Cambio
climático aumenta los impactos de químicos utilizados
en la agricultura y como consecuencia la contaminación del agua
Estudios científicos dicen que la proliferación de algas
perjudiciales causados por los agrotóxicos y fertilizantes golpeará
con mayor frecuencia en los cuerpos de agua, como resultado de los eventos
climáticos extremos más cálidos y más frecuentes.
Tal es el caso de lo que ha ocurrido en nuestro país en la cuenca
del río Santa Lucía y Laguna del Sauce entre otros, en
detrimento de la vida acuática y la fauna circundante.
Todas
las tendencias, muestran que las condiciones que causaron las floraciones
de algas en el río Santa Lucía continuarán ocurriendo.
Las floraciones de algas, que provocaron espuma verde brillante a fines
del verano pasado, en gran parte se debió a las prácticas
agrícolas que rodean el río, debido al aumentó
la carga de fósforo, nutriente que hace que las algas crezcan
y al aumentar la temperatura las algas verde-azules, cianobacterias
se multiplican causando efectos tóxicos.
La
proliferación de algas, cianobacterias Microcycstis que aparecieron
en el río Santa Lucía, produce un veneno muy tóxico
que daña el hígado y el sistema nervioso de los organismos
acuáticos, básicamente peces y el zooplancton que se alimentan
con las cianobacterias. Las aves costeras, también están
en riesgo cuando se alimentan con las cianobacterias o cuando inhalan
el gas que ellas expelen y éste entra en el sistema respiratorio.
También
en el río Santa Lucía apareció otro tipo de cianobacterias,
que tienen un fuerte olor y sabor, que al llegar a las canillas de los
habitantes de la región metropolitana, alertaron a la población.
Las
altas concentraciones de químicos utilizados en la agricultura
que provoca el aumento anormal de algas que al descomponerse se convierten
en material tóxico, es luego consumido por bacterias en un proceso
de alto consumo de oxígeno. La falta de oxígeno produce
lo que se ha dado en llamar zonas muertas o sea con escaza vida acuática.
Los científicos dicen que la química del agua de las zonas
muertas también puede causar sedimentos que aún emiten
más toxinas, como el mercurio.
Por
lo tanto la proliferación de algas verdes, no solo afectaron
directamente el agua de la región metropolitana que se alimenta
más de la población uruguaya, sino que también,
contaminó otros seres vivos.
En
nuestro país, si bien las regulaciones en relación al
uso de los agrotóxicos son pocas y en muchos casos no se cumplen,
en relación al uso, comercialización y fabricación
de los fertilizantes es nula, situación que permite a los productores
hacer un uso masivo de estas sustancias, con una ausencia total de control.
Las
fuentes de agua que están contaminadas en nuestro país
son varias. Un informe de la Intendencia Municipal de Montevideo sobre
el estado de los arroyos detectó que tienen 5.000 veces más
bacterias de lo admitido y esta situación que ha empeorado desde
el 2012.
Esta contaminación no solo afecta a Montevideo sino que a muchas
fuentes de agua próximas a centros poblados del interior, aparecen
niveles de coliformes por encima de lo permitido y niveles de deterioro
por el uso de fertilizantes.
Lo
ocurrido en la cuenca del río Santa Lucía tuvo un muy
buen debate público, gracias a los medios de comunicación,
sin embargo es importante saber hasta qué punto los organismos
encargados de hacer el control de la calidad del agua, se han involucrado
en esta gestión y si las medidas tomadas han sido suficientes
como para que este verano nuevamente no nos veamos afectados por algas
tóxicas o residuos de agrotóxicos.
Cambios
en la adopción de prácticas agrícolas podrían
ahorrar dinero a los agricultores al mismo tiempo que reducir las cargas
de químicos en las fuentes de agua, y lo más importante
impedir que el agua que consume la población uruguaya continúe
contaminándose.
María
Isabel Cárcamo
Diciembre
2013