En
la escuela rural N° 84 de Soriano
Niños intoxicados por fumigación agroquímica
Seis niños,
una maestra y la auxiliar de la escuela rural N° 84 "Muelle
de La Concordia", en Soriano, fueron afectados por agroquímicos
esparcidos por un avión fumigador. Experimentaron vómitos,
dolores de cabeza y de estómago, momento después de que
un avión que trabaja en un campo ubicado a 1,5 kilómetros
de la escuela, pasara a una distancia menor a 300 metros.
"La
fumigación ocurrió en horario de clase. Primaria tiene
un protocolo a seguir en estas situaciones que es denunciar el hecho
ante el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, ante Salud
Pública y a la Policía", indicó a El País
María del Carmen Legarte, inspectora departamental de Primaria
en Soriano.
Algunos niños
fueron llevados esa tarde al sanatorio de Dolores y al día siguiente
los 14 alumnos que asisten a la institución fueron revisados
por un médico de ASSE. El certificado expedido por el profesional
deja constancia de intoxicación leve en algunos niños
y en la auxiliar de servicio que sufrió broncoespasmo, mientras
que la maestra presentó reacción alérgica en la
piel.
Recién
una semana después del hecho, "la totalidad de los niños
concurrió normalmente a la escuela", explicó la inspectora
Legarte.
Cinco días
después de radicada la denuncia, se hizo presente en la zona
Santiago Ríos Canti, el único funcionario que el MGAP
tiene destinado para atender esos casos en Paysandú, Río
Negro, Soriano y Colonia. Tomó muestras de la vegetación
afectada, recabó testimonios y se llevó una copia de la
certificación médica.
Malestar
Daisy Bares
es madre de uno de los niños afectados. Vive en un predio rural
cerca de la escuela y su familia ya ha pasado por situaciones similares
vinculadas a fumigaciones en el mismo establecimiento propiedad de un
conocido empresario argentino.
La mujer
explicó que, producto de imprudencias, su familia perdió
decenas de árboles frutales y 340 plantas de tomate que representaban
una cosecha entera. "Hasta ahora no se han hecho cargo de nada,
pero insisto: lo que más nos preocupa es la salud de las personas,
fundamentalmente de los niños", expresó la vecina
de La Concordia.
"¿Hasta
cuándo van a esperar las autoridades para intervenir? ¿Cuando
ocurra algo más grave?", se preguntó.
Soriano,
Daniel Rojas
El País, 9 de octubre 2016