Esto es mucho más grave
de lo que creíamos”, afirmó el jefe de cirugía
del Hospital de Pediatría de Posadas
Médicos
misioneros advierten que por el uso de agroquímicos “se
está generando una población de idiotas”
ANALSIS
DIGITAL - Paraná - 27/09/05
El jefe de Cirugía del Hospital
de Pediatría “Ramón Madariaga”, de Posadas,
Hugo Gómez Demaio, reveló que desde 1987 se observó
en dicha provincia un aumento considerable de niños recién
nacidos con mielomeningoceles, una falla en el cierre del tubo neural,
a causa de la exposición de sus padres a los agro-tóxicos
utilizados en zonas tabacaleras y de fabricación de papel. Sin
embargo, el médico afirmó que esto “es la punta
del iceberg”del problema, ya que según un estudio sobre
la capacidad de aprendizaje, diseñado por un científico
japonés, aplicado en 64 niños con esta patología
del poblado de Colonia Alicia y otras zonas de exposición a los
tóxicos, se determinó que “pierden la capacidad
de aprendizaje y sus hijos tampoco podrán aprender, con lo cual
lo que se está haciendo es generar una población de idiotas”.
“Esto es mucho más garve de lo que creíamos”,
sentenció.
En declaraciones realizadas al programa
A Quien Corresponda emitido por ! Radio del Plata Paraná Gómez
Demaio detalló que “desde 1987” comenzó a
realizar investigaciones por constantes nacimientos de niños
con mielomeningoceles, que es una falla en el cierre del tubo neural,
“es decir que tenían la médula expuesta”.
Esta enfermedad produce “parálisis de miembros inferiores,
incontinencia urinaria y anal, entre otras patologías, que requieren
rehabilitación y un promedio de entre ocho y diez operaciones”,
explicó.
Al tomar conocimiento de la gran
cantidad de casos con esta patología, los médicos se percataron
que los recién nacidos “venían de zonas tabacaleras
y de fabricación de papel, en donde se utiliza gran cantidad
de agro-tóxicos” y mediante “un relevamiento se constató
que todos tenían en su cuerpo hidrocarburos policíclicos
aromáticos, a los que eran susceptibles”, especificó.
Agregó que “comparados con niños recién nacidos
sanos, la composición de estos últimos era normal”.
Al respecto, dijo que “hay
casi entre un 10 y un 25 por ! ciento de la población caucásica
y casi un 20 por ciento de la población guaraní que son
susceptibles a los hidrocarburos” y “cinco de cada mil niños
nacen con esta enfermedad, cuando lo esperado es uno cada diez mil”,
situación que “se podría revertir poniendo ácido
fólico en la alimentación, que debe ser ingerida tres
meses antes de concebir los niños”, afirmó el cirujano.
Asimismo, denunció que “si
bien se creó una ley de agro-tóxicos que obliga la suplementación
de harina con ácido fólico, para bajar la incidencia de
los tóxicos en la salud, a Misiones no llega ningún tipo
de producto de este tipo, y también se prohíbe la venta
de todo agro-tóxico que haya sido prohibido en su país
de origen, pero no se cumple”.
Además, reveló que
se implementó una prueba sobre la capacidad de aprendizaje, diseñada
por un científico japonés, en 64 niños con estos
problemas del poblado de Colonia Alicia y otras zonas de exposición
a los tóxicos. El examen, consistió en acercar a lo! s
bebés un objeto para que lo tocaran y luego se le mostró
el mismo en una suerte de teatrito para títeres y, en ese marco,
un chico normal cuando ve la figura por segunda vez pierde el interés
y se concentra en otras.
En ese sentido, Gómez Demaio
resaltó que “el test es sencillo, se utilizan dos condiciones
que tienen el ser humano como la capacidad de intercambiar información
entre dos sentidos, y la condición de desechar imágenes
conocidas frente a imágenes nuevas”
Pero en este caso, “ninguno
de los niños lo aprobó”, por lo cual se comprobó
que “pierden la capacidad de aprendizaje y sus hijos tampoco podrán
aprender, con lo cual lo que se está haciendo es generar una
población de idiotas”.
Por último, concluyó
que “esto es mucho más grave de lo que creíamos”
y “lo que nosotros veíamos, es decir los problemas en la
médula, es la punta del iceberg”.