Etanol:
alimento para la industria automotriz
En
el presente mes, autoridades de Alcoholes del Uruguay Sociedad anónima
(ALUR) han dado a conocer la instalación de una refinería
de etanol, en el marco de un proyecto de inversión con la Intendencia
de Artigas.
Este
proyecto estaría enmarcado en medio de un "plan productivo
integrador" entre ALUR y la Intendencia de Artigas, tendrá
como objetivo la instalación de una destiladora para producir
etanol. Según las autoridades, el proyecto busca dinamizar al
departamento en función de la producción de alimentos
y energía. Las materias primas destinadas para la producción
de etanol podrían ser boniatos, sorgo, sorgo dulce, maíz
o caña de azúcar.
El
etanol es un compuesto químico obtenido a partir de la fermentación
de los azúcares que puede utilizarse como combustibles, bien
solo, o bien mezclado en cantidades variadas con nafta.
La
producción de etanol ¿sustentable?
La
producción de cualquiera de los cultivos propuestos para producir
etanol, están asociados por un paquete de agroquímicos
contaminantes, no solo para el suelo y aire, sino para las personas
que los aplican. Es ampliamente conocida la cantidad de herbicidas de
todo tipo que se utiliza en la producción de la caña de
azúcar en nuestro país, incluyendo el Paraquat y el 2,4
D ambas sustancias altamente tóxicas, no solo para el ambiente,
sino para el ser humano.
Por
otro lado la producción de etanol en base a alimentos implica
el uso de grandes áreas de tierras agrícolas para producir
maíz, caña de azúcar, sorgo u otro cultivo. Existe
un riesgo real entre la competencia de las necesidades alimentarias
de la población y las necesidades de energía de los automóviles,
dejando como consecuencia la subida de los precios de los alimentos
básicos.
Según
estudios
realizados en relación a la cantidad de maíz necesario
para llenar el tanque de una 4x4 de 96 litros, se necesita 205kg de
este cultivo. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud
esta cantidad de maíz es suficiente para alimentar a una persona
durante un año.
A
su vez no está del todo claro si
la producción de etanol da lugar a una ganancia neta de energía.
De hecho, algunos estudios concluyen que la producción de etanol
es un proceso que tiene un consumo de energía negativa 7, 8,
9, mientras que otros llegan a una conclusión opuesta.
La producción de cualquier cultivo y más de grandes monocultivos,
se basa en la utilización de combustibles, ya sea en maquinarías,
agroquímicos en base a petróleo, y regadío. Todo
esto implicado un uso de energía, bien valdría la pena
hacer los cálculos para ver si realmente hay una ganancia de
energía o una pérdida de la misma.
Boniatos
para la producción de etanol
El
boniato es un cultivo de otoño y un alimento muy común
entre la población uruguaya. Este tubérculo guarda ciertas
semejanzas con la papa, su riqueza en almidón. Posee un sabor
similar aunque resulta mucho más nutritivo que la papa, además
contenido en hierro, betacaroteno y vitaminas C y E, muy por encima
de lo que ofrecen la mayoría de los tubérculos. Se consume
normalmente como postre pero su valor alimenticio y su sabrosa pulpa
lo hacen apto en la elaboración de muchos otros platos incluyendo
el puré.
De acuerdo a la Sociedad Uruguaya de Horticultura, en el boletín
emitido en junio del 2004 dice que: “el boniato ocupa el tercer
lugar en superficie de las hortalizas cultivadas, 2500 hectáreas
aproximadamente, con valores cercanos a los cultivos de zapallo y zanahoria.
Sin embargo, representa el primer lugar en cuanto al número de
productores que lo cultivan (2.000).
Agrega que la producción corresponde aproximadamente a 2/3 en
el sur y 1/3 en el norte. Es un cultivo tradicional, de bajo costo y
escaso uso de agroquímicos. El uso de mano de obra, por lo general
familiar, es el principal componente en el costo de producción.
Los rendimientos promedio en el estrato superior son alrededor de 20
toneladas/hectárea.”
El boniato es un alimento nutritivo, producido familiarmente y con escaso
uso de agroquímicos, por lo tanto es totalmente inadmisible pensar
que este alimento se destine para la producción de etanol.
Si esto sucediese, como ha sido planteado recientemente por las autoridades
de ALUR, el cultivo del boniato se convertirá en grandes monocultivos
con uso masivo de agroquímicos. Por otro lado cambiará
el sistema de producción, desplazando la familiar y muy probablemente
su precio aumentará, ya que lo que importará será
alimentar la industria automotriz y no la alimentación de la
población de nuestro país.
Alimentar los autos por encima de la gente, ¿Es este el camino
para remediar la desnutrición infantil de nuestro país?
María Isabel Cárcamo
RAPAL Uruguay
Setiembre
2011