La
historia de la floración extraordinaria de cianobacterias tóxicas
La
proliferación de cianobacterias en la costa del Río
de la Plata en el verano de 2019 ha sido calificada de excepcional,
aunque siguen estando presentes los factores que la favoreciero.
“Las
floraciones de cianobacterias ocurridas en la costa estuarina y atlántica
de la República Oriental del Uruguay en el verano de 2019 tuvieron
características que nos llevan a calificarlas de extraordinaria”,
concluyó un estudio realizado por un equipo de investigadores
de las facultades de Ciencias, Veterinaria y Química de la
Universidad de la República (UdelaR), la Dirección Nacional
de Recursos Acuáticos (Dinara) y el Instituto de Investigaciones
Biológicas Clemente Estable.
El estudio “Floración excepcional de cianobacterias tóxicas
en la costa de Uruguay, verano 2019”, firmado por Carla Kruk,
Ana Martínez, Gabriela Martínez de la Escalera, Romina
Trinchín, Gastón Manta, Ángel Segura, Claudia
Piccini, Beatriz Brena, Graciela Fabiano, Macarena Pirez, Lourdes
Gabito. Ignacio Alcántara y Beatriz Yannicelli, fue publicado
por INNOTEC, la revista del Laboratorio Tecnológico del Uruguay
(LATU), en su edición N° 18 de junio de este año.
Ese estudio señala que “las situaciones extremas
de lluvias y de caudal observado en el río Uruguay y en el
Río de la Plata sugieren que las floraciones tuvieron un origen
común en la cuenca baja del Plata, donde la situación
de eutrofización presenta condiciones adecuadas para el desarrollo
de organismos del CMA (complejo Microcystisaeruginosa)”,
provocando un fenómeno extendido por 500 kilómetros,
desde Carmelo hasta la costa de Rocha, durante cuatro meses.
Por eutrofización se entiende la abundancia extremadamente
alta en un ecosistema acuático de nutrientes inorgánicos,
sobre todo Nitrógeno y Fósforo provenientes de actividades
humanas (efluentes cloacales e industriales y agroquímicos).
El complejo Microcystisaeruginosa (CMA) es un grupo de algas microscópicas
o cianobacterias que se desarrollan en forma explosiva por la eutrofización
y producen microcistinas, una cianotoxina que ataca al hígado
humano y es cancerígena.
“Las precipitaciones extremas generaron caudales récord
que transportaron las cianobacterias hasta el Río de la Plata,
donde las condiciones de viento y temperaturas particulares facilitaron
su transporte”, explican los investigadores.
“La eutrofización y los cambios globales en el uso de
la tierra favorecen y aumentan la intensidad y frecuencia de las floraciones
de cianobacterias tóxicas, pudiendo además potenciar
la dispersión de algunas especies nocivas”, agregan.
“Las sustancias químicas utilizadas en la producción
agropecuaria llegan en forma directa y difusa a los cuerpos de agua
por escorrentía, mientras que los desechos de asentamientos
humanos llegan en forma puntual y ambos quedan disponibles como nutrientes
para las microalgas y cianobacterias”, sostiene el informe.
De acuerdo con el estudio en la cuenca del Plata se han construido
al menos 70 grandes embalses donde el agua enriquecida en nutrientes
que corre en los ríos es retenida, generando condiciones que
favorecen la acumulación de cianobacterias de gran tamaño
y las floraciones. “Esto transforma a los embalses en fuentes
potenciales de cianobacterias, que en condiciones de lluvias muy intensas
pueden ser transportadas aguas abajo distribuyendo las grandes biomasas”,
señala el trabajo.
Los embalses y los cuerpos de agua que registran más floraciones
en la cuenca del Plata, en particular en el área de influencia
de la costa de Uruguay, son aquellos cuyas cuencas de drenaje incluyen
una producción agrícola intensiva. Este es el caso de
los embalses en los ríos que desembocan en el Río de
la Plata, como por ejemplo el río Uruguay, el río Negro
y el río Paraná, proveniente de Argentina.
Los
primeros registros de floraciones con espuma en Montevideo se registraron
el 28 de enero y la presencia de colonias visibles y espuma cianobacteriana
en remansos o resaca se mantuvo hasta la primera semana de mayo.
En el balneario La Paloma varios guardavidas de las playas de Balconada,
Los Botes y Bahía Grande, observaron el 30 de enero la espuma
de cianobacterias, mientras que guardaparques y vecinos realizaron
similares observaciones el 31 de enero en la Laguna de Rocha.
No fue la primera vez que se registró este fenómeno.
En estudios previos se había observado la presencia de organismos
del CMA en los ríos Uruguay y Río de la Plata, desde
Salto Grande hasta Punta del Este. La presencia de microcistinas fue
registrada por primera vez en el Río de la Plata en el año
1999. Desde entonces, la frecuencia de ocurrencia de CMA ha ido aumentando
hasta el presente.
“El incremento de las floraciones como resultado de la eutrofización
asociada a las actividades antrópicas en las cuencas de drenaje
ha sido ampliamente demostrado, tanto internacionalmente como en la
región”, señalan los investigadores. Y sugieren
que “sería relevante analizar el efecto de las distintas
actividades y su aporte porcentual al incremento de las floraciones
en la cuenca del río Uruguay, tal como fuera realizado en el
Río Negro y en otros ambientes de Uruguay”.
Los factores que provocaron la situación excepcional no desaparecieron.
"A mayores escalas de tiempo se prevé un aumento de
los máximos anuales de precipitaciones y un aumento de la frecuencia
de precipitaciones, más intensas para el sudeste de América
del Sur, incluyendo la cuenca baja del Plata", explica el
informe.
La
cuenca del Plata es una de las más afectadas en la descarga
de sus tributarios, lo que se incrementará en comparación
con el resto del mundo.
Víctor
L. Bacchetta (publicado en Sudestada y el Observatorio del agua en
Uruguay)