Grupo conjunto de la OMS / FAO revalúa el glifosato

Hay denuncias de conflicto de intereses

La Reunión Conjunta FAO / OMS sobre Residuos de Plaguicidas (JMPR) dio a conocer su evaluación, que concluye que es poco probable que haya riesgo de que el glifosato sea carcinógeno para los seres humanos, en una exposición a través de la dieta. El hallazgo contradice una evaluación anterior por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), que lo clasificó como un posible cancerígeno para humanos. Pero se denuncia conflicto de intereses en el JMPR

Ha pasado un poco más de un año desde un grupo de expertos de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el herbicida más usado en el mundo – el glifosato - es un probable carcinógeno humano.

Monsanto Co. obtienen más o menos un tercio de sus ingresos (que ascienden 15 mil millones de dólares anuales) por la venta de sus productos Roundup, que es la marca con la que esta empresa comercializa sus productos basados en el herbicida glifosato, (y gran parte del resto de la tecnología de cultivos tolerantes al glifosato). Desde el anuncio de los resultados del IARC,

Monsanto ha iniciado una misión para invalidarlos. A través de un ejército de soldados de infantería, que incluyen ejecutivos de la industria, profesionales de relaciones públicas y científicos de algunas universidades públicas, la empresa ha desplegado todo un trabajo en contra de la IARC y sus resultados sobre el glifosato.

Qué tan exitoso han sido esos esfuerzos es una cuestión abierta. Pero se espera algunas respuestas después de la reunión que se celebró esta en Ginebra, Suiza. Un "grupo internacional de expertos científicos" conocida la JMPR está revisando el trabajo de la IARC sobre el glifosato, y se espera que los resultados ofrezcan a los reguladores de todo el mundo, una guía de cómo ver al glifosato.

El grupo, conocido oficialmente como la Reunión Conjunta de la FAO-OMS sobre Residuos de Plaguicidas (JMPR), se reúne periódicamente para examinar los residuos de plaguicidas en los alimentos y otros aspectos analíticos, para estimar los niveles máximos de residuos, y para revisar los datos toxicológicos y estimar la ingesta diaria admisible (IDA) para los seres humanos.

Después esta reunión, se espera que la JMPR emita una serie de recomendaciones que luego irán a la Comisión del Codex Alimentarius de la FAO / OMS. El Codex Alimentarius fue establecido por la FAO y la Organización Mundial de la Salud para armonizar las normas alimentarias internacionales, para proteger la salud de los consumidores y promover prácticas equitativas en el comercio de alimentos, pero en realidad el énfasis está más en el comercio que en la salud.

La reunión se produce cuando los reguladores europeos y estadounidenses están dando sus propias batallas y sus propias evaluaciones sobre cómo reaccionar a la clasificación de la IARC. A esto se suma que Monsanto busca también tener respaldo a sus demandas sobre la seguridad del glifosato, pues este herbicida no es sólo una pieza clave para las ventas de la compañía, sino también porque la mayoría de sus semillas transgénicas están diseñados para tolerar al glifosato.

La compañía también está defendiendo de demandas de varios que los trabajadores agrícolas y otros que alegan haber contraído cáncer por su contacto con el glifosato y añaden que Monsanto conocían los riesgos de este herbicida, y a pesar de ello, pero lo ocultó. Otra amenaza que emerge de la clasificación de la IARC sobre el glifosato es que el estado de California, quiere aplicar en su territorio la clasificación de la IARC, por lo que Monsanto ha puesto una demanda legal al Estado de California.

Dependiendo del resultado de la JMPR, el Codex decidirá sobre cualquier acción necesaria en cuanto a glifosato, dijo el portavoz de la OMS Tarik Jasarevic.

El resultado de la reunión de la JMPR está siendo vigilado de cerca por una serie de grupos ecologistas y de consumidores que quieren ver nuevas normas de seguridad para el glifosato. La coalición, que incluye a Amigos de la Tierra y el Consejo de Defensa de los Recursos Naturales (NRDC), han expresado una gran preocupación por que hay conflicto de intereses en ese panel de expertos. De acuerdo a la coalición, algunas personas parecen tener lazos financieros y profesionales con Monsanto y la industria química.

La coalición expresó su preocupación por los lazos que algunos miembros tienen con la ONG de relaciones públicas empresariales: el Instituto de Ciencias de la Vida Internacional (ILSI), que está financiada por Monsanto y otras compañías químicas, de alimentos y de medicamentos. El consejo de administración del ILSI incluye a ejecutivos de Monsanto, Syngenta, DuPont, Nestlé y otros, y sus miembros son empresas provenientes de esos sectores.

Los documentos internos del ILSI, obtenidos a través de una solicitud de los registros públicos estatales, sugieren que ILSI ha sido generosamente financiado por la industria de agroquímicos. Uno de los documentos que parece ser la lista de los principales donantes de ILSI 2012 muestra las contribuciones totales de $ 2,4 millones, de CropLife International y Monsanto.

El año pasado esta coalición envió una carta en la que decía que “Tenemos preocupaciones significativas de que el comité sea indebidamente influenciado por la industria en general y en particular por Monsanto - el mayor productor de glifosato en el mundo”.

Uno de los expertos de la JMPR es Alan Boobis, profesor de farmacología bioquímica y director de la Unidad de Toxicología de la Facultad de Medicina en el Imperial College de Londres. El es miembro y ex-presidente del consejo de administración de ILSI, vicepresidente de ILSI Europa y presidente del ILSI.

Otro miembro, Angelo Moretto, es Director del Centro Internacional de Plaguicidas, Salud y Prevención de Riesgos en el "Luigi Sacco" Hospital de la Fatebenefratelli ASST Sacco, en Milán, Italia. La coalición dice Moretto ha estado involucrado en varios proyectos con el ILSI y ha servido como miembro del equipo directivo de un proyecto del ILSI sobre los riesgos de la exposición a químicos, financiado por empresas agroquímicas que incluye Monsanto.

Jasarevic dice que la lista de expertos se elige entre un grupo de personas que expresan su interés en participar, que todos son “independientes y que son seleccionados con base a su excelencia científica, así como sobre su experiencia en el campo de la evaluación del riesgo de plaguicidas”.

Aaron Blair, el científico emérito del Instituto Nacional del Cáncer y presidente del grupo de la IARC que hizo la nueva clasificación del glifosato, ha defendido el trabajo de la IARC y señala que es un estudio científico

Carey Gillam. US Right to Know, May 12, 2016