Organizaciones
plantean alternativas frente al modelo forestal
Declaración en
el Día Internacional contra los Monocultivos de Árboles
- 21 setiembre de 2008
En el Día Internacional
contra los Monocultivos de Árboles, las organizaciones abajo
firmantes desean dar a conocer al Estado y a la opinión pública
su preocupación frente al avance de un modelo forestal que
atenta contra los intereses nacionales y proponer alternativas social,
económica y ambientalmente sustentables.
Los resultados del modelo forestal
hasta ahora promovido con gran intervención del Estado están
a la vista:
1) La creciente concentración
y extranjerización de la tierra en manos de grandes empresas
nacionales y en particular extranjeras; mientras cada vez se ve más
ganado pastoreando al borde de las carreteras por falta de tierras,
ya que los pequeños productores ganaderos van perdiendo campo
como consecuencia del alto costo de los arrendamientos, tres empresas
extranjeras son propietarias de más de 500.000 hectáreas.
2) El vaciamiento del campo y
la desaparición de pequeños agricultores, acompañados
del cierre de escuelas rurales y la proliferación de taperas.
3) Una disminución en
la producción de alimentos, por la sustitución de esos
suelos por plantaciones de árboles para madera, celulosa y
otros rubros controlados por el agronegocio, como la soja.
4) Una grave afectación
de los principales recursos naturales del país -agua y suelo-
que en el caso del agua impacta sobre la producción familiar,
forzándolos en muchos casos a la migración y en el caso
del suelo con un constatado proceso de degradación de difícil
reversión.
5) La escasa generación
de empleos, caracterizados por el trabajo a destajo, bajos niveles
salariales, inseguridad laboral, subcontratación y bajo nivel
de sindicalización.
6) La escasez y el encarecimiento
de madera para leña y para el abastecimiento de aserraderos
locales por la concentración de la materia prima por grandes
empresas que la destinan a la producción de celulosa y/o a
la exportación.
Este modelo de forestación
ha beneficiado a un puñado de grandes empresas, en su mayoría
con capitales extranjeros, en tanto que para la mayoría de
la población rural ha resultado en muchos más perjuicios
que beneficios. Al mismo tiempo, los grandes monocultivos de pinos
y eucaliptos han impactado sobre los principales recursos naturales
del país, poniendo en cuestión la sustentabilidad a
largo plazo.
Por esa razón, las Organizaciones
abajo firmantes proponemos:
1) La suspensión inmediata
de los permisos para plantaciones de pinos y eucaliptos, salvo aquellas
de pequeña escala para abrigo, sombra, leña o insumos
de auto-abastecimiento del predio rural.
2) El inicio de un proceso de
revisión de la actual legislación forestal (ley 15939
y decretos acompañantes) con la más amplia participación
de sectores de la sociedad civil, especialmente los más perjudicados.
3) El inicio de un proceso de
evaluación de los impactos sociales y ambientales de las áreas
actualmente forestadas y la adopción de medidas para eliminar
o mitigar dichos impactos, incluyendo la erradicación de aquellas
áreas plantadas cuyos impactos así lo ameriten.
4) La aplicación al sector
forestal del artículo 47 de la Constitución, que restableció
la soberanía del país sobre la gestión de los
recursos hídricos.
5) La adopción de un marco
legal que impida la concentración de la tierra poniendo un
tope a la tenencia de la misma.
6) La adopción de políticas
nacionales para garantizar la permanencia y mejora de calidad de vida
del productor familiar.
En definitiva, hacemos un llamamiento
para que el Uruguay Productivo pueda convivir con el Uruguay Natural
y para que ambos resulten en el Desarrollo del Uruguay social y ambientalmente
justo al que todos aspiramos. Ello implica la necesidad de un cambio
sustancial en el rumbo hasta ahora seguido en materia forestal y que,
de la misma forma que el Estado brindó en su momento su apoyo
a dicho sector (más de 400 millones de dólares), se
hace imprescindible e impostergable que ahora vuelque sus recursos
económicos y técnicos hacia la concreción de
un modelo de desarrollo basado en los pequeños y medianos productores
agropecuarios, con particular énfasis en la producción
familiar.
Para ello, es imprescindible
que se reconozca formalmente la Función Social de la Tierra
y que las políticas agropecuarias se centren en el siempre
vigente principio artiguista de que “los más infelices
sean los más privilegiados”.
Comisión Nacional de Fomento Rural
Comisión Nacional en Defensa del Agua y la Vida
Red Uruguaya de ONGs Ambientalistas
Grupo Guayubira
Rapal - Uruguay
REDES - Amigos de la Tierra
Secretaría Regional Latinoamericana de la Unión Internacional
de Trabajadores de la Alimentación
Por mayor información
y/o entrevistas:
Comisión Nacional de Fomento
Rural
Fernando López - 099 159 862
Secretario General
Comisión Nacional en Defensa
del Agua y la Vida
Adriana Marquisio - 098 393 963
Red Uruguaya de ONGs Ambientalistas
Luis Moresco - 099 894 633
Presidente
Grupo Guayubira
Ana Filippini - 099 367 966
Rapal - Uruguay
María Isabel Cárcamo - 099 613 193
REDES - Amigos de la Tierra
María Selva Ortiz - 099 259 822
Secretaría Regional Latinoamericana
de la Unión Internacional
de Trabajadores de la Alimentación
uita@rel-uita.org