Qué
beneficios se obtienen al consumir naranja?
Esta
fruta, que es la estrella durante el otoño y el invierno, se
puede incluir en el desayuno, también como postre o entre las
comidas a lo largo del día al tratarse de una opción
saludable. Lo ideal es consumir la naranja entera y no sólo
su jugo porque se pierde la fibra -la cual brinda importantes propiedades
nutricionales-.
Cada
100 gramos de naranja, si se toma en cuenta a la pieza entera -es
decir, jugo y fibra- el aporte será de 38 calorías,
y también se obtendrán 89 gramos de agua, nueve de hidratos
de carbono y casi uno de proteína. Además, es fuente
de minerales -potasio, calcio, fósforo, magnesio, sodio, hierro,
zinc, yodo y selenio- y de vitaminas -C, niacina o B3, E, tiamina
o B1, piridoxina o B6, riboflavina o B2, carotenos, retinol y ácido
fólico o B9-.
Principales
razones para sumarla a la dieta habitual
Posee
acción diurética debido al agua que contiene: a través
de la orina se eliminan toxinas y productos de desecho que se encuentran
en el organismo. A esto se suma que su consumo frecuente tiene efecto
cardioprotector y poder antioxidante. La lista de ventajas también
contempla los siguientes puntos:
•
Contribuye a mantener la regularidad de la movilización del
intestino y, por ende, también a prevenir el estreñimiento.
• Favorece el buen funcionamiento del sistema inmunológico.
• La fibra de la naranja hace que los hidratos de carbono se
vayan absorbiendo poco a poco, evitando picos de azúcar en
sangre; se trata de una característica esencial para las personas
con diabetes.
• Ayuda a mantener el tracto intestinal en buen estado, lo cual
es importante para prevenir enfermedades del intestino delgado y colon.
• Su consumo regular es bueno para cuidar la vista, huesos y
dientes.
• Estimula la producción de colágeno, por lo que
ayuda a tener una piel más joven y retrasar la aparición
de arrugas. Además, acelera la curación de heridas y
el proceso de cicatrización.
Al mismo tiempo, se aclara que se le desaconseja su consumo a las
personas que padecen hernia hiatal, úlcera gástrica
o duodenal, gastritisInflamación aguda o crónica de
la mucosa (ver) del estómago. y litiasis biliar (cálculos).
La
Red 21