El
Río Negro no se curará tomando un Mejoral
La ministra del ambiente reconoció que toda la cuenca del Río
Negro está contaminada, confirmando que las tres cuencas más
grandes del país están ecológicamente comprometidas.
Su propuesta de “mejorar” esas aguas es como recetarle un
Mejoral a un paciente crítico internado en un CTI.
Días
atrás, la Ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Ambiente,
Eneida de León, reconoció que la cuenca del Río
Negro está contaminada. En sus dichos a la prensa fue contundente
al afirmar que "toda" la cuenca está comprometida.
El mal estado
de esas aguas no es una novedad, ya que había sido señalado
desde hace años por varios informes académicos e incluso
en reportes del propio MVOTMA. Lo que ahora sucede es que la máxima
autoridad ambiental del país lo reconoce, y de esa manera se
vuelve "visible" para la política nacional.
Antes nunca
se sabía si los ministros y la presidencia leían (o entendían)
esos reportes ambientales. Ahora está claro que el Poder Ejecutivo
comprende que la cuenca del Río Negro está contaminada.
Un artículo de Tomer Urwicz (El País) basado en varios
estudios científicos explica como el exceso de fósforo
genera condiciones que alimentan la contaminación por microorganismos,
volviendo esas aguas en líquidos letales para el ganado. La proyectada
planta de UPM elevará todavía más la descarga de
fósforo en el río. Esto deja en claro que la situación
es ominosa.
De esta manera,
bajo el actual gobierno nos encontramos que las tres cuencas más
grandes del país están afectada por polución: la
del Río Santa Lucía (posiblemente el caso más grave),
la del Río Negro, y la del Río Uruguay (aunque allí
se reparten las culpas con las naciones vecinas). Se puede indicar que
problemas similares se repiten en otras cuencas menores. Pasando en
limpio todo esto se llega a una conclusión que estremece: enfrentamos
una grave y generalizada contaminación de aguas superficiales
que cubre casi todo el país.
Desde el
punto de vista ambiental esta es una situación gravísima.
Uno esperaría el anuncio de planes de emergencia de aplicación
inmediata, un esfuerzo coordinado entre el Ejecutivo y las intendencias,
otra actitud del Ministerio de Ganadería para frenar la polución
agropecuaria, y así sucesivamente.
Pero parecería
que para el Poder Ejecutivo esta no es una emergencia. Sus energías
están puestas en conseguir la inversión de UPM (para lo
cual ha instalado equipos de trabajo), pero no en mejorar la calidad
de nuestras aguas. Es alarmante la pasividad del Ministerio del Ambiente
frente a esta situación. A su vez, el Poder Legislativo no debería
ser un mero testigo de esto, sino que tendría que lanzar un debate
nacional.
Se está
repitiendo lo mismo que ha ocurrido desde hace años en la zona
del Santa Lucía, con una sucesión de informes que muestran
el deterioro de las aguas y vecinos que protestan, mientras el Poder
Ejecutivo dice que algo hará, lanzando un plan que al tiempo
es reemplazado por otro plan, con una baja eficiencia en conseguir resultados.
Las declaraciones
de la ministra son todavía más graves cuando se analiza
el resto de sus dichos. En efecto, después de admitir la contaminación
de toda la cuenca del Río Negro, sostuvo que hay "trabajar
para mejorarlo y si se llega a instalar UPM allí vamos a trabajar
en conjunto para mejorar todo el sistema".
Me pregunto:
¿sólo se "mejorará" el agua del Río
Negro si UPM se instala allí? ¿la papelera es una condición
para descontaminar? ¿cuál es el significado de "mejorar"
la calidad del agua?
La misión del ministerio del ambiente no es "mejorar"
los sitios contaminados; no es pasar de mucha contaminación a
un poco menos. Su objetivo está en asegurar la calidad del ambiente,
o sea que, en este caso, que las aguas no estén poluídas.
Debe recuperar la calidad del Río Negro y evitar que se vuelva
a contaminar.
Para que
todo esto sea más comprensible, no hay mejor ejemplo que entender
que las políticas ambientales se asemejan a las políticas
en salud pública. Así como un ministro de salud debe asegurar
la salud plena de los uruguayos, un ministro del ambiente tiene como
cometido la salud de los ecosistemas. El Río Negro y otras cuencas
están "enfermas", son pacientes en situación
crítica.
Siguiendo
con esta analogía, cuando la ministra dice que su propósito
es "mejorar" las aguas, es como si el ministro de salud pública,
ante una epidemia, diga que no tomará medidas para sanar a los
enfermos, como atender los casos más graves en un CTI o evitar
nuevos con vacunas, sino que le basta con que se "mejoren",
por ejemplo dándoles analgésicos. Es como si se intentará
sanar a un paciente en situación crítica dándole
a tomar un Mejoral.
Referencia
Declaraciones
de la ministra del MVOTMA en Telemundo, Canal 12; mayo 15;
El río Negro contaminó al 60% de los animales que bebieron
de él, Tomer Urwicz, El País, 21 mayo 2017.
Eduardo
Gudynas
22.May.2017