Nueva
evidencia sobre los impactos en la salud del glifosato
El glifosato
es el herbicida más popular y usado en el mundo. Se aplica no
sólo en chacras, sino también en plantaciones forestales,
parques, espacios públicos y jardines. Es el ingrediente activo
de la empresa Monsanto denominado "Roundup”. Este herbicida
es usado en los cultivos genéticamente modificados, Roundup Ready
construidos para ser resistentes al glifosato. Durante años,
la industria ha afirmado que el glifosato es mínimamente tóxico
para los humanos, pero nuevos estudios indican lo contrario.
Un nuevo
estudio sobre células humanas realizado en Tailandia, muestra
que el glifosato induce al crecimiento de células cancerígenas
en mamas, a través de receptores de estrógeno. Incluso
bajas dosis de relevancia ambiental pueden estimular la actividad estrogénica.
Además,
el estudio encontró que hubo un efecto estrogénico aditivo
entre glifosato y la genisteína, un fitoestrógeno de la
soja. Esto es preocupante, ya que los herbicidas a base de glifosato
son ampliamente utilizados en el cultivo de soja.
Otro estudio
encontró que en la exposición aguda, contacto que ocurre
una sola vez o durante un período de tiempo corto (hasta 14 días
[en el caso de los seres humanos]), el Roundup a dosis bajas durante
30 minutos, altera las funciones reproductivas masculinas mediante la
activación de células mediada por las células muertas
en los testículos de rata y células de Sertoli.
Residuos
de glifosato se han encontrado en los principales alimentos de la dieta
occidental, compuesta principalmente por azúcar, maíz,
soja y trigo.
Otro estudio
presenta evidencia de que el glifosato puede alterar la flora intestinal,
suprimir la clase de la enzima CYP , y probablemente poner en peligro
el transporte del hierro sulfate, que se obtiene a través de
los alimentos, induciendo así la enfermedad. Una de las funciones
de las enzimas del CYP es desintoxicar xenobióticos (sustancias
químicas extrañas que se encuentran en un organismo vivo).
Esto significa
que el glifosato podría potenciar los efectos perjudiciales de
los otros residuos químicos transmitidos por los alimentos y
las toxinas ambientales. De acuerdo a los autores, las dolencias a las
que el glifosato podría plausiblemente contribuir, son a enfermedades
como, inflamación en los intestinos, obesidad, depresión,
Síndrome de Atención Dispersa, Hiperactividad e Impulsividad
en pacientes adultos (ADHD), autismo, enfermedad de Alzheimer, enfermedad
de Parkinson, esclerosis lateral amiotrófica, esclerosis múltiple,
cáncer, caquexia (pérdida casi total del apetito), infertilidad,
y malformaciones del desarrollo.
Los investigadores
piden más investigación independiente para validar los
resultados presentados y si se verifica, a tomar medidas inmediatas
para reducir drásticamente el uso de glifosato en la agricultura.
Uso
del glifosato en Uruguay
Es importante
resaltar que en la zafra 2011- 2012 se sembró casi un millón
de hectáreas de soja transgénica en nuestro país,
a la cual se aplica glifosato un par de veces durante la siembra.
Por otro
lado tenemos arriba de un millón de hectáreas de eucaliptus
en las cuales también se utiliza glifosato antes de plantar,
durante el primer año de crecimiento y al cortarse el árbol,
para eliminar los tocones. Seguramente, en un futuro cercano este millón
de hectáreas de eucaliptus, se expandirá con la nueva
planta de celulosa Montes del Plata.
Nada bueno
se puede decir sobre el aumento de este herbicida en nuestro país,
solo que la población cada día se ve más expuesta
a este veneno. Aparte de ser utilizado en la soja transgénica
y en los monocultivos forestales, también es utilizado en otros
cultivos agrícolas.
En efecto,
evidencias más que suficientes existen para eliminar esta sustancia,
sin embargo solo podrá ser posible, si nuestros gobernantes apuntan
a una producción diferente y reconocen que tanto trabajadores
y ciudadanía en general se exponen diariamente a este veneno,
directa o indirectamente, a través de alimentos producidos con
este veneno.
Nuestra dieta,
también está compuesta principalmente por azúcar,
maíz, soja y trigo, principalmente en alimentos procesados, o
sea que el veneno es parte del pan de cada día.
Artículo basado en:
New Evidence
on the Health Impacts of Glyphosate
Agosto 2013