CRITICAS AL
PROYECTO GEF / BANCO MUNDIAL
Bioseguridad en Centros de Biodiversidad: Construyendo Capacidad Técnica
para el despliegue seguro de cultivos transgénicos
RED POR UNA
AMERICA LATINA LIBRE DE TRANSGENICOS - BOLETIN 194
1. El paradigma del proyecto
El paradigma del proyecto es fortalecer
la capacidad técnica regional en países que son centros
de origen de biodiversidad en la región Andina, Mesoamérica
(y Brasil), usando cinco cultivos (yuca, algodón, maíz,
papa y arroz) como modelos para desarrollar evaluaciones y gestión
de riesgos, y metodologías de análisis costo beneficio
para productos transgénicos nuevos, y maximizar la escala económica,
por medio de explotar las ventajas comparativas en países participantes.
Los países seleccionados son:
Brasil. En este país se trabajará con yuca, maíz,
papa, algodón y arroz
Colombia: Yuca, papa, maíz, algodón
Costa Rica: Arroz
México: Maíz y algodón
Perú: Papa
CIAT: Yuca, maíz, arroz y algodón
Hay que mencionar que el algodón tiene dos centros de origen
en América Latina: La región Andina y Mesoamérica.
En la Amazonía también existen variedades tradicionales
y parientes silvestres, y es utilizado con fines medicinales entre algunos
pueblos tradicionales.
La yuca es originaria de la Amazonía y existen parientes silvestres
y variedades tradicionales de estos cultivos en Colombia, Brasil y Perú.
La importancia cultural de este cultivo es fundamental en la región,
y está ligado con la identidad de las distintas comunidades amazónicas,
de manera particular de las mujeres.
La papa es originaria de los Andes, con una altísima biodiversidad
y presencia de parientes silvestres en Perú y en menor grado
en Colombia. La papa es el cultivo más importante en la región
andina y está asociado no sólo con la seguridad alimentaria
de los pueblos, sino con las relaciones de reciprocidad y de fortalecimiento
del tejido social comunitario.
El maíz fue domesticado en Mesoamérica, pero su diversidad
biológica es de suma importancia también en la región
Andina y en Brasil. El maíz es un cultivo sagrado para muchos
pueblos mesoamericanos y andino, y es un componente básico en
la dieta de las poblaciones de la región.
El arroz, aunque no es cultivo originario de América, prácticamente
en todos los países tropicales y subtropicales de América
Latina, existe una importante diversidad de variedades locales, desarrollada
especialmente por comunidades indígenas y campesinas, que están
adaptadas a las condiciones ambientales y socioeconómicas de
estos países y que hacen parte del importante patrimonio genético
que poseen las comunidades locales.
Este es un proyecto que crea las condiciones técnicas y administrativas
para el ingreso comercial de estos cultivos en estos cinco países,
tendrá un impacto grave para toda la región (pues la intención
es que esta experiencia sea replicable a otros países, ver Sustainability
and Replicabity, pág. 16), especialmente en los países
donde estos cultivos tienen importancia cultural, social y económica,
pues a través del comercio internacionales, del flujo de genes
y de prácticas culturales, los cultivos convencionales podrían
contaminarse genéticamente.
El proyecto dice que se han escogido estos cultivos precisamente porque
aquí se encuentran los centros de origen de estos cultivos, y
porque el arroz (cuyo centro de origen en el Asia), es un alimento básico
en la región. El sólo hecho de pretender implementar un
proyecto que trate sobre cultivos transgénicos en centros de
origen de estas especies, que son fundamentales en la alimentación
y agricultura mundial, debería ser un argumento contundente para
rechazarlo.
Es difícil entender la lógica a través de la cual
el GEF financia un proyecto que pone en riesgo la biodiversidad agrícola
en varios países de América Latina.
2. Componentes del proyecto
2.1. Fortalecer la capacidad
técnica
Se propone fortalecer la capacidad
técnica en la generación de conocimientos para la evaluación
y manejo del riesgo en los 5 países participantes, usando los
cinco cultivos mencionados.
