Duras
críticas al gobierno sudafricano por la aprobación de
la soja transgénica “agente naranja”
26-3-2013
"Agrupaciones
de la sociedad civil de Sudáfrica, de América Latina
– especialmente Brasil y Argentina – y de Estados Unidos
están profundamente preocupadas por la reciente decisión
de las autoridades sudafricanas de otorgar la autorización
para la importación al país de la variedad de soja transgénica
de Dow (DAS-44406-6)"
Organizaciones
apelan al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos y al Secretario General del Convenio de Biodiversidad
Johannesburgo, Río de Janeiro, Buenos Aires, Oakland Estados
Unidos – 22 de marzo de 2013- Agrupaciones de la sociedad civil
de Sudáfrica, de América Latina – especialmente
Brasil y Argentina – y de Estados Unidos están profundamente
preocupadas por la reciente decisión de las autoridades sudafricanas
de otorgar la autorización para la importación al país
de la variedad de soja transgénica de Dow (DAS-44406-6). Esta
variedad ha sido modificada genéticamente para resistir aplicaciones
de los agrotóxicoss 2,4-D, glufosinato y glifosato. Se piensa
que esta autorización dará mayor respaldo a las solicitudes
de autorización para el cultivo de esta variedad realizadas
por Dow, especialmente en Brasil, Argentina y Estados Unidos.
“Condenamos
la decisión de las autoridades sudafricanas. Una vez más,
los intereses económicos pasan por encima del deber del gobierno
de proteger la salud de nuestros ciudadanos y del medioambiente. La
decisión de aprobar la variedad de soja genéticamente
modificada es aún más indignante a la luz de la actual
moción del Partido Demócrata Cristiano de África,
de anular una decisión previa de permitir las importaciones
a Sudáfrica, de maíz transgénico tolerante al
2,4-D producido por Dow.”, declaró Mariam Mayet del Centro
Africano para la Bioseguridad.
Este maíz
genéticamente modificado ha sido llamado maíz “agente
naranja” por los medios de comunicación en alusión
al uso del 2,4-D como un ingrediente en el tristemente célebre
Agente Naranja, usado en la guerra de Vietnam con efectos devastadores.
Según
las agrupaciones, esta autorización sienta un precedente peligroso
y hace que las aseveraciones de la industria biotecnológica
acerca de que los cultivos transgénicos permiten un menor uso
de pesticidas sean una burla. Actualmente, la soja transgénica
resistente a herbicidas representa cerca del 50% de la superficie
mundial ocupada con cultivos transgénicos. Según explica
Carlos Vicente, de la organización internacional GRAIN, “La
introducción de soja transgénica resistente a herbicidas
en los Estados Unidos, Argentina y Brasil ha desembocado en un aumento
masivo del uso de pesticidas, predominantemente, glifosato.”
En Estados Unidos el cultivo de soja resistente a herbicidas trajo
como consecuencia un aumento en el uso de glifosato de 167 millones
de kilos, entre 1996 y 2011 (1). Entre 1996 y 2011 la cantidad de
glifosato usado en Argentina creció 11 veces, alcanzando 237
millones de litros. El volumen de las ventas de pesticidas en Brasil
aumentó 360% entre los años 2000 y 2009 (2).
Se espera
un aumento igualmente dramático del uso de pesticidas en toda
América, pero con un impacto sobre la salud de las comunidades
rurales aún más severo. Análisis independientes
hechos en Estados Unidos han proyectado que la proliferación
del cultivo de maíz tolerante al 2,4-D – si se autoriza
- podría provocar un aumento del uso de 2,4-D en maíz
hasta de 25 veces en ese país, desde los 2 millones de kilos
actuales hasta más de 45 millones de kilos anuales en el año
2019 (3).
“Cualquier
aumento en el uso de 2,4-D asociado al maíz resitente al 2,4-D
de la Dow golpeará especialmente fuerte a las comunidades rurales,
ya que numerosos estudios médicos han
relacionado al 2,4-D y herbicidas similares con una mayor tasa de
cáncer y enfermedad de Parkinson, así como con un menor
conteo de espermatozoides entre los agricultores y con anomalías
congénitas en los niños”, señala la Dra.
Marcia Ishii-Eiteman, científica de la Pesticide Action Network
North America. Y añade, “Los trabajadores agrícolas
y otros habitantes rurales también estarán en riesgo.
Se ha demostrado que el 2,4-D causa daños hepáticos
y neurológicos, así como trastornos hormonales siendo
clasificado por la Organización Mundial de la Salud como posible
cancerígeno”.
