Suecia: investigaciones
sobre árboles transgénicos pueden dañar los bosques
de modo irreversible
El profesor Ove Nilsson es la estrella
de la investigación sobre árboles genéticamente
modificados en Suecia. Nilsson y su equipo de investigación del
Centro Científico Umeå Plant ganaron la carrera en la identificación
del gen que controla el florecimiento de las plantas, lo que les permitió
producir árboles transgénicos que florecen en semanas,
en lugar de años. En 2005, la revista Science lo declaró
uno de los descubrimientos más importantes del año.
“Encontrar el botón
de arranque del florecimiento de los árboles implica comprender
los procesos moleculares subyacentes. Significa que podemos apretar
ese botón en lugar de esperar el curso natural de las cosas.
De esta forma, podemos hacer que los árboles den flores cuando
queramos”, explicó Nilsson en una entrevista con Eva Krutmeijer,
publicada en el sitio web de Linnaeus300.
La reproducción selectiva
de los árboles lleva muchas generaciones, especialmente en árboles
de clima frío como el abeto y el álamo, que florecen después
de 10 a 15 años de vida. Una de las razones por las que el eucalipto
es una de las especies preferidas como árbol de plantación
es que florece en dos o tres años, lo que permite un rápido
crecimiento con troncos rectos.
Los árboles de florecimiento
rápido de Nilsson le permiten trabajar en la producción
de árboles de crecimiento más rápido para climas
fríos. El científico argumenta que esos árboles
son necesarios para atender una creciente demanda, y ni siquiera considera
la posibilidad de que se reduzca el consumo. “La única
forma de hacer frente a la creciente demanda es aumentar la productividad
de los bosques”, declaró al Sydney Morning Herald en julio
de 2007.
En realidad Nilsson no habla de
aumentar la “productividad de los bosques”, sino de aumentar
la productividad de las plantaciones industriales de árboles.
Las plantaciones de eucalipto de rápido crecimiento que Nilsson
admira han secado arroyos y disminuido las capas freáticas, dejando
a las comunidades locales sin suministro de agua en muchos países
del Sur. Los árboles de más rápido crecimiento
en climas fríos también precisarían más
agua. Los monocultivos forestales de rápido crecimiento ya han
reemplazado a muchos bosques nativos y otros ecosistemas de Europa y
América del Norte. El cultivo de árboles transgénicos
para biocombustible, otra área de interés para Nilsson,
requeriría vastas superficies de tierra que en muchos casos ya
están en uso para la producción de alimentos.
En reconocimiento de su investigación,
Nilsson recibirá el premio Marcus Wallenberg el próximo
otoño boreal. El premio indica quiénes se beneficiarán
de la investigación de Nilsson: la industria de la celulosa y
del papel y la industria de los biocombustibles. El premio Marcus Wallenberg
fue instituido en 1980 por Stora Kopparbergs Bergslags, que actualmente
es la gigantesca empresa papelera Stora Enso. Marcus Wallenberg es el
nombre de un banquero e industrial que preside el directorio de Stora
Enso. El premio dice que se enfoca en “la sustentabilidad de los
recursos renovables”, pero también “reconoce las
mejoras en materia de eficiencia, la reducción de los costos,
la apertura de nuevos mercados y la investigación intrínseca”.
Nilsson no está preocupado
por los riesgos de los árboles manipulados genéticamente.
Sostiene que sus árboles transgénicos solo se plantarán
en invernaderos cerrados. Una vez que produzca árboles de alto
rendimiento, sostiene, el gen del florecimiento podrá extraerse
y los árboles que se planten no contendrán ningún
gen foráneo.
Pero las actividades de este científico
no se limitan a la investigación de laboratorio. Nilsson es miembro
del directorio de SweTree Technologies, una empresa sueca de biotecnología
dedicada a brindar productos y tecnologías “para mejorar
la productividad y el rendimiento de las plántulas, la madera
y la fibra” para la industria de la celulosa y el papel. El directorio
de SweTree Technologies también está integrado por Björn
Hägglund, ex subdirector general de Stora Enso y actual miembro
de la junta directiva de la Fundación Marcus Wallenberg. Hägglund
es también presidente de la junta directiva de la organización
ambientalista WWF Suecia, lo cual explicaría por qué no
se han oído demasiadas críticas hacia los árboles
transgénicos por parte de WWF Suecia.
SweTree Technologies se formó
en 1999 como iniciativa conjunta de la Fundación para la Transferencia
de Tecnología (Innovationsbron) de Umeå y la empresa Woodheads
AB. Innovationsbron se mueve en el rubro de la comercialización
de la investigación e innovación suecas. Woodheads AB
se formó para manejar la propiedad intelectual de 44 investigadores
del Centro Científico Umeå Plant y del Instituto Real de
Tecnología de Estocolmo. El sitio web de SweTree Technologies
se jacta de tener “el derecho a todas las innovaciones de biotecnología
vegetal y forestal que surjan de los miembros de Woodheads”.
SweTree Technologies trabaja con
árboles genéticamente modificados para obtener un mayor
crecimiento de la biomasa, un aumento del largo de la fibra y madera
más fácil de reducir a pulpa (con un contenido de lignina
más fácilmente extraíble). Tres empresas forestales
suecas (Sveaskog, Bergvik Skog y Holmen) son dueñas de parte
de SweTree Technologies. Claramente, los árboles transgénicos
desarrollados por SweTree Technologies no se quedarán en los
invernaderos. Una vez que esos árboles sean plantados, será
inevitable que se crucen con otros árboles en los bosques. El
impacto es desconocido y será irreversible.
Nilsson tiene su propia visión
del futuro: “Los árboles serán hechos ‘a medida’,
claramente reservados para su uso final. Ejemplo de esto son los árboles
porosos de rápido crecimiento para la industria de la celulosa,
los árboles con fibras de madera largas para la industria del
papel, y los árboles de crecimiento lento para la industria de
los muebles”. En realidad, esto significa vastos monocultivos
de árboles genéticamente modificados. No tiene nada que
ver con la sustentabilidad ni con la preocupación por el ambiente.
Tiene que ver con el lucro de la industria.
Por Chris Lang, e-mail: chrislang@t-online.de,
http://chrislang.org