Como resultado se espera tener métodos estandarizados de evaluación
del riesgo, mitigación del riesgo y mecanismos de respuesta a
emergencias. En la mayoría de legislaciones de América
Latina, la evaluación de riesgo es un pre requisito para el ingreso
de transgénicos, ya sea a nivel experimental o comercial. Estas
líneas de trabajo revelan que la intención a largo plazo
del proyecto es la introducción a nivel de investigación
y comercial (ver pág. 47) de cultivos transgénicos en
sus centros de origen.
Ha sido el llamado de las organizaciones sociales de América
Latina que exista una total prohibición a la introducción
de cultivos transgénicos en su centro de origen. Esta es una
medida que ha sido adoptada en otras regiones del mundo, cuando el objetivo
ha sido proteger a las variedades tradicionales y los parientes silvestres
(que a más de su valor cultural, constituyen la material prima
para el mejoramiento de las variedades modernas).
No es cuestión de manejar el riesgo o de saber responder ante
emergencias, por ejemplo, en casos de contaminación genética,
sino de evitar la contaminación, porque la contaminación
genética es irreversible, y las vías de contaminación
son múltiples, no sólo a través de flujo de genes,
sino de contaminación de semillas, de tubérculos (en el
caso de la papa y de la yuca), de la emergencia de voluntarios, etc.
Y sobre todo por prácticas culturales que las comunidades indígenas
y campesinas tienen en cada uno de los países donde se aplicaría
el proyecto, y que han asegurado la conservación y creación
de biodiversidad agrícola, como el experimentar con semillas
nuevas, llevar semillas de una región a otra para intercambiar
con parientes, amigos, o para intercambiarlas con otros productos. En
el caso de la papa, los campesinos recogen los tubérculos que
quedan en el suelo luego de la cosecha, y si éstas son transgénicas,
pueden entrar en la cadena productiva de manera desapercibida.
Una vez que se libera una variedad transgénica en un país,
es imposible frenar la contaminación genética. En un estudio
hecho por Union of Concern Scientist (2004)[1] , se reportó contaminación
genética en semillas convencionales de maíz, soya y canola
con transgenes procedentes de variedades manipuladas genéticamente
en Estados Unidos. El proyecto intenta validar perspectivas para prevenir
o restringir el flujo de genes, con base en la literatura disponible,
a pesar de que la práctica demuestra que una vez en el campo,
papar el flujo de genes es imposible. Es interesante mencionar que el
proyecto intenta restringir el flujo de genes, lo que significa simplemente
poner ciertos límites, pero no resuelve de fondo sobre la contaminación
genética.
Existe suficiente literatura que demuestra que hay introgresión
desde variedades cultivadas y sus parientes silvestres en especies como
maíz, yuca, papa, entre otros cultivos[2] .
Los estudios hechos por Quist y Chapela (2001)[3] en el Estado de Oaxaca
– México y corroborado más tarde por la Comisión
para la Cooperación Ambiental de América del Norte, demuestra
que hay contaminación genética en las variedades tradicionales
en México, a pesar de que hasta el momento no es permitido sembrar
maíz transgénico en ese país, y que ésta
ha ocurrido posiblemente a través de la importación autorizada
de granos de maíz transgénico procedente de Estados Unidos.
Scurrah et. al. (2005)[4] demuestran que existe flujo de genes desde
los cultivos de papa hacia sus parientes silvestres en Perú[5]
.
Otro resultado esperado en el proyecto es contar con evaluaciones de
riesgos y de gestión del riesgo ambientales de los 5 cultivos,
hechos desde una perspectiva riesgo/beneficio. ¿Qué beneficio
puede significar introducir plantas transgénicas su centro de
origen donde existen parientes silvestres de estas especies?.
En cuanto al monitoreo del flujo de genes en los 5 cultivos la propuesta
dice que se han hecho pocos estudios a gran escala, pero que es posible
hacer un monitoreo de los transgenes a nivel comercial (pág.
47) usando métodos disponibles. ¿Existen métodos
para hacer monitoreo a gran escala de cultivos transgénicos en
su centro de origen, y en zonas de tan alta diversidad como es América
Latina? ¿Se aplican estos métodos a las especificidades
y complejidades culturales de los países donde se pretende implementar
el proyecto ?
Por otro lado, esta afirmación demuestra (otra vez) que el interés
último del proyecto es la liberación de estos cultivos
a nivel comercial (en su centro de origen).
La propuesta añade que los método