Cultivos
transgénicos con resistencia a sequías
30-08-09
Por Elizabeth Bravo
Hay
muchas cosas que aun se ignoran sobre los cultivos transgénicos,
aun en el caso de los cultivos que ya están en el mercado desde
hace muchos años. Esto se debe a que los genes insertados pueden
interrumpir el funcionamiento de los genes propios de la planta, los
transgenes pueden ser inestable en un nuevo entorno celular, o desarrollar
una función diferente a lo esperado. Estas preocupaciones se
acentúan con este maíz transgénico resistente a
la sequía porque no se sabe cómo funciona la proteína
producida por el transgen insertado.
Con
el lanzamiento de una serie de iniciativas para una nueva revolución
verde en África, se van a desarrollar en el futuro una serie
de nuevos cultivos transgénicos (o no transgénicos), que
posibilitaría cambios en el uso del suelo desde modelos agrícolas
dedicados a la subsistencia de comunidades rurales sumamente tradicionales,
a bastas zonas con agricultura industrial, lo que viene de la mano de
una masiva compra de tierras en la región.
Entre
los proyectos en los que se está trabajando con mucho empeño,
se incluye el desarrollo de un maíz que hace un uso eficiente
del agua –WEMA- (por sus siglas en inglés). Este es un
proyecto llevado a cabo por Monsanto y otras organizaciones, que trabajan
con un aporte de 42 millones de dólares de la Fundación
Gates. Otra donación proviene de la Howard Buffett Foundation.
El
Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT)
participa en este proyecto ofreciendo sus variedades de maíz
alto rendimiento, adaptadas a las condiciones africanas y con su experiencia
en la “mejora” convencional y las pruebas de tolerancia
a la sequía. El CIMMYT ha desarrollado con métodos convencionales
variedades de maíz de alto rendimiento con adaptación
a las sequías y que están adaptadas a las condiciones
africanas.
Por
otro lado Monsanto proporcionará la “propiedad del germoplasma”,
su experiencia en el desarrollo de herramientas avanzadas para la producción
de transgénicos tolerantes a la sequía. La Fundación
Africana de Tecnología Agrícola se hará cargo de
cualquier variedad de maíz tolerante a la sequía desarrollada
a través de este proyecto, e identificará los multiplicadores
de semillas locales para poner a su disposición las semillas
a los pequeños agricultores africanos.
El
maíz tolerante a la sequía podría estar en el mercado
en 10 años. Los promotores del proyecto alegan que este maíz
modificado genéticamente podría añadir dos millones
de toneladas de maíz durante los años de sequía,
capaces de alimentar a cerca de 21 millones de personas. Además
de la siembra de variedades resistentes a la sequía, los agricultores
serán entrenados para utilizar fertilizantes inorgánicos
para el control de plagas y enfermedades, así como en la gestión
y acceso a los mercados.
La
Fundación Gates también ha financiado un programa en el
Centro McLaughlin-Roman para la Salud Global de la Universidad de Toronto,
para supervisar aspectos sociales, culturales, éticos y comerciales
relacionados con el WEMA.
La
introducción de estos cultivos transgénicos en el agro,
supondrá el surgimiento de nuevos riesgos para la salud humana
y el ambiente. A pesar de ello, transnacionales como Monsanto que está
trabajando en el desarrollo de esta nueva generación de transgénicos,
propone que en la evaluación de riesgos de estos cultivos se
debería aplicar el principio de familiaridad, es decir puesto
que sabemos ya tanto de cómo se comportan los cultivos transgénicos,
no es necesario hacer nuevas evaluaciones sino actualizar las conclusiones
que ya existen, a la luz de nueva información; y trabajar como
si se trataran de variedades convencionales.
La
propuesta para evaluar estas nuevas variedades parten de una pregunta
incorrecta: “el maíz transgénico con resistencia
a sequías no plantea mayores riesgos para el medio ambiente si
se lo compara con el maíz convencional”. El partir de una
pregunta incorrecta hace que todos los estudios o análisis posteriores
estén encaminados a demostrar que no hay nuevos riesgos, y no
a demostrar que estos si existen. Por lo tanto, aun cuando la planta
genera una gran cantidad de nuevos peligros a la salud y el ambiente,
estos van a estar encubiertos por una evaluación de riesgos que
está mal planteada desde un inicio.
Y
estos riesgos si existen, pues la tolerancia a sequías es un
fenómeno complejo, que está controlado por varios genes,
que posiblemente actúan en una manera organizada. La ingeniería
genética puede introducir genes en una planta, pero el control
de los genes insertados es una cuestión mucho más compleja
que simplemente pegar genes al azar, como ocurre con la ingeniería
genética. Los únicos cultivos transgénicos que
han logrado posicionarse a nivel comerciales a gran escala hasta el
momento, son aquellos que involucran rasgos genéticos simples
(que se heredan a través de un solo gen) como es la tolerancia
a los herbicidas y resistencia a los insectos.
La
inserción de todos los genes involucrados en la tolerancia a
sequías es posible a través de la ingeniería genética,
pero es difícil que todos los transgenes actúen en conjunto.
Adicionalmente, la tolerancia a las sequías no está determinada
exclusivamente por características genéticas, pues los
sistemas productivos agrícolas constituyen un factor muy importante
en el desarrollo de cultivos en ambientes secos.
