Científicos
advierten peligro en cultivo de maíz transgénico
El año
pasado en distintos zonas de EEUU, se
dio a conocer la noticia de que una plaga que ataca la raíz
del maíz, ha desarrollado resistencia al gen que supuestamente
lo mataría. Esta plaga no solo atacó la raíz sino
también varias partes diferentes de la planta en cultivos de
maíz genéticamente modificados.
A principios
de marzo de este año, un grupo de científicos envió
una carta a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los EEUU,
instando a los agricultores a que pararan de sembrar maíz transgénico
con determinados genes de resistencia porque no los protegerá
de la larva que ataca la raíz del maíz (Diabrótica
speciosa).
En la carta
dirigida a la EPA de los EEUU 22 de los principales expertos en maíz
del país exponen algunas de las implicancias profundas que este
descubrimiento pueda tener.
Con el fin de retrasar o prevenir la propagación de la resistencia,
los científicos solicitan cambios importantes en la forma en
que las empresas de biotecnología, los distribuidores de semillas
y agricultores manejan estas semillas, y además instan a la EPA
a actuar "con urgencia."
El planteamiento
que se ha expuesto en esta carta, de hecho, va más allá
de lo que la EPA es capaz de hacer bajo la ley actual. Por ejemplo,
los investigadores quieren que las empresas de semillas detengan la
inserción del gen contra la larva de la raíz de maíz
en las semillas.
Según la carta, los agricultores "a menudo tienen pocas
opciones" al momento de elegir semillas - incluso en algunas zonas
del país en la que la larva de la raíz no representa un
problema grave.
Por otro
lado los científicos argumentan que cuando los agricultores siembran
híbridos que contienen el mismo gen, año tras año,
aumenta considerablemente las posibilidades de que este gen se convierta
rápidamente en inservible, porque los insectos se vuelven resistentes
a ellos, que es finalmente lo que está sucediendo.
Los investigadores
hacen un llamado a los agricultores en algunas partes del país
a detener la siembra del maíz transgénico con la proteína
Cry3Bb1 que era la que supuestamente confería la protección
de la larva de la raíz del maíz.
Hasta ahora,
los investigadores han encontrado insectos que son resistentes a sólo
uno de los tres diferentes genes anti larva de la raíz que se
encuentran actualmente en el mercado.
Nuevos híbridos de maíz que combinan dos genes diferentes
contra la larva de la raíz ya están a la venta. En teoría,
si las toxinas producidas por estos genes eliminan la larva de la raíz
de diferentes maneras, esta acumulación de genes debería
de reducir drásticamente las posibilidades de que los insectos
desarrollen resistencia. Así que la EPA está permitiendo
a los cultivadores de maíz plantar un nuevo tipo de maíz
transgénico llamado "SmartStax .
Sin embargo,
muchos científicos piensan que esto es un grave error. Se han
recogido datos que demuestran que dos o más genes trabajando
juntos, son realmente más eficaces que un solo gen, pero la combinación
no es tan eficaz como se esperaba. Además, el maíz "SmartStax"
se ha sembrado en áreas donde ya algunos insectos son resistentes
a uno de los genes.
Uno de los
científicos de la Universidad de Minnesota dice que frente a
este nuevo maíz, "Se plantea interrogantes acerca de la
estabilidad de este castillo de naipes”.
Impactos
causados por el maíz transgénico “protegido”
de la larva de la raíz del maíz
- Los agricultores
que han elegido sembrar maíz transgénico se encuentran
atrapados en un espiral que no termina. Ahora siembran maíces
con varios genes de resistencia, con consecuencias que aún se
desconoce su magnitud.
- Por otro
lado, si la “biotecnología no funciona” tampoco tienen
posibilidad de volver atrás, las semillas convencionales que
se encuentran en el mercado no son suficientes.
- Dado que
el maíz transgénico resistente a la larva que ataca la
raíz no funciona, y se insiste en el cultivo del mismo, se deberá
hacer aplicando insecticidas, o sea mayor ganancia para las empresas
dueñas de las semillas y de los agrotóxicos.
En Uruguay,
el maíz de Monsanto 89034X88017 está autorizado para la
realización de ensayos de investigación desde octubre
del 2010, este maíz tiene resistencia a Lepidópteros,
Coleópteros y tolerancia a glifosato, o sea varios genes apilados.
El MON 88017
con la proteína Cry3Bb1 que confiere supuestamente protección
contra la larva que ataca la raíz del maíz (Diabrótica
speciosa) es el maíz analizado por los científicos
estadounidenses. Los cuestionamientos realizados por estos científicos,
bien podrían servir como argumento para impedir más ensayos
de investigación y en un futuro no autorizar este cultivo para
la comercialización en nuestro país.
Claro está,
que la tecnología de Monsanto apuesta a una dependencia mayor
de insecticidas y de semillas, ambos producidos por esta compañía.
Los productores uruguayos aun pueden elegir que desean cultivar, antes
que sea demasiado tarde, y no pase lo que les está pasando con
los agricultores estadounidenses que no tienen suficientes semillas
donde elegir y se encuentran atados a seguir las reglas de Monsanto
u otra compañía dueña de las semillas.
RAPAL Uruguay
Mayo 2012
Artículo basado en:
http://www.northcountrypublicradio.org/news/npr/148227668/insect-experts-issue-urgent-warning-on-using-gm-seeds