Erupción
de volcán deja sin ensalada de fruta a los británicos
¿Y
la soberanía alimentaria?
El
24 de marzo el volcán islandés Eyjafjallajokull se activa
después de 190 años y el día 14 de abril entra
en erupción soltando a la atmósfera una gigantesca nube
de ceniza. La erupción provoca derretimiento en una tercera parte
del glaciar Fimmvorduhals y la gran nube de ceniza obliga a la suspensión
de más de 20 mil vuelos en todo el continente europeo, dejando
sin transporte aéreo a millones de pasajeros en todo el mundo
y desabastecimientos de alimentos y materias primas a compañías
en distintos puntos del planeta.
No
solo los pasajeros han quedado varados en los aeropuertos
Las
valijas de los pasajeros no es lo único que se carga en la bodega
de un avión comercial Boeing 747, de hecho, cerca de 70% de la
carga aérea que entra al Reino Unido va cargada con alimentos
perecederos y otros artículos de alto valor, desde joyería
hasta productos farmacéuticos.
La
prohibición de los vuelos en el Reino Unido podría causar
escasez en pocos días en las cadenas de supermercados que venden
productos perecederos, incluyendo frutas exóticas, espárragos,
cebollas de verdeo, lechugas, y ensalada de fruta pre- empaquetada.
Algunas
de las ensaladas de fruta pre-empaquetada que se venden en los supermercados
de las grandes cadenas alimenticias, son preparadas, cortadas y empaquetadas
en países de África y Asia, y enviados en transporte aéreo
al Reino Unido, desembarcando en Heathrow, principal aeropuerto británico
de la ciudad de Londres.
El Reino Unido importa cerca del 90% de la fruta y el 60% de los vegetales.
Gran parte de ésta es transportada en barco, como por ejemplo
las bananas de las islas del Caribe llegan a Southampton y Portsmouth.
Sin embargo, las frutas exóticas que se encuentran en los supermercados
vienen en avión. La mayoría de las cadenas de supermercados
británicos operan con el tiempo preciso, para que las frutas
y verduras, lleguen en perfectas condiciones y sean distribuidas a sus
locales. Pero cuando un desastre como éste ocurre, la escasez
de algunos artículos puede en un tiempo muy corto hacerse sentir.
Dos
días después de haber ocurrido la erupción del
volcán y haber dejado a miles de aviones sin poder realizar sus
vuelos, uno de los representantes de Marks y Spencer, cadena importante
de supermercados británica dice que “algunas rubros de
frutas, verduras y flores llegan por avión”, agregando
que “por ahora no esperamos tener problemas de abastecimiento,
pero por supuesto estamos atentos a lo que pueda suceder”. Un
representante de otras cadenas alimenticias comenta que, “el abastecimiento
de ananá cortada en cuadritos procedente de Ghana y maíz
dulce de Tailandia serán los primeros alimentos en desaparecer
de los estantes de los supermercados.”
Dependencia
alimentaria y soberanía alimentaria
La
tecnología aún no ha descubierto como desactivar un volcán
o como dirigir una nube de cenizas para una región u otra, o
hacer que ésta descienda sin causar daños adversos al
medio ambiente. La erupción del volcán es uno de los tantos
hechos naturales que no es posible de controlar. Sin embargo éste
podría servir para valorar la producción de alimentos
a nivel local y la riqueza que tienen los países productores
de alimentos.
La
alimentación de la población del Reino Unido depende fundamentalmente
de los alimentos que otros países producen en distintos lugares
del mundo, y probablemente unos cuantos países de Europa (principalmente
del norte), se encuentran en la misma situación. Países
europeos pueden acceder al mercado porque cuentan con los medios para
hacerlo; sin embargo su dependencia pone en jaque su seguridad alimentaria,
por no tener soberanía alimentaría.
Países
como Gran Bretaña han perdido su producción local y la
capacidad de autoabastecimiento. Una situación incontrolable
como ha sido la erupción del volcán islandés, les
ha dejado sin su ensalada de frutas y otras verduras que reciben a diario
desde distintos puntos del planeta por avión. Imaginemos un desastre
aún mayor ¿como podría éste influir en la
alimentación de muchos países europeos que dependen casi
totalmente de la producción de otros?
Los
británicos han quedado estos días en espera de su ensalada
de frutas o de las verduras que vienen desde África o Asia. Este
hecho es solo una muestra muy pequeña de lo que puede significar
perder la soberanía alimentaria y la posibilidad de producir
los alimentos localmente.
En
ese marco, importa resaltar que sólo es posible alcanzar la seguridad
y soberanía alimentaria, entendiéndose esta última
como el derecho legítimo a los alimentos básicos de la
población priorizando la producción local y nacional,
respetando la diversidad productiva y cultural.
¿No
será hora de pensar si en Uruguay estamos perdiendo nuestra soberanía
alimentaria al destinar un millón de hectáreas a plantaciones
de árboles, que no se comen, casi otro millón de hectáreas
a la soja transgénica, que tampoco se come, y otras tantas a
producir alimentos con el único objetivo de exportar y producir
agrocombustibles? Situación que podría agravarse aun más
con los emprendimentos mineros y otra planta de celulosa en planes de
ingresar a nuestro País Natural Productivo.
Fuente:
http://www.guardian.co.uk/business/2010/apr/16/flight-ban-shortages-uk-supermarkets
María
Isabel Cárcamo
Abril 2010