El 2,4-D
está totalmente prohibido en Noruega, Suecia y Dinamarca. En
Canadá, varias provincias han restringido su uso. Se ha observado
que el glufosinato afecta negativamente los sistemas cardiovascular,
nervioso y reproductivo en roedores y mamíferos.
Carlos
Vicente, de GRAIN en Argentina, añade que “los graves
riesgos que el glifosato representa para la salud humana y animal
y para el medio ambiente, están bien documentados. Debido a
la introducción de la soja tolerante al glifosato, en Argentina
se está desarrollando una tragedia humana. Los campesinos se
han visto obligados a abandonar sus tierras y emigrar a suburbios
urbanos marginales y, aquellos que se quedan, han experimentado aumentos
dramáticos de cánceres, abortos espontáneos y
defectos de nacimiento.”
“La
industria biotecnológica prometió una reducción
en el uso de pesticidas, pero sus productos sólo han provocado
una mayor dependencia de los pesticidas más antiguos y más
tóxicos con el fin de controlar las “supermalezas”
que surgieron por el uso de semillas transgénicas RoundUp Ready,
en primer lugar.”, señaló Gabriel Fernandes de
la organización brasileña, AS-PTA. “la verdad
es que las semillas resistentes a herbicidas son el motor de crecimiento
de las ventas de la industria de pesticidas y su estrategia de marketing.
Estas semillas son parte de un paquete tecnológico expresamente
diseñado para facilitar una mayor utilización de herbicidas
patentados y una mayor dependencia frente a ellos.
Los críticos
añaden que el 2,4-D es un herbicida volátil, propenso
a propagarse más allá del campo en que se aplica dañando
a cultivos vecinos y a las plantas silvestres, con consecuencias potencialmente
devastadoras para la biodiversidad. La Agencia Norteamericana de Protección
Medioambiental (EPA) y el Servicio Nacional de Pesca Marítima
encontraron que es probable que el 2,4-D ya esté causando impactos
negativos sobre varias especies en peligro de extinción en
ese país, incluyendo la rana patas rojas de California, la
serpiente látigo de Alameda y el salmón del Pacífico,
debido al impacto causado sobre sus hábitats y sus presas (4).
Tal es
la urgencia de la situación que agrupaciones de la sociedad
civil de tres regiones se han sentido obligadas a acercarse al Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos
y a la Secretaría del Convenio de Biodiversidad de las Naciones
Unidas para pedir su intervención urgente.
Comunicado de Prensa de: AFRICAN CENTRE FOR BIOSAFETY, GRAIN, PESTICIDE
ACTION NETWORK, ASPTA, TERRA DE DIREITOS; RED POR UNA AMERICA LATINA
LIBRE DE TRANSGÉNICOS
Cartas enviadas:
Carta al Alto
Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos
www.acbio.org.za
Carta al Secretario General del Convenio de Biodiversidad www.acbio.org.za
Contactos de prensa:
Mariam Mayet, + 27 83 269 4309, mariammayet@mweb.co.za
Carlos Vicente, GRAIN, Argentina carlos@grain.org.
Gabriel Fernandes, AS-PTA, Brasil, gabriel@aspta.org.br
Elizabeth Bravo, RALLT, Ecuador, ebravo@rallt.org
Marcia Ishii-Eiteman, PANNA, Estados Unidos, mie@panna.org
Notas
1- Benbrook
(2012). Impacts of genetically engineered crops on pesticide use in
the U.S. – the first 16 years. Environmental Sciences Europe
2012, 24:24
ver aquí.
2- Cartas a los editores
[1]Vargas, G.C., Galeano, P., Agapito, S.Z., Aranda, D., Palau, T.,
Nodari, R.O (2012). Soybean Production in the Southern Cone of the
Americas: Update on Land and Pesticide Use. GENOK
3- Benbrook, 2012.
4- EPA (2009). “Risks
of 2,4-D Use to the Federally Threatened California Red-legged Frog
(Rana aurora draytonii) and Alameda Whipsnake (Masticophis lateralis
euryxanthus),” Environmental Protection Agency, Feb. 2009; NMFS
(2011). “Biological Opinion: Endangered Species Act Section
7 Consultation with EPA on Registration of 2,4-D, Triclopyr BEE, Diuron,
Linuron, Captan and Chlorothalonil,” National Marine Fisheries
Services, June 30, 2011.
Fuente: http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Noticias/Duras_criticas_al_gobierno_sudafricano_por_la_aprobacion_de_la_soja_transgenica_agente_naranja