Productores y organizaciones
no-gubernamentales se reúnen con Comisión de Vivienda
y Medio Ambiente de Diputados
El día
12 del presente mes, productores de Canelones, representantes del Grupo
Guayubira y RAPAL Uruguay se reunieron con la comisión de medio
ambiente de diputados, para manifestar con preocupación la contaminación
causada por el uso masivo de agrotóxicos, entre otros temas.
Uno de los
temas abordados fue la contaminación del agua, por la cual el
propio presidente Tabaré Vázquez, y la Sra. Eneida De
León, Ministra de Medio Ambiente, en repetidas oportunidades
han manifestado preocupación.
Es importante
señalar que a pesar de toda la información que existe
sobre la contaminación del agua y los informes generados en los
últimos años por distintos entes tanto privados como públicos,
el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca aún mantiene
vigente la regulación de febrero 2008, donde se prohíbe
la aplicación aérea de agrotóxicos en todo tipo
de cultivo a una distancia inferior a 30 metros de corrientes naturales
de agua (arroyos, ríos, y cañadas) o fuentes superficiales
(tajamares, lagos, lagunas y represas) y aplicaciones terrestres, a
una distancia inferior de 10 metros.
Si esta regulación
no ha podido detener la contaminación con plaguicidas que avanza
a pasos agigantados, cabe preguntarse ¿Qué debe de ocurrir
para que ésta sea cambiada?
Otro de los
temas planteados durante la audiencia, fue sobre impactos directos a
personas por las fumigaciones con agrotóxicos. Productores de
Canelones dieron su testimonio sobre cómo estos venenos habían
impactado tanto a nivel de su salud, como a sus cultivos y fuentes de
agua en las cercanías de sus predios.
Después
de haber realizado la exposición frente a los diputados y diputadas
presentes, se les solicitó:
- Aplicar
medidas para la prohibición del glifosato y 2,4D basada en la
información de la Agencia Internacional de Investigación
sobre Cáncer (IARC, por su sigla en inglés) que recientemente
calificó al glifosato y otros plaguicidas como probables cancerígenos.
- Prohibir
el uso de la atrazina por ser altamente contaminante para el agua, y
regular la expansión del uso del paraquat, ya que su exposición
puede llegar a ser mortal para las personas expuestas a este herbicida.
- Regular
el uso de los fertilizantes.
- Extender
las distancias sobre aplicación de agrotóxicos en las
cercanías de las fuentes de agua, ya que 30 metros en fumigaciones
aéreas y 10 en terrestres son totalmente insuficientes, y más
aún en un país que es ventoso.
- Controlar
la regulación referida a Paso Picón y Paso Espinosa: “Establecer
un área de 300 metros de exclusión de actividades que
generen perjuicio a la salud de los pobladores y al ambiente.”,
para que la misma se cumpla. Dado que ésta es una buena resolución,
legislar para que ésta se expanda a todo Canelones y a todo el
país donde se encuentren asentamientos humanos.
- Prohibir
la corta del monte indígena en todo el país, y más
aún el que se encuentra sobre las márgenes de los ríos
y arroyos. A pesar de que existe una ley que así lo determina,
ésta en muchos casos no se cumple.
- Rever
el modelo productivo imperante basado en monocultivos agrícolas
y forestales y en el uso masivo de agrotóxicos y fertilizantes.
- Promover
y apoyar la producción de alimentos sin agrotóxicos asentado
en una producción agroecológica.
Si bien integrantes
de la sociedad civil, tuvimos en esta oportunidad la posibilidad de
manifestarnos y dar testimonios sobre los impactos de las fumigaciones
por agrotóxicos, causadas a las poblaciones cercanas a las mismas,
y solicitar cambios a los diputados presentes de la Comisión
de Vivienda y Medio Ambiente, creemos que de nada sirve si nuestras
preocupaciones no se toman en cuenta. Esperamos que en breve se comiencen
a tomar resoluciones en el sentido propuesto.
Grupo Guayubira y RAPAL
Uruguay
Agosto 2015