Botnia utiliza
a los niñ@s para lograr apoyo a su proyecto
La semana pasada “La Diaria”
publicó un artículo en relación a una revista
editada por la Fundación Botnia, publicación que ha
sido utilizada por maestros y alumnos de las escuelas de Paysandú
y Río Negro.
Esta revista a todo color, claramente diseñada por docentes,
que incluye juegos y actividades, tiene el objetivo primario de publicitar
los supuestos beneficios y bondades de la forestación. La revista
tiene como protagonista a un niño, quien acompaña a
los lectores en cada propuesta y actividad. La importancia de este
hecho es una cuestión de identificación, dado que si
el protagonista es un niño, y los que la van a usar son también
niñ@s, lo que éste haga o diga será aceptado
como cierto.
Varios medios de comunicación
cuestionaron este hecho. Por un lado, cuestionaron a la Fundación
Botnia (ente creado por la empresa Botnia) por la difusión
de esta revista en las escuelas y por otro lado, la actitud de los
organismos de la enseñanza involucrados en este tema. Los cuestionamientos
a ambos se enfocaron en la utilización de l@s niñ@s
con fines empresariales.
RAPAL en el día de ayer se entrevistó con el director
nacional de Educación del Ministerio de Educación y
Cultura (MEC), Luis Garibaldi, a quien se le planteó la preocupación
por el uso de este tipo de publicaciones en las escuelas del interior,
por considerarlas una mera herramienta propagandística de una
empresa internacional, con el objetivo de mostrar una determinada
imagen acerca de la forestación en nuestro país.
En la entrevista se planteó
que tanto los conceptos como las imágenes utilizadas en la
revista no concuerdan con la realidad. Uno de los ejemplos utilizados
fue el de la comparación de hacer una planta a partir de un
gajo, donde además se utiliza la imagen de una abuela (si la
abuela lo hace es porque está bien) con la producción
de plantas en viveros forestales. Por supuesto que en la revista nada
se dice sobre la cantidad de agrotóxicos que se utilizan en
los mismos ni de los efectos en el medio ambiente o en la salud de
las personas que los aplican (*).
Otro ejemplo fue el de la utilización
del concepto “bosque” para referirse indistintamente tanto
a un monte indígena como a un monocultivo de eucaliptos, cuando
poco o nada tiene este último de “bosque”.
El maestro Garibaldi se mostró
muy abierto a nuestro planteamiento y aseguró que esta publicación,
junto con unos juegos elaborados por la Fundación Botnia, habían
sido presentados al Concejo Directivo Central de la enseñanza
pública (CODICEN) para ser aprobada su distribución
y uso, pero aclarando que esto nunca se llegó a concretar.
También se nos transmitió
que la Señora directora Edith Moraes, del Consejo de Educación
Primaria le comunicó al maestro Garibaldi que esta publicación
había sido retirada de las escuelas.
RAPAL considera de gran importancia
el hecho de que este material se haya retirado de las escuelas. Por
un lado, porque ello muestra la preocupación de los organismos
de educación pertinentes acerca del uso de un material de estas
características y por otro porque muestra que existen mecanismos
dentro de la enseñanza que deben de mejorar al momento de autorizar
el uso de material didáctico en las escuelas.
La educación es un proceso
que no debe estar aislado de la realidad y de la comunidad. Creemos
que en un país como el nuestro, en el que existe un millón
de hectáreas de monocultivos forestales, a l@s niñ@s
se les debe de hablar de esta realidad, pero incluyendo la de los
impactos ambientales, sociales y económicos causados la forestación.
Al mismo tiempo, a los niños
se les debe también hablar sobre las escuelas rurales que han
sido cerradas porque los productores se han visto forzados a vender
sus tierras porque las empresas forestales los han rodeado y no les
ha quedado otra opción. También se les debe hablar sobre
l@s niñ@s que antes podían beber el agua de los pozos
que tenían en sus casas y que ahora deben esperar a que se
les lleve el agua en camiones cisternas porque la forestación
les secó sus fuentes de agua.
La educación debe estar
dirigida a formar niñ@s críticos y pensantes y la única
manera de caminar en esa dirección es darles todas las herramientas
para que ell@s puedan ver con un espíritu crítico la
realidad en la cual están inmersos. Sin embargo, para que esto
sea posible, se debe de empezar por los docentes, para que no sean
meros usuarios de cualquier material que pretenda ser didáctico
(como en el caso de la cuestionada revista de la Fundación
Botnia), sino que sean capaces de cuestionar, con fundamento, su contenido.
Esperemos que este hecho sea un
llamado de atención a las autoridades de la enseñanza
a estar más atentas al uso de material “didáctico”
que sea ofrecido gratuitamente a las escuelas y que se haga una inspección
exhaustiva de su contenido con el objetivo de desarrollar un espíritu
crítico y que el material en ningún caso sea una mera
propaganda de una empresa.
* Para obtener información acerca del
vivero de esta empresa ver:
“Condiciones de trabajo y uso de agrotóxicos
en viveros de Eufores (Ence) y FOSA (Botnia)”. http://webs.chasque.net/~rapaluy1/agrotoxicos/Uruguay/Viveros_Fosa_Eufores.html
RAPAL Uruguay - 19 de setiembre
2007