Investigación
sugiere que los niños son más vulnerables a los efectos
del clorpirifos que las niñas
Recientemente,
se ha publicado el primer estudio que encuentra diferencias entre cómo
los niños y las niñas responden a la exposición
prenatal al insecticida clorpirifos.
Investigadores
del Centro Columbia de Salud Ambiental Infantil (CCCEH por sus siglas
en inglés) de Estados Unidos encontraron que a los 7 años,
los niños tienen mayor dificultad para trabajar con la memoria
que las niñas con exposiciones similares del insecticida clorpirifos.
Aunque los
padres ayudaron a sus hijos/as en mejorar la memoria, especialmente
en los niños, éstos no llegaron a disminuir los efectos
negativos cognitivos luego de la exposición al clorpirifos.
En 2011,
la investigación dirigida por Virginia Rauh, ScD, Co-Director
del CCCEH, estableció una relación entre la exposición
prenatal al clorpirifos y dificultades para trabajar con la memoria
y el coeficiente intelectual a los 7 años. A principios de este
año, un estudio de seguimiento mostró evidencia en imágenes
por resonancia magnética, estableciendo que incluso niveles bajos
a moderados de exposición por el insecticida clorpirifos durante
el embarazo, pueden provocar a largo plazo, cambios potencialmente irreversibles
en el cerebro. El último estudio, liderado por Megan Horton,
PhD, exploró el impacto de las diferencias sexuales y el entorno
familiar.
El Dr. Horton
y sus colegas examinaron un subgrupo de 335 parejas madre-hijo en relación
a las exposiciones ambientales, incluyendo las muestra que se tomaron
a través de la sangre del cordón umbilical, antes que
los niñas/os nacieran. Cuando los niños cumplieron los
3 años, los investigadores midieron el ambiente del hogar utilizando
dos categorías 1) la estimulación ambiental e intelectual,
tomando en cuenta materiales utilizados y apoyo de la madre en el proceso
de aprendizaje, y 2) la crianza parental, muestras de afecto físico,
el estímulo de la gratificación diferida, fijación
de límites, y la capacidad de la madre para controlar sus reacciones
negativas.
Los investigadores
evaluaron el coeficiente intelectual a los 7 años. Mientras que
el ambiente del hogar y el sexo no tuvo un efecto moderador sobre el
coeficiente intelectual con la exposición al clorpirifos, los
investigadores descubrieron dos hallazgos interesantes relacionados
con las diferencias de sexo: en primer lugar, que la exposición
al clorpirifos tuvo un mayor impacto adverso cognitivo en los niños,
en comparación con las niñas, un promedio de tres puntos
más en niños que en niñas, y segundo, que el trabajo
realizado por los padres con sus hijos/as se asoció al mejoramiento
de la memoria, especialmente en los niños.
De acuerdo
al Dr. Horton, hay algo sobre los chicos que les hace un poco más
susceptibles a exposiciones malas y buenas. Una posible explicación
es que este insecticida actúa como un disruptor endócrino
y puede suprimir aspectos específicos relacionados con las hormonales
sexuales. En un estudio de ratas, la exposición al clorpirifos,
redujo la testosterona, que juega un papel crítico en el desarrollo
del cerebro masculino.
Clorpirifos
¿Qué es?
El clorpirifos
pertenece al grupo químico de los organofosforados. Aparte de
ser un insecticida muy tóxico para el ser humano también
tiene impactos en el medio ambiente. Es moderadamente a muy tóxico
para aves, extremadamente tóxico para peces y altamente tóxico
para abejas. Su vida media en los sistemas terrestres varía usualmente
entre 60 y 120 días, pero puede abarcar un intervalo de 2 semanas
hasta 1 año dependiendo del tipo de suelo, el clima y otras condiciones.
Este insecticida
es ampliamente usado en varios países incluyendo el nuestro.
En Uruguay se encuentran a la venta 37 marcas comerciales con este principio
activo. Su uso es muy variado en cultivos de uso cotidiano: manzano,
trigo, cebada, avena, maíz, sorgo, girasol, citrus, ciruelo,
peral, duraznero, membrillero, cebolla, tabaco, soja, lotus, trébol
rojo y blanco, papa, remolacha, vid y tomate. Es vendido bajo todas
las formulaciones: Concentrado Emulsionable, Granulado, Polvo, Polvo
Mojable y Suspensión Microcápsulas.
Existen alternativas
viables al uso de esta sustancia altamente contaminante, es cuestión
de implementarlas con el objetivo de proteger la salud de la población
y el medio ambiente. Estas incluyen enfoques ecosistémicos para
la gestión de plagas de los cultivos, tales como el uso de variedades
resistentes, reducir el estrés abiótico, la construcción
de suelos saludables, la práctica de la diversidad de cultivos,
rotación de cultivos y cultivos intercalados entre otras. También
hay preparaciones biológicas, trampas atrayentes y señuelos,
y los controles biológicos, incluyendo patógenos, parásitos
y depredadores. Estas son sólo algunas de las muchas alternativas.
Estas alternativas,
solo podrán ser implementadas, si existe un proyecto de producir
alimentos que no solo abarque la “productividad inmediata”,
sino que se piense en la salud de la gente y la protección de
los bienes naturales, suelo, agua, aire de toda la población.
Es deber de las autoridades apoyar estas alternativas y responsabilidad
de los productores implementarlas.
RAPAL Uruguay
Agosto 2012