Naranjas con plaguicida
rechazadas por Italia pueden ser consumidas en Uruguay, según
norma
Límites
de residuos de agroquímicos para que los cítricos puedan
ser comercializados en Uruguay son menos exigentes que en Europa
Seguramente
el contenedor que transportaba 23 toneladas de naranjas desde Uruguay
y que fue rechazado por Italia, será volcado una vez que retorne
al país a fines de octubre para consumo en el mercado interno.
Al cargamento
que pertenece a la empresa salteña Naranjales Guarino -que
tiene un valor estimado de US$ 15 mil- se le detectaron en un embarque
residuos en una proporción de 0,1 miligramos por millón
del plaguicida Fentión, que es considerado categoría
2 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “moderadamente
peligroso”. Sin embargo, para la comercialización del
producto en Uruguay los límites son bastantes más elevados
que los de la Unión Europea y se cumple con creces con los
topes permitidos para poder ser comercializado a nivel doméstico.
El Reglamento
Bromatológico Nacional establece que para el caso del Fentión
–que se utiliza principalmente para el control de la mosca de
la fruta- el límite máximo es de 2 miligramos por millón
para los frutos cítricos, cuando lo encontrado en ese cargamento
en particular de naranjas fue de 0,1 miligramos por millón,
unas 20 veces por debajo del máximo exigido en Uruguay.
Incluso,
por más que la empresa no haya utilizado el plaguicida -por
los guarismos del residuo- pudo haber ocurrido que los trazos provengan
desde predios vecinos por una fumigación cercana con ese producto,
por ejemplo.
Los límites
máximos de presencia de un plaguicida o agroquímico
son establecidos por el Ministerio de Salud Pública y varían
según el producto de que se trate.
La directora
de Salud de la Intendencia de Montevideo, Analice Berón, dijo
a El Observador que las naranjas que no lograron ingresar en Italia
“están muy lejos de los límites que hay en Uruguay
en cuanto a los residuos de agroquímicos”. La jerarca
explicó que Uruguay se basa en las recomendaciones de la OMS,
particularmente establecidos en el Codex Alimentario.
En tanto,
el mínimo permitido de la presencia de la sustancia por Italia
es de 0,01 miligramos por kilo, por lo que los límites en que
llegó el cargamento en particular superaban diez veces lo establecido
para poder ingresar a ese país, en línea con las exigencias
cada vez más estrictas de la Unión Europea sobre la
producción agrícola.
Las naranjas
pertenecientes a la empresa salteña Naranjales Guarino que
iban en ese contenedor –junto a otros que ingresaron al mercado
italiano- al volver al país están en condiciones de
ser comercializadas en Uruguay o también puede ocurrir que
se exporten a otro destino que no tenga las mismas exigencias que
Europa, explico Berón.
Una vez
llegado el contenedor a fines de octubre se le realizarán controles
por parte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
El director de Servicios Agrícolas de la cartera, Federico
Montes, apuntó que estaría “muy bueno” que
también Bromatología realice análisis.
De todas
formas, Montes señaló que desde el MGAP ya estaba estipulado
eliminar del mercado uruguayo el Fentión, dado que hay otros
productos que pueden sustituirlo.
Por su
parte, el consultor en sistemas de gestión y de buenas prácticas
agrícolas, Sebastián Elola, dijo a El Observador que
puede ocurrir que los mercados de exportación rechacen productos
por residuos que en Uruguay están permitidos.
"Es
algo normal ya que la lista permitida por Uruguay es diferente a las
de los más exigentes mercados de exportación, aunque
en líneas generales los productores exportadores para aplicar
se basan en la lista de plaguicidas permitidas por los mercados de
destino", explicó.
Según
publicó el portal español especializado HortoInfo,
el Fentión está rigurosamente restringido por ser dañino
para la salud humana y el medioambiente, pudiendo ocasionar en el
intoxicado náuseas, vómitos, dolor abdominal, incontinencia
urinaria y fecal, hipersecreción bronquial, bronco-espasmo,
sudoración, lagrimeo, sialorrea, entre otras.
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