Para este verano:
Malation sabor durazno!
Un grupo de investigadores españoles
acaba de publicar los resultados del primer estudio global en busca
de residuos de agrotóxicos en bebidas a base de jugos de fruta
. El estudio encontró altos niveles de residuos de agrotóxicos
en las bebidas provenientes de algunos países (1).
El estudio, recientemente publicado
en el periódico de la Sociedad Americana de Química, determinó
las cantidades presentes de unos 100 agrotóxicos en bebidas a
base de jugos de fruta de 15 países diferentes y de marcas distribuidas
en el mundo entero.
Entre los agrotóxicos detectados
se encuentran el insecticida malation, los funguicidas carbendazim,
imazalil, iprodione y procloraz y el nematicida tiobendazol. Los investigadores
encontraron en muchas de las muestras analizadas concentraciones relativamente
altas de algunos de estos agrotóxicos, del orden de los microgramos
por litro. Las muestras con los niveles más altos fueron las
provenientes de España y del Reino Unido.
Los responsables del estudio expresaron
su preocupación por los posibles impactos de estos jugos con
residuos de agrotóxicos en la salud de los niños, que
son quienes tienden a consumir estos productos en mayores cantidades
(2). La literatura científica demuestra que
la exposición a agrotóxicos, incluso a niveles muy bajos,
impacta negativamente en los sistemas neurológico, respiratorio,
inmune y endócrino. Los niños además, estarían
consumiendo una proporción mayor de residuos tóxicos si
se tiene en cuenta su menor peso.
Las regulaciones internacionales
en cuanto a límites permitidos de residuos de agrotóxicos
en alimentos generalmente no consideran el efecto acumulativo del consumo
de pequeñas cantidades de residuos a lo largo del tiempo. La
razón puede estar en que estos efectos aún no están
del todo establecidos por la ciencia. Las regulaciones internacionales,
permeables a la presión de la industria, no aplican el principio
de precaución, que se traduciría en una tolerancia cero
frente a residuos de agrotóxicos en alimentos. Al contrario,
hasta que no se demuestre lo contrario, se suele tolerar la presencia
de estos residuos en alimentos de consumo masivo y permanente, asumiendo
que no implican riesgos para la salud humana.
En Uruguay no se hacen controles
de rutina
Los agrotóxicos presentes
en los jugos de fruta analizados en Europa, son también utilizados
en nuestro país, en citrus, manzanas, duraznos, peras, frutillas
y uvas entre otras frutas (3). Todos estos agrotóxicos
no solo son utilizados en Uruguay, sino que lo son cada vez más.
A modo de ejemplo, en el año 2006 fueron importados al país
6.500 kilos de malatión, y durante 2007 se importaron 16.200
kgs. También aumentaron las importaciones de Carbendazim, pasaron
de 89.000 kgs en 2006 a 100.000 kgs en 2007 .
En Uruguay, el control de residuos
de agrotóxicos en alimentos es competencia de las diferentes
intendencias municipales. Consultado al respecto, el Dr. Miguel Fernández,
Director de Laboratorio del Servicio de Regulación Alimentaria
de la Intendencia Municipal de Montevideo, afirmó a RAP-AL Uruguay
que en nuestra capital se efectúan controles de rutina en frutas
y verduras, pero solamente a nivel primario . Esto es, se controlan
frutas y verduras frescas, básicamente de muestras provenientes
del Mercado Modelo, pero no se realizan controles de rutina en productos
elaborados, como jugos de fruta.
El Dr. Fernández sostuvo
que la falta de recursos y personal imposibilita la realización
de todos los análisis que serían recomendables y se debe
entonces establecer prioridades y que los análisis en busca de
residuos de agrotóxicos en jugos de fruta no son considerados
prioritarios. Por otro lado, dado que se consideran “aceptables”
los niveles de residuos encontrados en las frutas a nivel primario,
se confía en que luego de procesadas las mismas, los niveles
de residuos no serían peligrosos.
Sin embargo, un estudio presentado
en el año 2004, realizado por el Mercado Modelo junto con la
Facultad de Química mostró que dentro del total de las
frutas analizadas, el 9% tenía residuos de agrotóxicos
por encima del límite máximo permitido y que el 74% mostraba
al menos un residuo por debajo o en el límite máximo de
residuos permitidos.
Si la Intendencia Municipal de Montevideo
no realiza todos los análisis que se deberían realizar
por falta de recursos, la situación en la intendencias del resto
del país, con recursos mucho más exiguos, difícilmente
sea mejor.
Entonces, ¿que hacer?
Lamentablemente, tras entrar en
conocimiento de la situación descripta, uno podría optar
por dejar de consumir jugos de fruta envasados. Si en países
con regulaciones mucho más estrictas que las de Uruguay, se encuentran
residuos de agrotóxicos en los mismos, y si además en
nuestro país ni siquiera se hacen los controles de rutina, una
decisión de ese tipo difícilmente podría ser catalogada
como un exceso de precaución. Sería también, en
cierto modo, resignarse a que el uso masivo de agrotóxicos cercene
uno poco más nuestro derecho a una vida saludable.
Tal vez lo mejor sería exigir
al Estado que disponga de los recursos necesarios para llevar a cabo
todos los análisis y controles necesarios que aseguren los que
hoy no es seguro: que sea saludable tomar jugos de fruta.
Flavio Pazos
RAP-AL Uruguay - Diciembre 2008
Referencias
1 - García-Reyes,
Gilbert-López y Molina-Díaz – Universidad de Jaén,
España. Publicado en Anaytical Chemistry, 2008, 80 (23), pp 8966–8974.
Abstract disponible en: http://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/ac8012708
2 - Pesticide
Residues Found in Fruit-Based Drinks – Beyond Pesticides, disponible
en: http://www.beyondpesticides.org/dailynewsblog/?p=1028
3 - Guía
para la protección y fertilización vegetal (Guía
Sata) - 2002