocolmo – tratado internacional sobre los
doce químicos más peligrosos del mundo (llamados Compuestos
Orgánicos Persistentes – COPs). Su nombre indica el lugar
de origen del convenio, firmado el 23 de mayo de 2001. Prohíbe
8 plaguicidas y 2 químicos industriales. Introduce el requerimiento
de eliminar la contaminación ambiental provocada por dibenzo-para-dioxinas
policloradas y dibenzofuranos (conocidos colectivamente como dioxinas),
que se crean por ejemplo durante la incineración de sustancias
cloradas o como sub-producto no deseado de algunos procesos de producción
de químicos. República Checa firmó el convenio
junto con la mayoría de los estados miembros de la UE, Ucrania
y EEUU en Estocolmo en 2001. Hasta el momento ha sido ratificado por
94 países, incluyendo República Checa. La primera conferencia
de las partes del Convenio de Estocolmo se realizará en Uruguay
en mayo de 2005. El resultado de esta conferencia determinará
si el Convenio de Estocolmo cumple con sus objetivos, es decir, elimina
los químicos peligrosos.
(5) Dioxinas (dibenzo-para-dioxinas
policloradas y dibenzofuranos, PCDD/Fs) – sustancias altamente
tóxicas dañinas incluso en concentraciones de rastros.
Se acumulan en tejidos grasos. Su concentración en el ambiente
aumenta también por pequeñas partículas de polvo.
La exposición a largo plazo a las dioxinas y PCBs daña
nuestros sistemas inmunológico y neurológico, aumenta
la incidencia de cáncer, provoca alteraciones en el sistema
endócrino (principalmente en la glándula tiroides) y
en las funciones reproductivas (principalmente en los genitales masculinos).
Otros estudios mostraron impactos en el proceso de desarrollo, tales
como problemas de aprendizaje, reducción de la capacidad de
concentración e impactos en el comportamiento de los niños
(hiperactividad). Las dioxinas se acumulan en el cuerpo humano.
(6) Bifenilos policlorados (PCBs).
Han sido producidos como químicos para uso industrial desde
1930. Son agentes organoclorados muy estables. No son solubles en
agua, pero se ligan a las grasas. Han sido utilizados no solo en aceites
de transformadores y condensadores, pinturas y fluidos, sino también
en trazas de papel, tintas e incluso en lápices labiales. Luego
de 1984, cuando los impactos negativos de las dioxinas sobre la salud
humana eran ampliamente reconocidos, la producción de PBCs
en la ex Checoslovaquia (en Chemko Stráské en
Eslovaquia) concluyó. Todavía están presentes
en transformadores y condensadores y son parte de los materiales más
problemáticos que integran los residuos. Incluso en concentraciones
muy bajas dañan los sistemas hormonal e inmunológico
humanos. La gente que ha tenido contacto frecuente con materiales
que contienen altas cantidades de PCBs sufrió posteriormente
cloracné, problemas en el funcionamiento del hígado,
experimentó problemas respiratorios, etc.
(7) Hexaclorobenceno (HCB) –
producido anteriormente como plaguicida para uso técnico. Se
usa incluso ahora como producto intermedio en la planta química
Spolchemie en Ústí nad Labem. De forma similar a las
dioxinas y PCBs, se forma como sub-producto no deseado por ejemplo
durante de incineración de químicos clorados. Sus impactos
en la salud humana se comparan con los de los PCBs y dioxinas –
altera negativamente los sistemas inmunológico y hormonal.
(8) El lindano es un plaguicida
organoclorado (POC), frecuentemente comparado al DDT debido a sus
propiedades pero, en comparación con el DDT, es más
soluble en agua – gracias a esta propiedad, el lindano se utilizaba
para la protección de semillas contra los insectos del suelo.
También se usa en productos farmacéuticos – por
ejemplo en champúes contra piojos (ectoparásitos). En
India su uso fue recientemente recomendado para prevenir la expansión
de la malaria, como el sustituto más barato para el DDT. El
lindano tiene muchos impactos agudos y permanentes sobre la salud
humana. De acuerdo con la reglamentación No. 258/2001 Coll.
del gobierno de República Checa ha sido clasificado como químico
tóxico, tóxico para el medio ambiente. Las llamadas
frases de riesgo establecen que es tóxico en la respiración,
en el contacto con la piel y durante su uso. Irrita los ojos y la
piel. El contacto agudo con el lindano tiene síntomas similares
para los humanos y para los insectos – daña el sistema
nervioso central. La exposición de la gente a concentraciones
menores provoca dolores de cabeza, irritación de las membranas
mucosas o flaccidez muscular general. La exposición a largo
plazo impacta negativamente en el sistema nervioso y provoca hipertrofia
de hígado. La muerte letal para un individuo sano equivale
a media cucharadita (0,7-1,4g).
(9) Los éteres de difenilos
polibromados (PBDEs, por su sigla en inglés) pertenecen a un
grupo de retardantes de llama bromados (BRFs, por su sigla en inglés)
utilizados por ejemplo en equipos electrónicos, alfombras o
en espumas de poliuretano en muebles. Muchos estudios han probado
que estos químicos se bio-acumulan en grasas animales de forma
similar a los PCBs. Por ejemplo, se encontró que tejidos de
halcones suecos contienen las mismas concentraciones que provocan
disfunciones nerviosas en ratas de laboratorio. Un equipo de expertos
del Institute of Chemical Technology de Praga encontró esos
químicos en la leche materna de mujeres checas (ver comunicado
de prensa de Arnika del 23 de noviembre de 2004).