Los
agricultores del litoral que siembran soja sin uso de herbicidas
Se
cultiva el oleaginoso sobre centeno rolado, que compite con una maleza
cada vez más resistente.
En aras
de seguir avanzando en tecnologías de proceso para la agricultura,
durante esta siembra de soja se está llevando adelante en algunos
puntos del litoral del país como en Dolores, la implantación
de el principal cultivo del país sin uso de herbicida -el más
utilizado suele ser el glifosato-.
Esta experiencia,
replicada desde Argentina donde se viene aplicando ya un par de años,
implica la utilización de cultivos de cobertura para que compitan
con las malezas.
Según
explicó a El Observador el presidente de la Asociación
Agro-Pecuaria de Dolores (AAD), Andrés Alayon, en Uruguay se
está empezando a utilizar esa técnica y se sabe que
funciona por la experiencia argentina.
“Lo
novedoso aunque se usen herbicidas de todo tipo la maleza se va adaptando
y eso genera un problema con la hierba resistente. Esto es una forma
de basarse en las mismas herramientas que te da la naturaleza. Hay
plantas que tienen alelopatía (un fenómeno biológico
por el cual un organismo produce uno o más compuestos bioquímicos)
y que compiten muy bien con la maleza. El centeno es una de esas”,
explicó el experto.
Alayon,
en línea con otros productores agrícolas de la zona,
sembró el centeno rolado previamente a la siembra de soja,
tirando la semilla antes que el oleaginoso pierda la hoja.
“Cuando
la soja pierde la hoja cae arriba de la semilla, entonces nace y después
se hace la cobertura. Se estuvo todo el invierno con el centeno de
cobertura y ahora se le paso un rolo de baja intensidad para aplastar
el cultivo de cobertura”, explicó. En lugar de secarse
con una sistema de pulverización con herbicida, lo hace de
manera natural y genera un colchón de cobertura que mejora
la salud del suelo para ser aprovechado además para próximos
cultivos.
Según
Alayon, no se usa ningún tipo de herbicida para la cosecha
y los resultados, aunque se trate de una primera experiencia en Uruguay
que en su caso abarca unas 30 hectáreas, ya son conocidos.
Además,
el productor agrícola agregó que los costos bajan con
el sistema empleado, aunque puede depender “de la problemática
de malezas que tengas”. La idea de la AAD es el año que
viene comenzar a trabajar con estas tecnologías con mayor intensidad.
El
boom sojero
La superficie
sembrada de soja pasó de 28.900 hectáreas con una producción
de 66 mil toneladas entre 2001-2002, a un área de 883.700 hectáreas
una década después, alcanzando una producción
de 2,1 millones de toneladas. Con los precios por las nubes, el área
de soja siguió creciendo hasta pasar el millón de hectáreas
y superar en tres millones las toneladas producidas en la última
zafra. La DIEA estimó que el cultivo de esta oleaginosa rondará
las 966 mil ha en la zafra 2019/20, que está en pleno proceso
de siembra, un 12% menos que en la campaña anterior.
Fuente
11 de noviembre de 2019