Fipronil
El fipronil es un insecticida descubierto
y desarrollado por Rhône-Poulenc entre 1985 y 1987 y puesto en
el mercado en 1993. Aunque es efectivo contra diversas plagas, existe
preocupación acerca de sus efectos en el medioambiente y la salud
humana. Su venta ha sido promocionada activamente en muchos países
industrializados y en vías de desarrollo y su utilización
a nivel mundial está aumentando.
El fipronil pertenece a la clase de plaguicidas
denominada fenil pirazola; se trata, principalmente, de productos químicos
con efecto herbicida (1). El fipronil, sin embargo, actúa como
insecticida; su acción se realiza por contacto y a través
del estómago. En pequeñas cantidades es soluble en agua
(2); es estable a temperatura normal durante un año, pero no
es estable en presencia de iones metálicos. Con la luz solar
se degrada y produce diversos metabolitos, uno de los cuales (fipronil-desulfinil
[MB 46513]) es extremadamente estable y también más tóxico
que el compuesto original(3).
Producción
En 1997 la producción se acercaba a las 480 toneladas anuales,
pero se esperaba que subiera a 800 toneladas alrededor del año
2000(4). La producción se realiza en la planta Rhône-Poulenc
Biochimie, en Saint-Aubin-Lès-Elbeuf, Francia(5), pero recientemente
se obtuvo la aprobación para instalar una nueva planta de producción
en China, lo que permitirá llevar a cabo la síntesis,
formulación y distribución del insecticida Regent en el
mercado chino(6).
Utilización
Entre 1987 y 1996 se realizaron pruebas con el fipronil en más
de 250 plagas de insectos en 60 cultivos en todo el mundo (7); en 1997
alrededor del 39% de la producción total de fipronil se destinó
a la protección de cultivos(8).
El fipronil se comercializa bajo la marca
Regent para su uso contra las principales plagas de lepidópteros
y ortópteros en una amplia variedad de cultivos de campo y plantaciones
hortícolas y contra larvas de coleópteros en los suelos(9).
Bajo los nombres comerciales Goliath y Nexa se usa también en
el control de las cucarachas y las hormigas(10) en distintos países,
incluyendo los Estados Unidos, donde también se emplea contra
las plagas de los sembradíos de maíz, los campos de golf
y el césped comercial(11) (marca Chipco Choice). Con el nombre
comercial Adonis se utiliza además en el control de la langosta
en Madagascar(12 13 14) y en Kazajastán(15).
El fipronil también controla las plagas
de termitas y demostró su efectividad en pruebas en terreno en
Africa (16 17) y Australia(18). Para este uso se comercializa bajo el
nombre de Termidor(19).
Un total de 400 mil hectáreas fueron
tratadas con Regent en 1999. Llegó a ser el principal producto
de importación en el área de los insecticidas para los
cultivos de arroz, el segundo mercado más grande de protección
de cultivos después del algodón en China(20).
Con el nombre comercial Frontline o Top Spot,
el fipronil se usa asimismo para controlar moscas, ácaros y garrapatas
en los animales domésticos(21 22) y como un baño para
controlar las garrapatas en el ganado(23). En el Reino Unido se concedió
una autorización provisoria por cinco años para la utilización
del fipronil como un insecticida para la higiene pública(24).
Modo de acción
El fipronil es una molécula extremadamente activa y es un potente
alterador del sistema nervioso central de los insectos, vía canales
de cloro regulados por el gamma-ácido aminobútrico (GABA)(25).
A pesar del hecho de que el canal GABA es importante en la neuro transmisión
tanto en los animales vertebrados como en los invertebrados(26), y que
el fipronil sí se une al receptor GABA en los vertebrados, la
unión es ‘menos estrecha’, lo que ofrece algún
grado de selectividad(27).
Destino final en el medioambiente
La persistencia en terreno es baja-moderada en el agua y en el suelo
(vida media 10-130 horas en el agua y 45-530 horas en el suelo), con
tres productos degradados importantes que se forman en el suelo –RPA
20076 (amido), MB46513 (fipronil-desulfinil) y RPA 104615— y dos
metabolitos importantes en el agua, incluyendo MB 45950 (sulfuro). En
condiciones aeróbicas en el suelo, varios metabolitos han sido
identificados, entre ellos RPA 200766 y MB 46136 (sulfona)(28).
