Contaminame más,
que me gusta
La playa
de Aguas Corrientes, en el Río Santa Lucía, vuelve a estar
contaminada. Otra vez la calidad de las aguas en entredicho. Pero no
sólo eso, sino que la sorpresa es que hay gente que paga por
ir a bañarse a esas playas contaminadas. Protestan por tener
que pagar pero no por la contaminación.
La pasada
semana, la prensa informó que las playas de la zona de Aguas
Corrientes, sobre el Río Santa Lucía (en el departamento
de Canelones), estaban inhabilitadas pata baños por los altos
niveles de coliformes. La referencia a esos "coliformes" alude
a un indicador de bacterias propias de los efluentes cloacales. En las
muestras de esa zona, se habían encontrado niveles de contaminación
tres veces más altos que los permitidos para usos recreativos.
De manera muy correcta, la Intendencia de Canelones informó sobre
el hecho e inhabilitó ese sitio (1).
Queda en
evidencia un primer problema: otra vez están contaminadas las
aguas en la zona de la planta potabilizadora de OSE sobre el Río
Santa Lucía. Todo ello a pesar de los repetidos anuncios de medidas
de control.
Pero enseguida
se sumó otro asunto, cuando un reporte en La Diaria ponía
el énfasis en que los bañistas que deseen ir a la playa
de Aguas Corrientes, y que no son de la zona, deben pagar 50 pesos por
persona (los lugareños pueden tramitar un "pase libre"
gratis) (2). Se instaló una pequeña polémica alrededor
de ese pago y de los servicios en el sitio.
Sin embargo,
a mi modo de ver, la noticia más impactante no estaba en el hecho
que se cobrara para ingresar a una playa que es pública y sin
servicios. La noticia, y más que eso, el asombro, está
en que haya gente que quiere ir a bañarse a un sitio contaminado.
Hay personas que desean tanto pero tanto una zambullida entre los millones
de coliformes, que reclaman para que no les cobren.
Eso es el
mundo del revés, ya que lo más sensato sería que
las personas protestaran por tener el río y sus playas afectadas
por contaminantes cloacales, ya que las mayorías esperan poder
bañarse en aguas limpias. Pero en esa discusión en Aguas
Corrientes parecería que no hay muchas ambiciones sobre la calidad
ambiental, y que hay unas cuantas personas que lo único que duele
es el bolsillo.
Estamos ante
un síntoma preocupante, ya que podría indicar que hay
algunos, sin duda una minoría dentro de la sociedad uruguaya,
que aceptarían una compensación económica por ser
contaminados. Bajo ese modo de encarar la vida, no importaría
si el suelo, el aire o el agua están contaminados, sino que la
discusión apuntaría a los montos necesarios para tolerar
la polución.
También
es un síntoma que los vecinos vuelven a aceptar que las playas
estén contaminadas, dando por un hecho que los controles ministeriales
(especialmente del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial
y Medio Ambiente, y del Ministerio de Ganadería y Agricultura,
y la gestión de OSE, otra vez son ineficientes). Una aceptación
de una mala calidad de vida que puede deberse a muchas razones, y entre
ellas, seguramente está el cansancio de estar pidiendo por años
y años que esos ministerios actuaran.
Todos estos
extremos son malos para una gestión ambiental. No le quede la
menor duda que siempre habrá alguien dispuesto a darle unos pesos
por dejarle su contaminación. Son los emprendimientos que tiran
residuos sólidos peligrosos, a los que descargan aguas con residuos
químicos o cloacales. Y desde el otro lado, estarán aquellos
que dirán, "contaminame un poquito más, pagame un
pesito más, que me gusta".
Entretanto,
la mayoría otra vez queda atrapada entre esas minorías,
de quienes originan la contaminación y de aquellos que la aceptan.
Esos círculos viciosos sólo se rompen con liderazgo político
y otra actitud del Estado, la de genuinamente velar por la calidad de
vida de todos. La polémica sustantiva no está en cobrar
por acceder a la playa del río Santa Lucía, sino en exigir
que deje de estar contaminada de una vez por todas.
Referencias:
(1) Autoridades determinaron que la playa del Río Santa Lucía
se encuentra inhabilitada para baño, Hoy Canelones, 24 enero
2017.
(2) En Aguas Corrientes se cobra para ingresar a la playa aunque es
pública y sin servicios, La Diaria, 26 enero 2017.
Eduardo
Gudynas
30 enero 2017