Día Mundial de la
salud - Producción agrícola y cambio climático
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aqui 2007
En
1948, la Primera Asamblea Mundial de la Salud propuso que se estableciera
un «Día Mundial de la Salud» para conmemorar la
fundación de la Organización Mundial de la Salud. Desde
1950, el Día Mundial de la Salud se viene celebrando cada 7
de abril y este año se centrará en la necesidad de proteger
la salud de los efectos negativos del cambio climático.
Agricultura
y cambio climático
El
clima está cambiando globalmente y esto es considerado como
uno de los problemas ambientales más graves que enfrenta la
humanidad. El cambio climático se origina en la concentración
de los llamados gases de efecto invernadero en la atmósfera,
que lleva al calentamiento del planeta.
De
acuerdo a la FAO, la agricultura aporta más del 20 por ciento
de las emisiones globales de gases de efecto invernadero generados
por actividades humanas. Tales emisiones resultan del modelo de agricultura
impulsado durante los últimos 35 años, basado en el
uso intensivo de maquinaria, agrotóxicos, fertilizantes químicos
y sistemas de riego. (1)
En
nuestro país, ese modelo agrícola se ha incrementado
sustancialmente en los últimos 10 años, con el aumento
explosivo del cultivo de soja transgénica, asociado al uso
masivo de sustancia químicas como agrotóxicos y fertilizantes,
que resultan en la destrucción de nuestras tierras, agua y
la salud de la gente.
Salud
y agrotóxicos
Es
decir, que dicho modelo agrícola no solo contribuye al calentamiento
global, sino que también afecta a la gente. Nuevos conocimientos
científicos acerca de los impactos en la salud y en el desarrollo
de las personas están relacionados a sustancias químicas
sintéticas. Esta relación es altamente inquietante,
ya que existe una tendencia al aumento del porcentaje de las enfermedades
crónicas y las incapacidades físicas y mentales vinculadas
a tales productos químicos.
Si
bien algunos agrotóxicos han sido prohibidos (como es el caso
del DDT), todavía se siguen usando en Uruguay numerosas sustancias
peligrosas, tales como Lindano, Endosulfán, Metamidofos, Paraquat,
Clorpirifos, Mancozeb, PCB y muchos otros. Estas sustancias han sido
asociadas con una serie de enfermedades como cáncer mamario
y testicular, problemas reproductivos, endometriosis y reducción
de fertilidad, malformaciones, abortos espontáneos, dificultades
en el aprendizaje, enfermedades neurológicas como autismo,
esquizofrenia, Parkinson y Alzaheimer, desórdenes metabólicos,
incluyendo diabetes y obesidad.
Al mismo tiempo, nuevos conocimientos científicos advierten
sobre efectos en la salud de tales sustancias químicas incluso
en dosis extremadamente pequeñas, pudiendo manifestarse la
enfermedad en la vida adulta, habiendo tenido como origen la exposición
a las mismas en la vida intrauterina. (2)
Cambios
climáticos en Uruguay
El
clima está cambiando en todo el planeta y ello ya se evidencia
en Uruguay. En el territorio nacional se comprueba un gradual pero
persistente aumento de la temperatura, del nivel del mar y de las
lluvias con respecto a comienzos del siglo XX.
El
país enfrenta el desafío de estar mejor preparado para
el cambio climático, que entre otras cosas implicará
el aumento de la variabilidad climática y de la frecuencia
e intensidad de eventos extremos como sequías, inundaciones,
olas de calor, fríos intensos y tormentas o huracanes.
Es
decir, que el modelo agrícola predominante no solo es una de
las causas del cambio climático, sino que a su vez está
expuesto al mismo.
Vulnerabilidad
en el sector agropecuario
De
acuerdo a especialistas, en las últimas dos décadas
se han manifestado reducciones en los rendimientos de los cultivos
a causa de las temperaturas más altas, el acortamiento de la
estación de crecimiento y aumentos en la presión de
plagas y enfermedades que afectan a los cultivos.
Sequías,
inundaciones y exceso de agua en el suelo, así como heladas
y granizadas, han generado importantes pérdidas económicas
al sector agropecuario del país.
Claro
está que el sector agropecuario, es uno de los que más
depende del clima, por lo que lo ideal es tener sistemas productivos
menos vulnerables a los riesgos climáticos. Una de las estrategias
de adaptación frente al cambio climático es apostar
a la disminución de la vulnerabilidad y a aumentar la capacidad
de recuperación de los agroecosistemas.
Un
día para reflexionar
La
base de la salud está en una alimentación sana, libre
de agrotóxicos y transgénicos. En el marco del cambio
climático, la seguridad alimentaria dependerá en gran
medida de la diversidad agrícola, que asegure la producción
de alimentos frente a eventos climáticos extremos.
El
Día Mundial de la Salud es una oportunidad para reflexionar
acerca de la necesidad de cambiar de rumbo y de promover un modelo
agrícola diferente, basado en la producción de alimentos
naturales y de calidad a partir de agroecosistemas diversos y resistentes.
La salud y la alimentación de la gente así lo requieren.
Fuentes:
(1) http://www.fao.org/docrep/005/Y4137S/y4137s07.htm
(2) http://www.chemicalshealthmonitor.org
RAPAL
Uruguay
7 Abril 2008