Encuentran
residuos de glifosato en zona de recarga del Acuífero Guaraní
y en comunidad indígena
BASE
Investigaciones Sociales
Un
equipo formado por investigadoras de universidades de Francia y Paraguay
estudiaron la situación de las comunidades de Campo Agua'e (Canindeyú)
y Luz Bella (San Pedro). En la primera encontraron residuos de glifosato
en el desagüe de un sojal que desemboca en el arroyo donde los
pobladores se bañan y pescan; mientras que en la segunda, encontraron
los residuos en el humedal de un arroyo local. Este último sitio
es zona de recarga de las aguas del Acuífero Guaraní,
por lo que las investigadoras advierten de un posible daño medioambiental
a la reserva de agua dulce.
El
equipo lo integran la ingeniera agrónoma Bárbara Annett,
la ingeniera química Fabiola Adam, y dos aspirantes a geólogas
Myriam Payeur y Anaïs Piolet, gracias a una cooperación
internacional entre la Universidad Católica, Departamento de
Ingeniería Civil, Industrial y Ambiental (DICIA-UC) de Paraguay,
y la Escuela Nacional Superior de Geología Instituto Nacional
Politécnico de Lorena (ENSG-INPL) de Francia. El trabajo se llama
“Diagnóstico
de la presencia de glifosato en arroyos superficiales de los Departamentos
de Canindeyú y San Pedro” y fue elaborado durante los
tres primeros de meses del año en curso (2011).
El
objetivo fue detectar la existencia o no de glifosato, el herbicida
que utiliza la soja transgénica Round Up Ready de la empresa
transnacional Monsanto y otras sojas transgénicas, en dos poblaciones
con antecedentes de intoxicaciones, como Campo Agua'e y Luz Bella. La
primera es una comunidad de indígenas ava guaraní y está
ubicada en el distrito de Curuguaty, Departamento de Canindeyú;
y la segunda es un asentamiento campesino que está en el distrito
de Guayaibí del Departamento de San Pedro.
Glifosato
en dos puntos estudiados
Se
tomaron tres muestras de agua en la comunidad Campo Agua'e; una en una
naciente de agua de donde la comunidad bebe y usa para limpieza; otra
en el arroyo Lucio Kue donde la población se baña y pesca,
y otra en un desagüe que proviene de un cultivo de soja y desemboca
en el arroyo mencionado. En las dos primeras no se encontró el
químico, pero en el desagüe del sojal “se detectó
la presencia de glifosato con valor de 0,114 ppb (partes por billón)”.
En
Luz Bella se estudiaron las aguas de la naciente del arroyo Ñequita
(a 300 metros de un cultivo de soja) y en un segundo momento los humedales
del arroyo Moroti (a 200 metros de un cultivo de soja). En el primer
lugar se encontró glifosato en un valor de 0,189 ppb (partes
por billón).
Con
los resultados de que hay glifosato en la zona de los humedales de Luz
Bella, las investigadoras advierten que es una zona donde aflora la
formación geológica Misiones, que “constituye un
área de recarga del Acuífero Guaraní, por lo que
su interés y protección debe ser tenido muy en cuenta,
ya que cualquier tipo de contaminación, y principalmente por
uso de agroquímicos, tendría un impacto potencial en lo
que se refiere a la calidad de las aguas del Acuífero”.
Hacen
falta más estudios
En sus conclusiones, el equipo investigador insta al Estado paraguayo,
y especialmente al Ministerio de Salud (debido a lo vulnerable de las
comunidades), a organizaciones campesinas y otras instituciones a “ampliar
las mediciones a otros contaminantes más peligrosos a corto plazo
para la salud humana”. En ese aspecto, hay que puntualizar que
el trabajo en Agua'e y Luz Bella exclusivamente se centró en
buscar la presencia de glifosato y no otro componente químico
utilizado en la soja y otros cultivos. Es decir, si bien en algunas
de las tomas hechas en esta investigación no se encontró
glifosato, eso no quiere decir que no haya otro tipo de agroquímicos
que estén afectando la salud humana y el medio ambiente en las
fuentes de agua.
La
investigación también menciona la muerte repentina de
Rubén Portillo y la intoxicación de 20 de sus vecinos,
ocurrida en la colonia Yerutí entre el 6 y el 13 de enero pasados.
Y afirma que aparentemente la muerte y las intoxicaciones que se registraron
no se deberían al glifosato, pero que “este triste hecho
sugiere el riesgo relacionado a otros agroquímicos utilizados
sin control en los cultivos intensivos de soja, y la necesidad (…)
de conocer primeramente con precisión las prácticas agrícolas
en estas zonas”.
24
marzo 2011
Fuente:
http://www.baseis.org.py/base/leermasDestac.php?noticia=338