Se ha podido determinar que la vida media
del fipronil es de 3-7 meses en vegetación tratada, dependiendo
del substrato y del hábitat en el cual se aplique(29).
Los estudios de laboratorio muestran que
la fotólisis directa e indirecta, la volatilización y
la hidrólisis contribuyen a la disipación del fipronil
en terreno(30). De los principales degradados identificados en los estudios
de laboratorio, sólo dos (MB 46136 y RPA 200766) se encontraron
en los estudios en terreno en cantidades superiores al límite
de detección(31).
Los residuos de fipronil tienen a quedarse
en los 15 centímetros superiores del suelo y exhiben un potencial
bajo de lixiviación hacia las napas subterráneas(32).
En medioambientes acuáticos los residuos
de fipronil se mueven rápidamente del agua al sedimento; más
del 95% de los residuos son encontrados en, o sobre los sedimentos,
durante la semana en que realizó la aplicación(33).
Los estudios metabólicos mostraron
un potencial para la bioacumulación del producto fotodegradado
MB 46513 en tejidos grasos(34).
Toxicidad aguda
El fipronil está clasificado por la OMS como un plaguicida de
Clase II, moderadamente peligroso, y su LD50 oral aguda para las ratas
(la dosis requerida para matar a la mitad de una población de
animales de laboratorio) es de 97 mg/kg(35). Es menos tóxico
para los mamíferos que para algunas aves, peces y la mayoría
de los invertebrados.
El fipronil tiene una toxicidad aguda moderada
por vía oral o por inhalación en las ratas. La absorción
dérmica en las ratas es inferior al 1% tras 24 horas y su toxicidad
se considera baja. En cambio tiene una toxicidad dérmica moderada
en los conejos(36).
El producto fotodegradado MB 46513 parece
tener una toxicidad aguda más elevada para los mamíferos
que el propio fipronil, por un factor de alrededor de 10(37).
Efectos crónicos
El fipronil es neurotóxico tanto en las ratas como en los perros,
tal como lo indican el screening agudo y sub-crónico realizado
en ratas, los estudios de neurotoxicidad del desarrollo y carcinogénesis
en las ratas y dos estudios crónicos sobre perros(38).
Ha habido una incidencia baja de reacciones
severas de la piel tras el tratamiento con Frontline Spray, con Top
Spot para gatos y Top Spot para perros; en la mayoría de los
casos se produjo irritación de la piel y/o pérdida de
pelo en el sitio de la aplicación. Hay alguna sugerencia de que
los perros se ven afectados en forma más severa que los gatos(39).
El fipronil es carcinogénico para las ratas en dosis de 300 ppm
en machos (12,68 mg/kg/día) y en hembras (16,75 mg/kg/día)(40),
y causa cáncer de la tiroides relacionado con la alteración
del status tiroides-pituitaria(41). Sin embargo el fipronil no fue carcinogénico
para los ratones hembras al ser administrado en dosis de 30 ppm(42 43).
El fipronil se asocia con efectos reproductivos en ratas a las que se
les suministró 95.4% de fipronil en forma continua en la dieta
a 300 ppm; Esta asociación se basa en signos clínicos
de toxicidad, disminución del tamaño de las deposiciones,
disminución del peso corporal, disminución del porcentaje
de animales que se aparearon, reducción del índice de
fertilidad, reducción de la supervivencia post implantación
y de la sobrevivencia postnatal de las crías, y retraso en el
desarrollo físico(44).
Salud humana
Se han realizado muy pocas investigaciones con sujetos humanos, aunque
se han utilizado células humanas en algunos estudios de carcinogenicidad
en los que no se detectaron efectos adversos(45).
El fipronil ha sido clasificado como carcinógeno
del Grupo C (Posible humano), sobre la base de un aumento en los tumores
de la célula folicular tiroídea en ratas de ambos sexos(46).
No obstante, los tumores de la tiroides inducidos por el fipronil en
las ratas no son considerados relevantes para la salud humana en el
Reino Unido(47).
