Herbicidas
y hormiguicidas en plantaciones forestales
¿Es su uso realmente necesario?
En nuestro
país las plantaciones forestales alcanzan un poco menos del
millón de hectáreas. Las mismas son propiedad distintas
empresas forestales, dentro de las cuales se encuentra Forestal Oriental
S.A. que produce anualmente unos 20 millones de plantines de eucalipto,
que pasan a engrosar las filas a ser forestadas; todo ello acompañado
del uso masivo de agrotóxicos, con el objetivo de hacerlos
crecer sanos y fuertes.
Dentro
de las etapas de la cadena productiva se encuentran las plantaciones
y la cosecha. En ambos eslabones se hace uso de agrotóxicos
-herbicidas para el control de malezas y hormiguicidas para combatir
la hormiga cortadora- aplicados antes, durante y después de
la plantación, así como luego de la cosecha.
Tanto los
herbicidas usados (Acetoclor, Haloxifop metil y Oxifluorfen) como
el hormiguicida fipronil, están catalogados como potencialmente
cancerígenos según la Agencia Internacional para la
Investigación del Cáncer (IARC), la Agencia de Protección
Ambiental de Estados Unidos(US/EPA) y la Unión Europea. A esto
se agrega que el Acetoclor es considerado un disruptor endocrino,
lo que significa que puede producir desequilibro hormonales, provocando
infertilidad y malformaciones.
Otro herbicida
que se utiliza en las plantaciones forestales es el glifosato, sobre
el cual estudios recientes señalan que puede producir malformaciones
neuronales, cardíacas e intestinales, y también cánceres.
Alternativas
a estas sustancias ¿existen?
En relación
al uso de los herbicidas en las plantaciones, ha sido una modalidad
que se ha empezado a aplicar a medida que las extensiones forestadas
son más y más grandes. Sin embargo, trabajadores forestales
recuerdan que antiguamente se carpía. Un ejemplo de esto, son
las plantaciones realizadas por la Caja Bancaria en Piedras Coloradas,
pueblo ubicado a 40 kilómetros de Paysandú, situación
que seguramente ocurrió en otras plantaciones. Es común
escuchar comentarios como éste: “en nuestro pueblo las
plantaciones forestales se realizaban con gente de aquí, y
no se hacía uso de mata yuyos sino que se carpía, y
la gente trabajaba”.
Tal pareciera
que ésta podría ser una alternativa al uso de herbicidas.
Y para
el uso del hormiguiciada fipronil ¿existe alternativa?
El fipronil
es un insecticida altamente contaminante y persistente en el medio
ambiente, catalogado como potencialmente cancerígeno. Se bioacumula,
no se descompone naturalmente y puede permanecer largos períodos,
incluso años, en el ambiente antes de desintegrarse. Puede
acumularse en los tejidos humanos y animales. Es muy tóxico
para aves, peces y la mayoría de los invertebrados y extremadamente
tóxico para las abejas.
El uso
de este hormiguicida comienza un mes antes de la plantación
y se continúa durante ocho meses y todo pareciera indicar que
se usa en grandes cantidades durante este periodo. En nuestro país
durante el 2009 se importaron 112 toneladas de este hormiguicida formulado
y 91 de principio activo, toneladas que se biocumularán por
muchas décadas y las futuras generaciones sufrirán de
los impactos.
Resulta
por lo tanto interesante saber que entre noviembre de 2007 y mayo
de 2008 Forestal Oriental junto con Bio-Uruguay (organización
privada) llevó a cabo una investigación sobre “Control
biológico de hormigas cortadoras (géneros Atta y Acromyrmex)
con hongos entomopatógenos”.
La investigación
estuvo basada en buscar una alternativa para combatir la hormiga cortadora
mediante el uso de arroz inoculado con hongos patógenos nativos.
La hormiga lleva el arroz al interior del hormiguero (al igual que
lo hace con los cebos granulados), donde el hongo patógeno
ataca al hongo (la llamada “honguera”) del que se alimentan
las hormigas. La muerte de la honguera resulta en la muerte de la
colonia entera.
La investigación
concluye que la alternativa no es contaminante y es inocua para el
personal involucrado en la tarea y para el ambiente, por lo cual se
recomienda su uso.
Es decir,
que es posible combatir la hormiga cortadora mediante el uso de arroz
inoculado con hongos patógenos.
Sin embargo,
a pesar de que hace dos años que se conoce una “alternativa
no contaminante” de control de hormigas y de que se reconoce
que el fipronil es contaminante para el ambiente y que puede afectar
la salud de los trabajadores, la empresa sigue utilizando la alternativa
contaminante.
En consecuencia,
en este tema ya no hay más excusas: el uso del fipronil es
innecesario, dado que hay una alternativa para el control eficiente
y no contaminante de la hormiga cortadora.
Artículo
basado en: “Uruguay trabajo y agrotóxicos en la forestación.
Investigación sobre aplicadores de agrotóxicos en plantaciones
de FOSA”
http://www.rapaluruguay.org/agrotoxicos/Uruguay/FOSA.pdf
RAPAL Uruguay
Julio 2010