Bromuro
de metilo
VINCULAN
A PLAGUICIDA CON EL CÁNCER
Investigación gubernamental
descubre que el riesgo de contraer la enfermedad es mayor entre los
agricultores expuestos al producto químico.
Un estudio que abarcó
a 31.000 agricultores y a sus esposas, en Carolina del Norte, Estados
Unidos, indica que la exposición a un agroquímico de uso
muy difundido puede incrementar el riesgo de cáncer de la próstata.
El estudio federal hizo un
seguimiento a más de 55.000 hombres, en su mayoría agricultores,
en los estados de Carolina de Norte y de Iowa, que aplicaban plaguicidas.
Se descubrió que a lo largo de un período de cuatro años
la incidencia del cáncer a la Próstata en este grupo fue
un 14 por ciento mas alta que la esperable en la población en
general.
Siete de los 45 plaguicidas
evaluados por la investigación mostraron posibles conexiones
con el cáncer prostático. El bromuro de metilo fue el
que mostró la mayor relación con el cáncer. Aplicado
en forma de gas, este producto fumigante permite esterilizar los suelos
antes de plantar, ya que mata insectos nematodos, malezas y agentes
patógenos.
Otros seis plaguicidas -clorpirifós,
cumafos, fonofos, forato, permetrina y butilato, parecían aumentar
el riesgo sólo entre quienes tenían una historia familiar
de la enfermedad.
El cáncer más
frecuente en Carolina del Norte a fines de la década de 1990,
fue el cáncer de próstata, con aproximadamente 144 casos
por cada 100.000 personas, de acuerdo con las estadísticas de
salud de ese estado. Obviamente, estos resultados nos preocupan",
indicó Anne Coan, directora de recursos naturales de Farm Bureau
Federation de Carolina del Norte.
Actualmente son menos los
agricultores de Carolina del Norte que utilizan el Bromuro de metilo
en la preparación de los suelos para el transplante de las matas
de tabaco, señaló Coan, quien participa en un panel estatal
que asesora la investigación. Y los agricultores saben más
acerca de los riesgos de los Plaguicidas que las generaciones anteriores.
Pero no existe una sola alternativa
para el bromuro de metilo, añadió.
Aún se utilizan millones
de toneladas anuales del plaguicida, pero el bromuro de metilo está
en la etapa de eliminación gradual debido a que reduce la capa
de ozono de la atmósfera. Su uso en los países desarrollados,
incluyendo Estados Unidos, deberá terminar en 2005.
Estados Unidos o a instancias
de los cultivadores de frutillas, tabaco y pimientos de Carolina del
Norte o solicitó ante las Naciones Unidas una exención
que le permita seguir usando el producto químico, en menor escala.
La petición hace referencia al hecho de que no existe una alternativa
práctica.
"El bromuro de metilo
está causando bastante daño y ha sido incluido en muchas
listas de substancias que deben eliminarse paulatinamente", declaró
Fawn Pattison, del Agricultural Resources Center de Raleigh, que promueve
alternativas a los plaguicidas tóxicos. "Nos causa preocupación
tanto por sus efectos sobre la salud como por la reducción del
ozono."
El reciente informe es parte
de un estudio que incluye a casi 90.000 usuarios del plaguicida en lowa
y a sus cónyuges, iniciado en 1993. Se le conoce como Estudio
de la Salud Agrícola (Agricultura! Health Study) y en su ejecución
participan el Instituto Nacional del Cáncer, el Instituto Nacional
de Ciencias del Medio Ambiente y la Agencia para la Protección
del Medioambiente. Se eligió a Carolina del Norte a causa de
su agricultura diversificada.
Entre 1993 y 1999 se presentaron
566 nuevos casos de cáncer de la próstata entre los 55.000
agricultores, en comparación con los 495 que se predijo a partir
de su tasa de incidencia en los dos estados seleccionados. El riesgo
de cáncer aumentaba a medida que los agricultores utilizaban
con mayor frecuencia el bromuro de metilo y a medida que aumentaba también
el tiempo en que estuvieron expuestos a él durante su vida.
El Bromuro de metilo se encuentra
en la lista de probables carcinógenos ocupacionales elaborada
por el gobierno federal.
"No podemos descartar
la posibilidad de que lo que observamos haya ocurrido únicamente
por azar", declaró Aaron Blair, un investigador del Instituto
Nacional del Cáncer que colaboró en la redacción
del informe. Los resultados de la investigación quedarían
confirmados, indican los funcionarios, si continúan apareciendo
más cánceres de lo normal entre los sujetos del estudio.
Fuente: Por Bruce Henderson.
Artículo publicado en el Charlotte Observer, Estados Unidos,
el 6 de mayo de 2003