El Departamento de Conservación Ambiental
de Nueva York (New York State Department of Environmental Conservation)
determinó que dos productos de la marca Top Spot no presentaban
ningún riesgo significativo de exposición para los trabajadores
que aplicaran el producto. Sin embargo, en 1966 surgieron precupaciones
acerca de la exposición humana a tratamientos de fumigación
con Frontline, que llevaron a que no se autorizara el registro del producto
en spray. Se consideró que los peluqueros de mascotas y los veterinarios
corrían riesgo de exposición crónica vía
inhalación y absorción dérmica durante la aplicación
del spray, asumiendo que podrían tener que atender hasta 20 perros
grandes al día(48).
Efectos sobre la vida silvestre
Pruebas de toxicidad en laboratorio
El fipronil es altamente tóxico para ciertos grupos de aves gallináceas
(LD50 aguda para la codorniz Bobwhite = 11.3 mg/kg), mientras que es
relativamente inocuo para los paserinos (LD50 para el gorrión
de campo = 1120 mg/kg) y las aves de caza (LD50 para el pato Mallard
> 2150 mg/kg)(49).
La LD50 del fipronil para la lagartija ‘fringe-toed’
(Acanthodactylus dumerili) [Lacertidae] ha sido calculada en 30 µg
a.i./g peso corporal en las pruebas de laboratorio, lo que indica una
alta toxicidad. La mortalidad fue tardía y las lagartijas murieron
dentro de las cuatro semanas posteriores al tratamiento(50). La actividad
locomotriz, el consumo de presas y el peso corporal se mantuvieron significativamente
más bajos en las lagartijas alimentadas con presas tratadas con
fipronil que en el grupo de control, en un período de 2 a 4 semanas
después del tratamiento. No hay datos sobre otras especies de
lagartijas(51).
La toxicidad del fipronil para los peces
varía según las especies. Es de muy alta toxicidad para
el pez luna de agalla azul (LC50 (Concentración letal) (96 h)
= 85 µg/l), altamente tóxico para la trucha arcoiris (LC50
(96 h) = 248 µg/l) y altamente tóxico para la carpa europea
(LC50 (96 h) = 430 µg/l)(52 53). También tiene una muy
alta toxicidad para una de las tilapias africanas (Oreochromis niloticus)
(LC50 (96 h) = 42 µg/l)(54). En concentraciones superiores a 0.0066
ppm(55) el fipronil afecta el crecimiento de las larvas de la trucha
arcoiris.
El fipronil asimismo es tóxico para
una amplia variedad de invertebrados acuáticos, de muy alta toxicidad
para los camarones y otros crustáceos y también para las
ostras(56 57).
El fipronil es además altamente tóxico
para las abejas(58) y las termitas(59). Tiene la más alta toxicidad
aguda para el parasitoide Bracon hebetor [Hymenoptera: Braconidae] con
una LC50 de 0.09 mg/cm, y el segunto más alto coeficiente
de riesgo (RQ) de los siete insecticidas examinados por el estudio Locustox
de la FAO(60). Al parecer reduce la longevidad y la fecundidad de los
parasitoides bracónidos hembras y “es posible prever efectos
a largo plazo sobre la reproducción”(61). Entre los seis
insecticidas examinados en el estudio Locustox, el fipronil recibió
la más alta calificación de riesgo para los escarabajos
tenebriónidos benéficos(62). Es prácticamente no
tóxico para los gusanos de tierra(63).
El metabolito MB 46136 es más tóxico
que el producto original para las especies avícolas examinadas
(de muy alta toxicidad para las aves de caza de tierras altas y moderadamente
tóxico para aves acuáticas en una base oral aguda)(64).
Además el metabolito MB 46136 es más tóxico que
el producto original para los peces de agua dulce (6,3 veces más
tóxico para la truca arcoiris y 3,3 veces más tóxico
para el pez luna de agalla azul). Los metabolitos MB 46136 y MB 45950
son más tóxicos que el original para los invertebrados
de agua dulce (el MB 46136 es 6,6 veces más tóxico y el
MB 45950 es 1,9 veces más tóxico)(65).
