Tan
chiquito y tan potente
Por
- Eliana Arismendi
Investigadores de la Universidad de Nebrasca Lincoln,
en conjunto con investigadores de la Universidad de Illinois y el Departamento
de Agricultura de EE.UU, pueden haber encontrado la primera causa del
desorden del colapso de colmenas (DCC), para los agentes patógenos
y otros problemas ambientales como el uso de plaguicidas. DCC es un
síndrome caracterizado por la desaparición repentina de
las abejas adultas de la colonia. Este problema ha sido muy grave para
algunos apicultores en EE.UU. y en otros países.
¿Qué
encontraron de nuevo?
Compararon la expresión génica de colonias
de abejas con DCC y colonias de abejas sanas, y encontraron en las colonias
con DCC daños en sus ribosomas.
Los ribosomas permiten la fabricación de las
proteínas y “si los ribosomas de las abejas están
comprometidos, las abejas no pueden superar una exposición a
pesticidas, infecciones con hongos o bacterias, o una nutrición
insuficiente, porque el ribosoma tiene un papel principal en la supervivencia
de cualquier organismo” señaló la directora de entomología
de la Universidad de Illinois, May R. Berenbaum.
Al estudiar los patógenos de las colonias con
DDC los investigadores encontraron presencia de un tipo de virus, de
la familia de Picornaviridae, que se lo encuentra muy comúnmente
en un ectoparásito de abejas, el ácaro Varroa jacobsoni.
Éste último fue accidentalmente introducido a EE.UU en
el año 1986 y se cree aumentó mucho la cantidad de patógenos
virales. La lista de Picornavirus que afecta a las abejas es larga e
incluye el virus de la Parálisis Aguda de Israel.
De este modo, Varroa jacobsoni puede transmitir Picornavirus
a las abejas, y este último ataca a los ribosomas de las abejas,
que las deja sin respuesta de defensa frente a exposiciones de estrés,
como pesticidas y otros patógenos. La pérdida de función
ribosómica podría explicar muchos de los fenómenos
asociados con DCC, según Berenbaum. (1)
Que pasa
en Uruguay
En Uruguay varios estudios se han hecho respecto al
tema “despoblamiento” de las colmenas, que ha provocado
inmensas pérdidas, con un grave impacto económico que
afecta a prácticamente todas las zonas productoras de miel.
Dada la gravedad de estos episodios a nivel mundial,
se ha puesto énfasis para llegar específicamente a los
factores involucrados, para poder enfrentar con eficacia este problema.
El Laboratorio de Microbiología del Instituto
de Investigaciones Biológicas “Clemente Estable”
identifica la presencia del virus de la Parálisis Crónica
y virus de la Parálisis Aguda en Uruguay, con la existencia de
más de ocho virus en una misma colonia de abejas, indicando que
estos virus se encuentran ampliamente distribuidos en Uruguay.
El virus de la Parálisis Crónica, presenta
síntomas en las abejas, como temblores, que no vuelen, y queden
tiradas fuera de la colmena, pero el virus de la Parálisis Aguda,
no presenta ningún síntoma visible en las abejas y solo
se puede identificar con un estudio de laboratorio. Este último
es el responsable de la mortandad, de colmenas afectadas con el ácaro
Varroa jacobsoni en Estados Unidos (2).
Sumado a éste, otro hallazgo que presenta INIA
en la Jornada de apicultura de abril 2009, de suma importancia para
esta problemática, es que existe un cambio en la sensibilidad
a los tóxicos en las abejas de Uruguay, dada por la existencia
de un biotipo de abeja que tiene mayor sensibilidad a los insecticidas;
por este motivo deberían de ser re-evaluados los parámetros
de seguridad para el uso de cada agrotóxico (3). En especial
de fipronil, que es un potente insecticida, que afecta particularmente
a las abejas, pero también a peces y aves. Es además nocivo
para la salud humana y animal en general. Fue establecido como sustituto
del mirex para combatir hormigas por el Ministerio de Ganadería,
Agricultura y Pesca (MGAP) en 2004.
El fipronil debería estar completamente prohibido
en Uruguay, una situación a la que seguramente se llegará
si los apicultores organizados continúan defendiendo su derecho
a producir.
El 30 de julio, el Ministerio de Ganadería, Agricultura
y Pesca resolvió ampliar las restricciones en relación
al uso del insecticida fipronil.
A partir de la entrada en vigencia de esta resolución,
“solo podrá autorizarse el ingreso al país del ingrediente
activo fipronil con el objetivo de comercializarse y utilizarse con
fines agrícolas, para el control de hormigas en formulación
cebo granulado y para uso curasemilla en arroz bajo las condiciones
en sus correspondientes registros”. Es decir, que de acuerdo a
esta nueva resolución, queda permitido el uso del fipronil en
las formulaciones de cebo granulado (hormiguicidas) y suspensión
concentrada (curasemillas).
¿Se
cumple esta resolución?
Recientemente en Cuchilla de Rocha, Canelones han apareciendo
abejas muertes, en algunos casos ha sido a los mismos apicultores que
el año pasado perdieron sus colmenas. Dada la muerte de colmenas
por segundo año consecutivo, algunos de los apicultores se encuentran
en la disyuntiva de continuar o no con la producción.
Se hizo la denuncia de las recientes perdidas frente
a las autoridades de la Dirección General de Servicios Agrícolas
(DGSA), tomaron muestras, revisaron colmenas y polen, pero a la fecha
nada se sabe sobre los resultados.
Apicultores de la zona dicen que se está aplicando
fipronil en los almácigos de cebollas y en variedad de frutales,
viñedos, durazneros y cítricos.
Si bien la resolución del 30 de julio restringe
su uso, éste por un lado no se controla y por otro lado las formulaciones
aprobadas se venden ampliamente en las agropecuarias.
Con estos hallazgos tan relevantes en EE.UU y en Uruguay
para poder salvar las colmenas de nuestro país, se espera que
se haga rápidamente lo necesario para revertir la situación.
Poniendo todas las fuerzas, por un lado en combatir los virus que dejan
sin respuesta de defensa a las abejas y por el otro a decir no al uso
de agrotóxicos.
Los polinizadores son clave en el mantenimiento de las
comunidades vegetales y por esto también, de muchos animales,
entre los que se encuentra el ser humano, que depende directamente o
indirectamente de estos, para la obtención de alimentos, vestimenta
y medicinas.
1. http://www.beyondpesticides.org
2. http://www.iibce.edu.uy/
3. http://www.inia.org.uy/online/site/publicacion-ver.php?id=1888
Setiembre 2009