Por
lo tanto, en el desarrollo de variedades con tolerancia a sequías,
lo que se hace es manipular la planta para que un sólo gen principal
se sobre-exprese. Este es exactamente el caso del maíz transgénico
tolerante a la sequía de Monsanto. Ellos usaron un solo gen principal,
que sintetiza una proteína cuando la bacteria Escherichia coli
es expuesta a un shock de frío. Los técnicos de Monsanto
encontraron que esta proteína puede ser efectiva bajo distintos
tipos de estrés, por lo que insertaron el gen, y bajo el control
del promotor 35S el gen se prende (se expresa) en cada célula
de la planta, todo el tiempo (Castiglioni et al. 2008).
Hay
muchas cosas que aun se ignoran sobre los cultivos transgénicos,
aun en el caso de los cultivos que ya están en el mercado desde
hace muchos años. Esto se debe a que los genes insertados pueden
interrumpir el funcionamiento de los genes propios de la planta, los
transgenes pueden ser inestable en un nuevo entorno celular, o desarrollar
una función diferente a lo esperado. Estas preocupaciones se
acentúan con este maíz transgénico resistente a
la sequía porque no se sabe cómo funciona la proteína
producida por el transgen insertado.
Esas
consecuencias pueden no estar relacionadas directamente con la tolerancia
a las sequías, por ejemplo puede transformarse en un cultivo
tóxico para la fauna silvestre, y aun para los seres humanos,
pueden haber modificaciones en las propiedades nutricionales de la planta,
etc. estos aspectos no van a ser analizados por las agencias reguladores
y serán aprobados basándose en el principio de familiaridad
antes descrito.
Por
otro lado, hay muy poca información de la manera como funcionan
estos ecosistemas en un contexto de agricultura industrial, y aun más
si se trata de la introducción de cultivos transgénicos
industriales y del paquete tecnológico que lo acompaña,
en tierras que por definición son de extrema fragilidad, y cuyas
poblaciones locales dependen del delicado equilibrio que tienen con
su medio.
Esta
no es la única iniciativa promovida por la Fundación Gates
para el África. Otros proyectos incluyen el desarrollo de una
nueva variedad de yuca con mayores niveles de bio-disponibilidad de
zinc, hierro, proteína y vitaminas A y E; niveles más
bajos de glucósidos cianogénicos, con características
para mejorar la durabilidad después de la cosecha, y para aumentar
la resistencia a enfermedades virales. El programa está inscrito
en la Iniciativa Gran Desafío por la Salud Global de la fundación
Gates, como si el problema de desnutrición en África estuviera
relacionado con la falta de nutrientes en sus cultivos de subsistencia.
Otros
programas financiados por esta iniciativa incluyen los siguientes proyectos:
“Optimización de la biodisponibilidad de nutrientes en
plátano transgénico”, que tiene por objeto generar
bananos Cavendish transgénicos que expresan bien el aumento de
pro-vitamina A, vitamina E o de hierro;
Desarrollo
de un arroz transgénico con alto contenido de Beta Caroteno,
Vitamina E y aumentar la cantidad de Fe y Zn. Este último proyecto
está encaminado al Asia.
Mejora de la nutrición para el Sorgo en zonas áridas y
semiáridas tropicales de África.
Por otro lado, la Fundación Gates está financiando una
gran cantidad de proyectos a los centros nacionales de investigación
en África, para que trabajen en nuevas variedades que sean resistentes
a las sequías, que tengan un alto contenido de nutrientes; siempre
acompañados por paquetes tecnológicos que incluyen uso
de fertilizantes inorgánicos, plaguicidas, así como entrenamiento
para convertir a los campesinos en pequeños empresarios con alta
capacidad de penetración en sus comunidades, para asegurar la
rápida adopción de las nuevas variedades y el paquete
tecnológico adjunto.
La
Iniciativa apoya trabajos de investigación con los principales
cultivos de subsistencia en África como son el plátano,
la yuca, el sorgo, el camote, el arroz, entre otros.
El
propósito de estas iniciativas es incluir estas tierras que han
sido tradicionalmente usadas de manera sustentable pero que son llamadas
erróneamente “marginales”, a un modelo agrícola
a gran escala. www.ecoportal.net
Elizabeth
Bravo - RALLT - Red por una América Latina Libre de Transgénicos
Referencias
African Centre for Biosafety. 2007. Monsanto's Genetically Modified
Drought Tolerant Maize in South Africa. Briefing Document10.
AGRA Grants to Date. 2009. Alliance for a Green Revolution in Africa.
Castiglioni et al. 2008. Bacterial RNA Chaperones Confer Abiotic Stress
Tolerance in Plants and Improved Grain Yield in Maize under Water-Limited
Conditions Plant Physiology, 147: 446-455.
Grand Challenges in Global Health. Nutritionally Enhanced Sorghum for
the Arid and Semi Arid Tropical Areas of Africa.
Nickson, T. Planning Environmental Risk Assessment for Genetically Modified
Crops: Problem Formulation for Stress-Tolerance Crops. Plan Physiology
147: 494 – 502.
Fuente: http://www.ecoportal.net/content/view/full/88195