La República - 27 de
agosto 2004
LAS
PERDIDAS SON MILLONARIAS
* En medio de gran desconcierto, la producción
uruguaya de miel está siendo afectada por una gran mortandad
de colmenas, inédita por su rapidez y amplitud, que golpeará
drásticamente la próxima cosecha y afectará sin
dudas la evolución de un sector que, en los últimos años,
registra altos índices de crecimiento y de ventas al exterior
VÍCTOR L. BACCHETTA
En el departamento de Rivera, en los apiarios
vecinos a Tranqueras y Zanja Honda, constatamos directamente pérdidas
de 80 al 90 por ciento en algunos casos totales en un área
caracterizada además por la presencia de grandes plantaciones
de pinos y eucaliptos pertenecientes a
empresas forestales instaladas en el lugar.
"Es inexplicable", dice un pequeño
apicultor que en un lapso de quince días se deparó con
la muerte de 13 de las 18 colmenas que cuida, mientras las cinco restantes
van en camino al mismo fin. En la cosecha de marzo pasado, obtuvo de
60 a 70 kilos de miel por colmena, lo cual es índice de buen
manejo y fortaleza de sus abejas.
Las muestras sacadas en el lugar por técnicos
de la Dilave, División de Laboratorios Veterinarios Miguel C.
Rubino, perteneciente al Ministerio de Ganadería, Agricultura
y Pesca, sólo identificaron una incidencia razonable de la diarrea
que afecta a las abejas, que por tratarse de una ocurrencia habitual
no permite explicar lo sucedido.
Por otra parte, no es un caso aislado,
que podría atribuirse a un accidente localizado, sino que la
historia es igual en toda la zona y se extiende al departamento.
Apicultores de mayor escala están registrando mortandad de 300
y de hasta 900 colmenas que, a un costo de 2.300 pesos por unidad, son
pérdidas individuales millonarias.
Según técnicos de la Dilave,
esta situación no se restringe a Rivera sino que abarca en este
momento a todo el país, pero las causas varían de una
zona a otra. El sector apícola reunía en 2002-2003 más
de 3.000 productores registrados, con exportaciones anuales de 6.000
toneladas a un precio promedio de US$ 2.20 el kilo. En el departamento
de Rivera, dada la gran extensión de las plantaciones de pinos
y eucaliptos que rodean a los apiarios, las hipótesis para explicar
la catástrofe también apuntan a una posible intoxicación
provocada por productos
químicos usados por las forestadoras para tratar hormigas y otros
insectos que atacan a esos árboles.
Vecinos de las plantaciones comentan que
las forestadoras están enfrentando algunas plagas particularmente
fuertes en los pinos, para lo cual estarían aplicando productos
específicos. Las abejas extraen del pino el polen y la resina,
para producir el propóleo, pero
además los
insecticidas se difunden en el ambiente por el aire y el agua.
La información de las forestadoras
sobre las características de los productos utilizados resulta
imprescindible para dirigir con mayor precisión los estudios,
ya que los propios organismos técnicos
confiesan que no disponen de recursos para efectuar los análisis
exhaustivos que serían
necesarios para detectar las causas de la mortandad. *
Fuente: http://www.diariolarepublica.com/2004/larepublica.htm