Comunidades cercanas
a cultivos, vulnerables a contaminación por agrotóxicos
Fumigaciones
de agrotóxicos provoca intoxicaciones, en las cercanías
de la localidad de Rodó, en Soriano cuando se estaba preparando
la tierra para un cultivo de soja.
Algunos alumnos,
la maestra y una madre en Colonia Victoria fueron los afectados y pérdidas
de la cosecha a varios agricultores locales.
El hecho
ocurrió en la escuela rural 103 de Colonia Victoria, a unos 2
kilómetros de la localidad de Rodó. Una máquina
estaba esparciendo agrotóxicos para eliminar malezas y preparar
la tierra para el cultivo de soja.
El viento
que soplaba fuertemente en ese momento provocó que el veneno
invadiera el centro escolar y afectara a la maestra, una madre y algunos
alumnos, uno de los cuales continuó con parte de las vías
respiratorias afectadas lo que le impidió asistir a clases.
Este “accidente”
no es primera vez que ocurre, según el edil y vecino de Rodó,
Luis Ciganda, declara que “Hace años que venimos haciendo
distintas denuncias. Estamos contra la irresponsabilidad de gente que
hace un mal manejo de las fumigaciones”.
Ciganda puso
en conocimiento de este episodio al intendente de Soriano, Guillermo
Besozzi y al director general de Servicios Agrícolas del MGAP,
Inocencio Bertoni, quien se comprometió a enviar un funcionario
para realizar un relevamiento de la zona.
Muchos niños
tienen problemas en la piel y padecen alergias, pero las madres prefieren
no denunciar la situación para evitar inconvenientes con los
vecinos, o porque tienen relación laboral en el entorno agropecuario.
Por otro
lado Ramón Machado, un chacrero y alabrador de la zona, perdió
los cultivos de su pequeña huerta familiar. En menos de 24 horas
perdió el trabajo de todo un año, aseguró el productor.A
entender del edil Ciganda la reiteración de estos episodios evidencian
falta de control de las autoridades y reclamó más inspecciones.
Estos episodios
no solo han ocurrido en el departamento de Soriano, niños con
afecciones respiratorias y alergias, huertas quemadas, animales muertos,
vecinos que prefieren no denunciar la situación, todos estos
son hechos que se han registrados uno y otra vez en distintos puntos
del país.
Las fumigaciones
terrestres, están prohibidas a no menos de 300 metros y 500 metros
aéreas de cualquier Centro Urbano y Suburbano o Centro Educativo,
distancias que muchas veces no se cumplen, y sumado a que días
de viento estas distancias no significan nada, genera una situación
de gran vulnerabilidad y deja en constante amenaza a las comunidades
que viven cerca de estos cultivos.
Las poblaciones
cercanas a los cultivos, por ahora, han tenido suerte y casos como estos
han dejado, supuestamente solo efectos de
salud visibles, como son las afecciones respiratorias y alergias en
la piel. Sin embargo es cuestión de tiempo que los impactos sean
aún más grave, especialmente en los niños que son
los más débiles y afectados a la exposición de
estos venenos.
RAPAL Uruguay
Octubre 2013
Basada en
nota periodística del Canal 10 emitida el 24 de octubre 2013