A
la población y autoridades nacionales y departamentales
Contaminación
de las fuentes de agua potable
A principios
de marzo los habitantes de la zona metropolitana fueron sorprendidos
con un olor y gusto desagradable en el agua potable. Posteriormente
se supo que el fenómeno se debió a un microorganismo
similar a las algas que ve favorecido su crecimiento cuando en el
agua existen concentraciones altas de nutrientes (en especial nitrógeno
y fósforo) y elevada temperatura.
El fenómeno
no es nuevo, han sido denunciados crecimientos explosivos de algas
(floraciones) en el Río Negro, Río Uruguay y en la cuenca
del río Santa Lucía se detectan altas concentraciones
de nutrientes en los embalses de Paso Severino y Canelón Grande,
que sirven como reserva de agua para potabilizar.
Los nutrientes
provienen de los efluentes de las poblaciones, de agroindustrias como
frigoríficos y curtiembres, de los fertilizantes y los efluentes
de la producción animal del sector agropecuario. A medida que
la producción agropecuaria se intensifica crece la carga de
contaminantes liberada al ambiente: tambos, feed lots (cría
intensiva a corral de ganado para carne), monocultivos agrícolas
como la soja y la forestación son rubros que han crecido mucho
en la cuenca en los últimos años. El modelo industrial
de agricultura que se impulsa desde el agronegocio y desde los centros
de investigación nacionales se basa en el uso intensivo de
insumos sintéticos. No se trata de unos pocos agricultores
que se excedieron en su uso, es un modelo que busca la máxima
ganancia en el menor tiempo posible. En el país el uso de fertilizantes
se duplicó entre el año 2000 a 2007. La importación
de agrotóxicos se multiplicó por cinco entre el año
2000 al 2011. Los fertilizantes y agrotóxicos están
siendo subsidiados por la sociedad uruguaya ya que no pagan IVA y
tienen exoneraciones para su importación. En el 2007 el país
gastaba 558 millones de dólares en fertilizantes y en el 2011
154 millones en agrotóxicos. El modelo es exitoso para unos
pocos, ya que los beneficios quedan en el sector privado y los costos
(contaminación de suelos y aguas, intoxicación de trabajadores
rurales, erosión de suelos y pérdida de biodiversidad)
son trasladados a la sociedad. Los suelos degradados y la pérdida
de los montes de galería que bordean ríos y arroyos,
acelera la pérdida de calidad en el agua, ya que éstos
actúan como filtros naturales.
La venta
de insumos y la exportación de granos o madera están
controlados por empresas transnacionales que se apropian de gran parte
del valor de la producción. La propiedad de la tierra se concentra
y pasa a manos de extranjeros, desaparecen muchos pequeños
productores. La cuenca del Santa Lucía es donde existe la máxima
concentración de agricultores familiares que sufren estos procesos
de exclusión, cualquier propuesta de acción en la cuenca
debe considerar el impacto social sobre este sector.
La Red
de Agroecología propone convertir la producción agropecuaria
en la cuenca del Santa Lucía y todas las cuencas de zonas utilizadas
como fuentes para abastecer de agua potable en el país hacia
un nuevo modelo de producción agropecuaria basada en la Agroecología,
ciencia que incorpora técnicas diferenciadas para la mejora
de los suelos, la mejora genética, el control de plagas, enfermedades
y malezas, en contraposición con la agricultura industrial
y de visión cortoplacista, que promueve tecnologías
sintéticas tales como la agroquímica y la biotecnología,
con el fin de sacar el máximo rendimiento económico
por hectárea, sin tener en cuenta para nada los impactos ambientales,
sanitarios y sociales que éstas prácticas puedan tener.
Utilizando la tecnología agroecológica es posible revertir
los procesos de degradación ambientales, integrando también
la creación de áreas protegidas y formas de urbanización
y de industrialización sustentables.
Ciudades
como New York (9 millones de habitantes) o Munich (1,3 millones) tienen
programas de promoción de la agricultura sustentable y de agricultura
orgánica de sus cuencas de abastecimiento de agua potable,
financiados por las empresas distribuidoras de agua potable. Encontraron
que es más barato resolver las causas de los problemas que
invertir en más y más sistemas de tratamiento, que no
siempre logran eliminar los tóxicos del agua.
De acuerdo
a nuestras leyes “el agua es un recurso natural esencial para
la vida. El acceso al agua potable y al saneamiento son derechos humanos
fundamentales reconocidos en el inciso segundo del artículo
47 de la Constitución de la República. También
según este artículo de la Constitución “la
protección del medio ambiente es de interés general
y que las personas deberán abstenerse de cualquier acto que
cause depredación, destrucción o contaminación
graves al medio ambiente”
Por lo
tanto, son responsables por omisión, los Organismos del Estado
(MIEM, MGAP, MSP, MVOTMA) y las Intendencias Departamentales, que
miran para otro lado mientras se cometen estos atentados contra el
medio ambiente, la ecología y la salud de todos los seres vivos.
Exhortamos
al Gobierno a que se ponga a trabajar en este tema sin duda estratégico
para el país, ya que se trata de una situación grave
que pone en peligro además la viabilidad económica de
la Nación. La contaminación del agua potable es solo
la punta visible de un gran problema de Soberanía. Existen
alternativas económicamente viables para producir alimentos
sin dañar el ambiente ni la salud de los consumidores. La Red
de Agroecología del Uruguay se compromete desde ya a colaborar
en la tarea junto a las organizaciones sociales y estatales que defienden
el acceso al agua para todos.
*La Red
de Agroecología del Uruguay es la articulación entre
productores ecológicos, consumidores, procesadores y distribuidores
de alimentos y diversas organizaciones sociales, instituciones y personas
que comparten una visión positiva e integral sobre los impactos
sociales, económicos y ambientales de la agroecología
y acuerdan contribuir a su desarrollo.
**La Asociación
Certificadora de la Agricultura Ecológica es una sociedad civil
sin fines de lucro, con personería jurídica nº
7871, folio 77, libro 16 del Ministerio de Educación y Cultura
y habilitación del MGAP para certificación 194/99.
Contacto: redagroecologiauruguay@gmail.com
Tel: 2900 6560
Cel: 099 188 290 Regional Sur: Ing. Agr. Alberto Gómez Perazzoli