Estudios en terreno
Se han realizado pocos estudios acerca de los efectos del producto sobre
la vida silvestre. Sin embargo los estudios del impacto no buscado (non-target)
de las aplicaciones de emergencia de fipronil (Adonis 7,5), tales como
las fumigaciones de barrera para el control de la langosta en Madagascar,
mostraron impactos adversos en las termitas (Coarctotermes spp.), que
parecen ser severos y duraderos. También hubo indicaciones de
efectos adversos en el corto plazo en varios otros grupos de invertebrados,
en una especie de lagartija (Mabuya elegans) y en varias especies de
pájaros (entre ellos el devorador de abejas de Madagascar)(66).
En pruebas de campo del fipronil para el
control de la langosta del desierto, en Mauritania, se encontraron efectos
no buscados (non-target) sobre algunos insectos (escarabajos depredadores
y detritivoros, algunas abejas y avispas parásitas). Dosis muy
bajas (0,6-0,0 g a.i./ha) usadas contra los saltamontes en Nigeria causaron
impactos en insectos ‘non-target’ comparables a aquellos
causados por otros insecticidas utilizados en el control de los saltamontes(68).
Siguen sin conocerse las implicaciones que esto tiene para otras formas
de vida silvestre y para la ecología del habitat, pero parece
poco probable que se trate de implicaciones severas.
El control de los saltamontes en Siberia
tuvo un mayor impacto sobre la vida silvestre invertebrada con la utilización
de fipronil que con clorpirifos(69).
Agricultura sustentable
Existe evidencia conflictiva acerca de la conveniencia del uso del fipronil
en el Manejo Integral de Plagas (IPM, por su nombre en inglés),
sistema reconocido generalmente como una vía hacia una agricultura
más sustentable ecológicamente. Los estudios en terreno
han arrojado resultados muy variados que van desde una buena selectividad
del fipronil para ciertos insectos benéficos y menor toxicidad
que el metil parathion (altamente tóxico) y el endosulfón(70),
pasando por una declinación leve y transitoria de la abundancia
de ciertos depredadores y parasitoides y escasa diferencia entre el
fipronil y otros insecticidas(71 72 73), hasta una reducción
de artrópodos benéficos e inferior prevención del
daño a los cultivos que un insecticida comparable(74).
Las pruebas hechas en Vietnam sugieren que
el uso del fipronil es incompatible con el IPM en el arroz debido a
la alteración que causa en los enemigos naturales y a sus efectos
adversos en los organismos acuáticos(75 76). El estudio también
pone en duda que el fipronil actúe como un estimulante del crecimiento
de las plantas(77). Este hallazgo, al igual que los efectos sobre los
organismos acuáticos fueron rechazados por los fabricantes(78),
pero la alteración causada en los enemigos naturales no lo fue.
La investigación sobre el Locustox
llegó a la conclusión de que el fipronil es relativamente
tóxico para los invertebrados beneficiosos estudiados (enemigos
naturales e insectos del suelo)(79).
El uso de fipronil para el control de la
langosta pueden tener también impactos potencialmente negativos
para las prácticas agrícolas sustentables en las tierras
de pastoreo de Madagascar si la reducción de la actividad de
las termitas afecta el ciclo de los nutrientes del suelo y de la filtración
del agua en el terreno. Sin embargo habrá que realizar nuevos
estudios para confirmar esta posibilidad(80).
Los problemas de los países
en vías de desarrollo
Hay pocos situaciones que puedan considerarse como exclusivas del fipronil,
en relación a su uso en los países en vías de desarrollo
–la mayoría de ellas son pertinentes para la utilización
de cualquier plaguicida. Destacan, sin embargo, los siguientes riesgos
en relación al fipronil, dadas sus características específicas
y las condiciones y situaciones en las que puede ser utilizado en los
países menos desarrollados:
• Clima – debido a los niveles de calor que con frecuencia
se dan en las zonas tropicales, aumenta la probabilidad de que no se
utilicen ropas protectoras al momento de aplicar el fipronil o al entrar
en contacto con él poco después de su aplicación.
Esto es materia de preocupación debido a los posibles riesgos
para la salud humana y a las características irritantes que se
sabe que tienen determinadas formulaciones.
