Investigación
sugiere nexo entre el uso de glifosato, fertilizantes con metales
pesados y agua dura como posible causa de la epidemia de enfermedad
renal crónica en Sri Lanka
¿En
qué se parece Uruguay a Sri Lanka?
Una
investigación reciente sugiere como hipótesis que el
uso intensivo del herbicida glifosato junto con fertilizantes fosfatados
con metales pesados en regiones con “agua dura” puede
llevar a la formación de complejos de glifosato-metales. Estos
podrían contribuir a la epidemia de daño renal crónico
que azota a este país y cuya causa no se relaciona con los
factores de riesgo conocidos (diabetes, hipertensión, etc.)
. Esta investigación fue realizada por un equipo de investigadores
de la Facultad de
Medicina de la Universidad de Rajarata en Sri Lanka y el Departamento
de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de California, Estados
Unidos. Esta hipótesis podría también guiar
una investigación similar en la India y algunos países
de Centroamérica que padecen esta enfermedad crónica
que ha causado la muerte de miles de personas.
La
investigación demostró que el glifosato contribuye a
provocar la enfermedad renal crónica en áreas donde
el agua que se consume es "dura" - es decir, tiene altos
niveles de calcio, magnesio y otros iones metálicos como el
hierro y estroncio - y donde hay también exposición
a arsénico sea que se encuentre naturalmente en niveles altos,
o como en el caso de Sri Lanka como un contaminante (junto con el
cadmio) de los fertilizantes de fosfato utilizados poco después
de la aplicación de glifosato en los arrozales. La hipótesis
es que el glifosato actúa como un agente quelante, formando
complejos metálicos estables con los minerales y el arsénico,
lo que impide sea desintoxicado por el hígado y les permite
ir directamente a los riñones. El arsénico y cadmio
son conocidos por ser tóxicos para los riñones (nefrotóxicos).
El
artículo señala que antes de que Monsanto comprara los
derechos de glifosato y lo comercializara como un herbicida, fue utilizado
por Stauffer Chemical Company como un agente quelante para tubos de
desincrustación, cilindros de agua caliente y calderas. Los
desincrustadores se unen con el calcio, magnesio y otros iones, haciéndolos
solubles, facilitando su remoción.
Esta
capacidad de glifosato para formar complejos con iones metálicos
comunes hace que sea difícil de detectar como un residuo en
los estudios normales de control ambiental y por lo tanto es probable
que el glifosato esté mucho más frecuente en el agua
subterránea de lo que se reconoce actualmente.
Glifosato,
fertilizantes fosfatados y metales pesados
La
hipótesis de investigación en Sri Lanka es de especial
importancia para nuestro país y países de la Cono Sur,
donde se encuentra la mayor producción de soja transgénica
en el mundo para la cual se usan miles de toneladas de glifosato.
El
glifosato es el herbicida más vendido y usado en nuestro país.
Se utiliza en las plantaciones forestales, soja transgénica,
cultivos agrícolas como trigo y arroz entre otros. También
se usa en parques, canchas deportivas, jardines, etc.
A
su vez, con la expansión agrícola y forestal en Uruguay
se ha incrementado el uso de los fertilizantes incluyendo los fosfatados.
Como
si todo esto no fuese suficiente,
se agrega que recientemente se han detectado metales pesados en el
agua y en algunos casos se han superado los niveles recomendados.
En
Uruguay existen las condiciones identificadas en la investigación
realizada en Sri Lanka, uso intensivo del herbicida glifosato y fertilizantes
fosfatados y presencia de metales pesados en regiones con “agua
dura”, requisitos que podría significar una contaminación
del agua, como la ocurrida en Sri Lanka Dado que ya existen investigaciones
sobre los impactos del uso del glifosato a nivel tóxico y ecotóxico
desde hace décadas, as enfermedades renales crónicas
podrían comenzar a aparecer en un futuro próximo en
nuestro país, situación que al menos debería
de causar inquietud a los tomadores de decisión.
Artículo
basado en: Sri
Lanka bans Monsanto herbicide citing potencial link to deadly kidney
disease
RAPAL Uruguay Marzo 2014