Comunicado de prensa, 22 de agosto
2006
Buena noticia: Gobierno
suspende autorización a maíz dulce transgénico
El día 17 de agosto los
Ministerios de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y Vivienda,
Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA) aprobaron una resolución
que suspende "el uso, producción y comercialización
de semilla de maíz dulce genéticamente modificado".
El origen de esa resolución
se remonta a fines del año pasado, cuando organizaciones no
gubernamentales que trabajan por un país libre de transgénicos
–entre las que se cuenta RAPAL- denunciaron irregularidades
en la venta de maíz dulce transgénico por parte de una
semillería de Montevideo.
Cabe aclarar que el maíz
dulce es el que los uruguayos utilizamos para el puchero, sopas o
que se come hervido con sal y/o manteca comúnmente vendido
en las playas.
La denuncia hecha por las ONGs
fue verificada por técnicos de la dirección Nacional
del Medio Ambiente junto con un asesor directo del Ministro, pocos
días después de haber sido realizada y se comprobó
la veracidad de la misma, tal como consta en el comunicado de prensa
del MVOTMA que anuncia esta resolución.
Por tal razón consideramos
que la denuncia realizada por la sociedad civil, ha jugado un rol
fundamental para que ambos ministerios hayan analizado este tema y
tomado la resolución de suspender el uso, la producción
y la comercialización de semilla de maíz dulce transgénico.
Es importante también destacar
que el comunicado de prensa del MVOTMA justifica la suspensión
del maíz dulce transgénico en "la vulnerabilidad
particular de los sectores de agricultura familiar que llevan adelante
sistemas de producción hortícola". Es decir, que
apunta a la defensa de ese sector productivo frente a la posible contaminación
del maíz convencional por el maíz transgénico.
Consideramos que este hecho marca
un hito importantísimo desde la introducción de los
cultivos transgénicos en el país y hacemos públicamente
un reconocimiento de la decisión adoptada.
Sin embargo, también es
importante aclarar que esto no significa que no se siga plantando
maíz transgénico. En efecto, hay dos variedades cuyo
uso está aprobado –el MON 810 y el Bt11- y que se utilizan
como alimento para animales. Según cifras aportadas por autoridades
competentes, el 52% del total del maíz plantado en el país
es transgénico.
Damos entonces la bienvenida a
esta resolución y apostamos a que los ministerios continúen
trabajando en pos de la protección de los productores, de los
consumidores y de nuestra biodiversidad agrícola y que en un
futuro cercano se revea la autorización de los cultivos transgénicos
de nuestro país.