• Eliminación de envases – Los envases de los plaguicidas
se transforman en posesiones atractivas y valiosas en las comunidades
pobres y con frecuencia se destinan a usos tales como recipientes para
guardar otras cosas, etc. Es muy raro que se les dé una limpieza
adecuada antes de destinarlos a estos fines, lo que resulta preocupante,
debido a los posibles riesgos para la salud.
• Analfabetismo – los problemas asociados a la incapacidad
de leer las advertencias impresas en las etiquetas, al momento de utilizar
los productos, pueden contribuir al aumento de los riesgos para la salud
humana.
• Falta de conocimientos ecológicos –cuando se sabe
poco sobre la ecología de los hábitats que eventualmente
vayan a ser tratados con fipronil, no es posible predecir los efectos
sobre la vida silvestre ni las implicaciones para la estructura y funcionamiento
del ecosistema.
• Fauna única, inusual y/o escasamente conocida –
las grandes diferencias que existen en la toxicidad del fipronil para
distintos animales (incluso aquellos con una estrecha relación),
impide realizar evaluaciones para predecir riesgos en áreas que
poseen una fauna inusual, a menos que se realicen estudios extensivos
sobre las especies locales. Se ha enfatizado más de una vez la
necesidad de incorporar información sobre las especies indígenas
en las evaluaciones de riesgo en regiones semi áridas, especialmente
en las charcas temporales(81 82).
Conclusión
El fipronil es un insecticida de alta efectividad y amplio espectro,
con un valor potencial para el control de numerosos cultivos, de la
higiene pública y de plagas en ambientes de cuidado de mascotas
y de atención veterinaria. Por lo general puede aplicarse en
dosis bajas a muy bajas, a fin de lograr un control de plagas efectivo.
Han surgido algunas interrogantes acerca
de si el fipronil es apropiado para su uso en el manejo integral de
plagas; los estudios sugieren que esto debe evaluarse caso por caso.
En algunas circunstancias puede alterar las poblaciones de enemigos
naturales, dependiendo de los grupos y especies afectadas y del momento
elegido para la aplicación.
Su toxicidad aguda varía ampliamente,
incluso entre animales pertenecientes a los mismos grupos (ver más
arriba). Esto significa que los hallazgos toxicológicos obtenidos
en los animales utilizados para pruebas estándar no son necesariamente
aplicables a los animales de áreas silvestres. Es especialmente
importante efectuar pruebas con las especies locales, para determinar
si los productos a base de fipronil son adecuados para su registro en
diferentes países o hábitats y si representan riesgos
para la vida silvestre a la cual no está destinado el producto
(non-target wild life).
La decisión de usar fipronil debe
ser objeto de una cuidadosa consideración cuando existe la posibilidad
de contaminación del medio ambiente acuático, ya que este
producto químico es altamente tóxico para algunos peces
e invertebrados acuáticos.
Los niveles de dosis en los cuales el fipronil
produce cáncer de la tiroides en las ratas son muy altos y poco
probables de ocurrir en condiciones de uso normal. Está en discusión,
además, la relevancia que esto pueda tener en materia de riesgos
para la salud humana. Sin embargo, en los países en vías
de desarrollo, donde el analfabetismo, la falta de ropas protectoras
y el uso posterior de los tambores de insecticidas aumentan el riesgo
de contacto humano con el producto por sobre las dosis recomendadas,
bien puede justificarse un enfoque precautorio.
En general, parecería imprudente utilizar
un insecticida a base de fipronil sin un monitoreo ambiental que acompañe
su uso en situaciones, regiones o países donde no ha sido empleado
antes y donde su uso puede llevar a que el producto químico se
introduzca en todo el medio ambiente o a que entre en contacto con la
gente.
La presente hoja informativa fue redactada
por personal del Instituto de Recursos Naturales (Natural Resources
Institute). Puede encontrarse una versión ampliada en un instructivo
sobre el fipronil (Fipronil Briefing Document) elaborado por PAN UK.
Referencias
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[Este artículo fue publicado
por primera vez en Pesticides News No.48, June 2000, p20]
Traducción: Graciela Carbonetto
RAP-AL, Enlace 64, 2004