El
grito de la Madre Tierra
Solamente
cuando el último árbol muera, el último río
haya sido contaminado, pescado el último pez, nos daremos cuenta
que el dinero no se come.
En
los últimos meses la Madre Tierra se ha hecho sentir y escuchar.
En
la tarde del 12 de enero, un terremoto fue registrado
con epicentro a 15 km de Puerto Príncipe, capital de Haití.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (por sus
siglas en inglés USGS) el sismo tuvo una magnitud de 7,0 grados
y se habría generado a una profundidad de 10 kilómetros.
También se registró una serie de réplicas, siendo
las más fuertes las de 5,9, 5,5 y 5,1 grados. Los impactos de
este sismo hicieron que la capital de Haití quedase en ruinas,
cientos de personas fallecieran y otras tantas resultaran heridas.
En
la madrugada del 27 de febrero sacudió la zona
centro-sur de Chile un sismo de magnitud 8,8 en la escala de Richter.
El sismo, tuvo una duración de cerca de 2 minutos 45 segundos,
al menos en Santiago. Fue percibido en gran parte del Cono Sur con diversas
intensidades, desde Ica en Perú por el norte hasta Buenos Aires
y Sao Paulo por el oriente.
El
epicentro se ubicó en el Mar Chileno, frente a las localidades
de Curanipe y Cobquecura cerca de 150 kilómetros al noroeste
de Concepción y a 63 kilómetros al suroeste de Cauquenes,
y a 47,4 kilómetros de profundidad bajo la corteza terrestre.
Posteriormente un fuerte maremoto impactó las costas chilenas,
destruyendo varias localidades ya devastadas por el impacto telúrico.
El
resultado de terremoto y maremoto ha dejado a miles de personas sin
hogar y otras tantas fallecidas. Se contabilizaron al 3 de marzo, 203
réplicas que superaban los 4,9 grados de magnitud.
En
la tarde del 4 de abril fuerte terremoto sacude el estado
mexicano de baja California, alcanzando una magnitud de 7,2 Mw. Según
USGS, el epicentro del sismo se registró a 26 km. al suroeste
de Ciudad Guadalupe Victoria, y a 60 Km. al Sur-sureste de Mexicali,
18 kilómetros de donde se reportó el epicentro. Provocó
al menos dos muertos y un centenar de heridos en este estado del norte
de México.
En
la madrugada del 7 de abril, terremoto de magnitud 7,8
sacudió a la isla Indonesia de Sumatra, según informó
el Servicio Geológico de Estados Unidos. El epicentro del sismo
se ubicó a 204 kilómetros al oeste-noroeste de Sibolga,
Indonesia, y tuvo una profundidad de 46 kilómetros.
14
abril, terremoto en China, donde al menos 400 personas
mueren. Se calcula que ha habido 8.000 heridos y que se han venido abajo
el 85 por ciento de las viviendas de Jiegu, municipio del noroeste de
la provincia de Qinghai.
14
abril, erupción del volcán Eyjafjallajokull
en Islandia. Envía a la atmosfera una nube de ceniza que provoca
la suspensión de vuelos en Europa por casi una semana, afectando
la navegación aérea a nivel mundial.
19
abril un sismo de 5,2 grados de magnitud en la escala
Richter golpeó la región oriental de Australia, sin causar
heridos pero sí daños importantes. Australia se halla
fuera del “Anillo de Fuego” del Pacífico y no suele
sufrir terremotos. El epicentro fue localizado a 30,53 grados latitud
sur y 121,65 grados longitud este, a diez kilómetros de profundidad.
Científicos
llaman a investigar sobre la asociación del cambio climático
y los peligros geológicos
Algunos expertos dicen que sugerir que el cambio climático podría
activar más volcanes y causar terremotos son especulaciones,
aunque científicos europeos agregan que hay bastante evidencia
para tomar la amenaza seriamente. A su vez llaman a investigar sobre
si la erupción de más volcanes, terremotos, deslizamientos
de tierra y maremotos pueden provocar aumento de temperatura e influir
en el calentamiento global.
Agregan
que el calentamiento del planeta puede provocar peligros geológicos
tales como terremotos, y de esta manera mover una gran cantidad de masa
alrededor de la superficie terrestre. El derretimiento de los glaciares
y el aumento del nivel del mar, cambia la distribución de las
enormes cantidades de agua, liberando y aumentando la presión
en la superficie terrestre.
Los
cambios de presión pueden provocar rupturas y transformarse en
movimientos sísmicos. Investigadores alemanes sugieren que la
corteza de la Tierra puede a veces estar muy cerca de una falla, y un
pequeño cambio en la presión de la superficie provocada
por fuertes lluvias puede ser suficiente para causar un temblor. Tormentas
tropicales, nevadas y desplazamiento de mareas, han estado relacionadas
a actividades sísmicas.
Más allá de lo que digan los científicos, lo cierto
es que la Tierra está cada vez más enferma y que los síntomas
de la enfermedad se vuelven cada vez más evidentes: calentamiento
global, contaminación de aire y agua, desertificación,
derretimiento de hielo en los polos, retroceso de glaciares, destrucción
de bosques y otros ecosistemas, extinción de especies.
La
Madre Tierra no “se enfermó”: la ha enfermado un
modelo de producción y consumo esencialmente destructivo, basado
tanto en la explotación de la naturaleza como en la explotación
de la mayoría de los seres humanos. Un modelo que ya ha demostrado
ser social y ambientalmente insustentable. Un modelo que si no es forzado
a cambiar terminará llevando a la Tierra y sus habitantes a la
extinción. El grito de la Madre Tierra es cada vez más
fuerte y desgarrador: oigámoslo y pongamos manos a la obra para
curarla.
Fuente
consultada: http://www.guardian.co.uk/environment/2010/apr/19/climate-change-geological-hazards
22
de abril Día Mundial de la Tierra 2010
RAPAL Uruguay